El humano depredador continúa su paso y rechaza crear santuario de ballenas
Organizaciones acusan a naciones pro-caza de ballena de querer un retorno a la caza comercial
Tus nietos te preguntarán qué es lo que sabes
De las ballenas que cruzaban viejos mares
La letra de la simbólica canción de Roberto Carlos cobran más fuerza esta semana, luego de una dolorosa derrota para la naturaleza y el sector ambientalista. En la 67 reunión de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) se rechazó una propuesta para crear un santuario de ballenas en el Atlántico Sur.
La organización de protección animal Humane Society International (HSI) mostró una "amarga decepción" ante la decisión de un organismo, que tiene poder de decisión en cómo operan comercialmente países desarrollados y sus flotas de pesca de ballenas.
La votación requería la aprobación de una mayoría de tres cuartos, pero resultó en un conteo de 39 votos a favor, 25 en contra, 3 abstenciones y 2 no presentes. La sesión se realiza desde el martes en Brasil. La decisión se inclinó gracias al poder de Japón, Corea del Sur, Noruega y Rusia, naciones pro-caza de ballenas.
Grettel Delgadillo, subdirectora de HSI-Latin America, señaló que Brasil y los otros defensores del santuario han hecho un caso sólido, sobre bases ecológicas y científicas.
"Muestra cuán determinadas están las naciones balleneras para oponerse a las medidas de conservación sensatas y para obstruir la evolución de la CBI como un cuerpo de conservación de pleno derecho. El rechazo del santuario del Atlántico Sur es una señal genuina de mala fe y una trama continua por parte del bloque de Japón, y es un muy mal augurio para los votos cruciales que vendrán a finales de esta semana", afirmó Delgadillo.
La organización detalló que el santuario propuesto para las ballenas del Atlántico Sur abarca una zona vital de reproducción y nacimiento que protegería a las ballenas y sus hábitats.
"Es una propuesta razonable directamente sustentada en el hecho de que las especies y poblaciones de cetáceos aún se están recuperando de décadas de despiadada caza comercial durante el siglo XX", explicó. Costa Rica HSI también trabaja con autoridades para lograr "mantener la temporada de ballenas y su actividad económica siempre amigable con el ambiente".
Nuevas cuotas para la caza de ballenas
Este miércoles en un extraño momento la Comisión Ballenera Internacional votó para respaldar la caza de ballenas, pero estrictamente para pequeñas capturas de subsistencia emprendidas por algunas comunidades, principalmente en el Ártico.
La llamada caza aborigen de subsistencia (ASW), por razones nutricionales y culturales, continúa siendo una excepción a la prohibición de la caza comercial de ballenas desde hace décadas. Pero organizaciones alertaron que puede facilitar el regreso de la caza comercial de ballenas a gran escala, al ser promovido por Japón y otras naciones balleneras en la reunión de la CBI en Brasil.
"Son extremadamente preocupantes las consecuencias de volver a la caza comercial de ballenas", dijo Aimee Leslie, del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). Desde 1986 solo se permite la caza de ballenas para fines científicos y la practicada por los pueblos aborígenes con fines de subsistencia en determinadas regiones.
Ryan Wulff, comisionado de Estados Unidos ante la CBI, dijo por su lado que este "importante acuerdo brinda a nuestras comunidades nativas la flexibilidad que tanto necesitan para operar de manera más segura en condiciones ambientales peligrosas, que varían de un año a otro".
El tema es muy delicado porque Japón, con el respaldo de Islandia, Noruega y algunas otras naciones, está utilizando muchos de los mismos argumentos culturales para reclamar un retorno a la caza comercial de ballenas. El país asiático propuso la derogación de la prohibición de la caza de ballenas.
La CBI votó por 68 a 7 para establecer una cuota de captura de cientos de cetáceos minke, ballena jorobada y de Groenlandia durante los próximos 6 años para las comunidades en Alaska, Rusia, Groenlandia y Bequia, en San Vicente y las Granadinas.
Nicolas Entrup, de la ONG suiza OceanCare, acusó a Islandia de intentar "instrumentalizar los derechos de los indígenas a la caza de ballenas. Para nosotros es muy importante que mantengamos la diferenciación entre la caza ballenera de subsistencia, que es para subsistencia y necesidades culturales, y la caza comercial de ballenas".
Y ver al mar que se debate suplicante
Y hasta sentirte un vencedor en ese instante

