El duro relato de Gabriela Campos: “Mi bebé vino a dar su vida para salvar la mía”
Pérdida de su bebé fue lo que la llevó al diagnóstico por cáncer en el útero
(CRHoy.com) Gabriela Campos, de 38 años, es una costarricense que actualmente reside en Estados Unidos y quien tuvo un aborto espontáneo que la llevó a enfrentarse a un diagnóstico no esperado.
Campos es una alajuelense quien trabajaba en turismo en Costa Rica y con la llegada de la pandemia emigró a Estados Unidos para buscar mejores oportunidades.
Ella y su pareja con la que se casó en Florida intentaron ser papás en varias ocasiones, sin embargo, ese sí que tanto anhelaban aún no llegaba.
Después de varios años, la esperanza llegó a su hogar con un feliz positivo que tanto habían esperado.
Teníamos un año de estar intentando tener bebés y nada todo era negativo hasta que el 21 de marzo de este año fuimos al supermercado y mi esposo me dijo que compráramos unas pruebas de embarazo porque la pancita que tenía no parecía de gordita.
Ese día me hice la prueba y resultó positiva, para asegurarme me hice 4 pruebas más que igualmente salieron positivas. Era ese sí por el que tanto habíamos orado, contó Campos.
A los 4 días después de la noticia, la costarricense contó a CRHoy.com que su vida tuvo un giro radical con 2 situaciones a las que tuvo que enfrentarse con fortaleza.
A los días yo me levanté y tenía un sangrado, mi cama quedó llena de sangre, por lo que mi esposo me llevó al hospital donde me dijeron que había tenido un aborto, pero antes de eso, habíamos escuchado el corazoncito del bebé.
Yo tuve un embarazo ectópico. Con los exámenes que me hicieron pasé de un doctor a otro y me practicaron una biopsia porque se observa una masita en el cuello del útero. Ya con los resultados me dijeron que tenía un cáncer en el cuello del útero, agregó la costarricense.
Quimioterapia
Por varios meses, Gabriela estuvo en manos de los médicos para que trataran el cáncer, mismo que llegó sin síntomas a la vida de Campos, quien se caracteriza una persona sana, que incluso en Costa Rica nunca tuvo que asistir a un centro médico, según contó.
"Ellos decidieron que iban a hacer seis semanas de radiación diaria para tratar lo que era el tumor y los nódulos linfáticos. La radiación y la quimioterapia era una vez a la semana todos los jueves y duraba cuatro horas, eso para evitar que las células se esparcieran por el resto del cuerpo".
Mi mamá se vino por tres meses para cuidarme, después me mandaron refuerzos, dijo mi hermano, porque me mandó a mi sobrina en vacaciones, porque ya yo no quería ni levantarme ni hacer nada, porque realmente era algo muy difícil, era algo que yo no estaba acostumbrada porque nunca había ido al hospital en Costa Rica", agregó Campos.
Ante tal situación, Gabriela agregó que si alguien le hubiese preguntado hace un año cuál sería su mayor temor, ella hubiese dicho que "mi mayor temor sería ir al médico y que me dijeran que tenía cáncer, porque sí, estaba viviendo mi peor pesadilla".
"Mi bebé vino a dar su vida para salvar la mía"
"La pérdida de mi bebé ha sido lo más duro que he vivido, porque todo pasó muy rápido. Creo que a su cortita vida el vino para decirme: mamá, algo está mal, mamá, necesito que se cuide y ese fue su propósito. Espero que cuando yo llegué allá al cielo el me reciba y que Papá Dios me lo esté cuidando allá muchísimo.
El vino para que me diagnosticaran algo que para en ese momento era impalpable, la pérdida de mi bebé fue lo más duro que he vivido, más la noticia de que tenía cáncer y de ahí en adelante, citas, médicas, exámenes de sangre, bueno, por donde no he pasado", contó con un nudo en su garganta, pero en medio de eso, agradece a Dios que las cosas sucedieran así para tratar de inmediato el cáncer.
Dos noticias al mismo tiempo, fue lo que tuvo que enfrentar esta fuerte mujer que todo su proceso lo puso en manos de Dios, y donde su familia fue un pilar importante para enfrentar cada proceso de sanación.
Asimismo, Gabriela se caracteriza como su princesa de Disney favorita, Mulán, quien para ella representa fortaleza y determinación.
"Yo amo a Mulán, la historia de Mulán me encanta y mi familia me dice que soy Mulán, porque soy una guerrera, porque soy muy fuerte. Entonces todos en mi familia me dicen que soy fuerte.
Yo voy a salir adelante de la mano de Dios porque nunca en todo mi proceso nunca he renegado contra Dios, yo sé que este no es el final y que todo es por algo. No sé cuál es la razón por la que paso por esto, pero Dios me va a recompensar en algún momento", agregó.
Mensaje de fe
La palabra cáncer da miedo porque siempre pensamos en muerte, pero la ciencia está tan avanzada que eso ayuda, pero lo que más ayuda es la fe en papá Dios, más ayuda creer que somos unas guerreras como Mulán, creer en nuestra fuerza porque los hijos de Dios no somos cobardes y esa fuerza que nos caracteriza hay que sacarla y demostrar de lo que estamos hechos.
Si se vale llorar y si se vale desesperarse, pero no se vale creer que ese es el final porque no lo es. Mi papá siempre me decía la cita bíblica Romanos, 8:28, que todo lo que nos pasa inclusive las cosas malas es para bien de los que amamos al señor, y yo la hice mía la cita bíblica, me ayudó mucho a levantarme y porque inclusive Dios en su plan perfecto ha necesitado pasar por cosas malas, detalló Campos con mucha fe.
El diagnóstico más reciente ha sido que el tumor ya no estaba, sin embargo, está a la espera de los resultados de una resonancia para descartar que las células cancerígenas se hayan alojado en algún otro órgano.
"Por fe, declaro que no hay tumor, declaro que no hay células cancerígenas. Por fe declaro que Dios en 6 meses hizo un milagro en mi vida que nunca me hubiese imaginado, es que es un milagro a una escala increíble", concluyó esta fuerte mujer.






