El día que Franklin Chang casi abandona su sueño: “hay que aprender a fracasar para triunfar”
Cientos de jóvenes han sido inspirados por su historia: él confiesa que fracasó muchas veces pero no se rindió

(CRHoy.com) Apenas tenía 18 años y el Dr. Franklin Chang Díaz pensó en abandonar su sueño. Estaba solo en la ciudad de Hartford, en Connecticut, Estados Unidos y no tenía dinero.
No había aprendido inglés al 100% y fue uno de los momentos más difíciles de su vida. Él recuerda que ya tenía un año de estar allá y hacía mucho frío. Ni siquiera tenía un lugar estable para hospedarse.
Chang describe ese episodio como una época muy difícil y hasta pensó en regresar a Costa Rica, pero no pudo. Su papá solo le había dado un boleto de ida y no tenía cómo regresar.
Su padre se lo advirtió. Le dijo que cuando llegaran los problemas, él debía resolverlos y si tenía un boleto de regreso a mano, era posible que volvería "a las faldas de la mamá".
"Yo digo que si hubiera tenido ese boleto de vuelta, yo lo hubiera usado. Hubo una época muy difícil, no había entrado a la universidad y estaba sin dinero, solo, ya no estaba viviendo con unos familiares y fue una época muy difícil. Si yo hubiera tenido ese boleto de regreso, yo me hubiera ido y por dicha que no lo tenía", detalló Chang Díaz, desde Houston en entrevista con CRHoy.com.
"Mi papá lo sabía muy bien. Él me dijo que tenía que resolver mis problemas solo y hacerle frente y salir adelante. Yo sé que lo hizo a propósito", evocó con una sonrisa.
El Dr. Franklin Chang contó que su papá una vez le dijo que le avisara si había un momento en donde todo estuviera perdido o que no existiera forma de salir adelante, para mandarle el boleto de regreso… pero en aquellos tiempos no había internet, ni correo electrónico…
"Con costos se podía hacer una llamada internacional y salía muy caro. Yo no podía hacer eso. Nos comunicábamos por cartas y tardaban meses en llegar y meses en volver. En ese tiempo uno o resuelve el problema o lo resuelve. Esa decisión de mi papá de solo darme un boleto de ida, me ayudó a aguantar, me ayudó a resolver el problema y a seguir adelante", relató.
Precisamente, en ese momento lo llamaron de la Universidad de Connecticut, para informarle que aceptaron su solicitud de ingreso, y además le otorgaban una beca de tiempo completo. El sueño se convirtió en una realidad.
"Uno tiene que saber que en cualquier momento, tal vez, las cosas cambian. Yo no sé qué hubiera pasado si la universidad no me acepta, no sé si hubiera aguantado más… no sé qué hubiera hecho, por dicha que ese camino no tuve que pasarlo, porque no sé qué hubiera hecho".
La carrera del Dr. Franklin Chang habla por sí sola, y quedó inmortalizada en la historia de la Nasa y en el corazón de los ticos.
Decenas de jóvenes han sido inspirados en la historia del físico y astronauta costarricense que llegó a la Nasa, y logró hacer 7 misiones espaciales entre 1986 y 2002. Y a sus 70 años de edad, Chang continúa a cargo de los proyectos de su compañía Ad Astra Rocket Company en Estados Unidos y en Costa Rica: el motor de plasma y el impulso a la economía de hidrógeno en el país.

Chang Díaz explica que sus logros responden a una cadena de ayudas que recibió desde que estaba en la escuela, cuando era un estudiante que él describe como "normal, promedio".
Constantemente en conferencias y discursos, el científico ha indicado que "nadie llega a ningún lugar, sin la ayuda de otros" y él explica que se trata de una gran cadena, un eslabón y que no se debe romper.
Al ver que su carrera ha impulsado a otros ticos, expresa que siente satisfacción y mucha alegría, por los aportes realizados a la vida de los demás.
Asimismo, expresó que desde sus primeros pasos entendió que se había convertido en una figura pública, por lo que sus palabras y actos iban a tener impacto y decidió que nunca frenaría los sueños de niños o jóvenes.
"He fracasado muchas veces"
El científico nacional reconoce que desde niño no se da por vencido fácilmente y como filosofía de vida, sabe que "para poder triunfar hay que aprender a fallar".
"Hay que aprender a fracasar para triunfar. La vida es una colección de fracasos, al cabo de los cuales uno triunfa. Yo realmente fracasé muchas veces y la gente tal vez no se ha percatado de eso, porque se puede creer que fui a Estados Unidos y todo salió perfecto, pero realmente no fue así, fueron muchos fracasos", explicó.
Por ejemplo, citó el rechazo en la primera postulación como candidato para el cuerpo de astronautas y cómo fue aceptado hasta el segundo intento.
De igual manera, varias universidades no lo aceptaron y posteriormente, en sus estudios de doctorado tuvo que repetir exámenes, pues en el primer intento los falló.
Él quería hacer todo rápido, para conseguir un trabajo, por lo que se equivocó y así se lo mostraron sus profesores. No obstante, por su disposición y esfuerzo, ellos le dieron otra oportunidad, hasta que años después llegaría a ser parte del salón de la fama de la Nasa.
"Hoy en día la ruta es diferente. Muchos quieren seguir mis pasos, quieren ser astronautas y piensan en la receta que usé, pero yo no tengo ninguna receta, es solo seguir el camino y seguir adelante. Es levantarse cada vez que uno se cae", concluyó.
En enero próximo se cumplirán 35 años desde que Chang Díaz realizó el primer viaje al espacio. Ahí cumplió un sueño de niño que permanece y no ha cambiado: la exploración del espacio.