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El crecimiento del PIB y la lucha contra el calentamiento global son dos objetivos incompatibles

En este artículo vamos a analizar porque el crecimiento del PIB mundial no permitiría alcanzar los objetivos del Acuerdo de Paris sobre el cambio climático de 2015.

Este acuerdo estipula que es imperativo reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero (GEI) a cero (Net Zero Emissions o NZE), o llegar a la neutralidad de carbono, en 2050, si queremos evitar que la temperatura del planeta aumente para final de este siglo a más de 2°C por encima de la era preindustrial, lo cual implicaría consecuencias catastróficas para la humanidad y el planeta[i] .

Para ilustrar nuestro punto, utilizaremos el modelo de Kaya[ii], o ecuación de Kaya, para proyectar de cuánto y cómo reducir las emisiones de GEI para alcanzar el NZE en 2050; compararemos estas proyecciones con los resultados obtenidos hasta la fecha con los programas de mitigación de emisiones de GEI,  con el fin de determinar si estos programas se inscriben o no en la trayectoria proyectada.

El economista energético Yoishi Kaya explica que las emisiones de GEI dependen de 4 variables[iii]: de la cantidad de emisiones o de energías fósiles (EnF) dividida entre el total de la energía utilizada (EnF más energías renovables (EnR) y energía nuclear), de la intensidad energética (la relación entre el consumo energético total y el PIB), del PIB por habitante y del número de habitantes.

La primera variable (GEI/En) mide el grado de sustitución de las energías fósiles (responsables de las emisiones de GEI) por energías renovables y limpias. La segunda variable (En/PIB) mide la eficacia de una economía en su uso de la energía. Ambas variables se apoyan en soluciones tecnológicas que constituyen el corazón de las políticas y programas de la transición energética de los países. La relación entre la tercera y la cuarta variable corresponde, lógicamente, al nivel de la producción económica mundial.

Con esta ecuación podemos proyectar cual sería el objetivo de reducción de las energías fósiles (GEI/En) para lograr el NZE 2050 a nivel mundial.

Para esto partiremos de los siguientes datos e hipótesis:

1- las emisiones de GEI son en 2024 de unos 50 GT equivalente CO2[iv], para llevarlas al cero neto[v] en 2050 habría que reducirlas  de 7% al año (GEI= -7%);

2 -de aquí al 2050:

  1. la intensidad energética se puede disminuir anualmente de 2,5%[vi] (En/PIB= -2,5%);
  2. el aumento anual de la producción por habitante y de la población total son respectivamente de 2%[vii] y de 0,8%[viii] (PIB/POB= +2%, POB= +0,8%);

Con estos datos, la ecuación de Kaya permite de definir que la parte de las EnF en el total del mix energético (GEI/En) tendría que bajar anualmente de 7,2%[ix] para el NZE en 2050.

En resumen, durante los próximos 26 años, se trata de dividir las emisiones de GEI actuales por 5, de dividir por 2 la parte de las EnF y la intensidad energética actuales, sosteniendo un crecimiento del PIB mundial anual del 2%. Un crecimiento mayor de este último implicaría un mayor esfuerzo para bajar aún más las dos variables anteriores.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE)[x] ha estimado que los programas para la reducción del uso de las energías fósiles (GEI/En) y de la intensidad energética (En/PIB) requerirán una inversión de 125 billones de dólares como mínimo, o sea, 5 billones de dólares al año de aquí al 2050, lo que corresponde a 5% del PIB mundial del 2024.

Lastimosamente, la realidad de los últimos años hasta la fecha dista mucho de nuestras proyecciones y de las de la AIE. Las emisiones de GEI mantienen su tendencia histórica al alza, crecieron de 4,2% de 2020 a 2021[xi]; la parte de las energías fósiles en el mix energético primario no ha cambiado significativamente[xii] desde el 2015 (80% de la energía primaria total); y la intensidad energética no baja como esperado, decreció de solo 1% en 2023[xiii].

Por su lado, el nivel de inversión en la transición energética ha sido muy inferior a las metas proyectadas, ubicándose, por ejemplo, en 1 billón de dólares en 2022[xiv], una quinta parte de lo requerido.

En breve, las políticas y programas actuales de la transición energética no se inscriben del todo en la trayectoria para lograr los objetivos planteados en Paris.

Además, más pasa el tiempo, más drásticas tendrán que ser las acciones para luchar contra el cambio climático y, por lo tanto, más difícil e incierto resultará alcanzar la neutralidad de carbono en 2050.

Incluso, ya podría ser demasiado tarde. Así lo indica un estudio publicado en la prestigiosa revista The Lancet Planet Health en 2023[xv], realizado en 11 países con altos ingresos que ya lograron iniciar la reducción de sus emisiones de GEI. El estudio muestra que para estos países la tasa de reducción de las emisiones que se necesitaría para cumplir con los objetivos del NZE en 2050 es prácticamente ya inalcanzable.

Ante el riesgo que representa tal situación, muchos expertos concuerdan en que la transición energética no tendrá éxito si no se acompaña, en acuerdo con la ecuación de Kaya, de una reducción de la producción económica (es muy poco probable considerar una reducción de la población en los próximos años).

Esta medida concierne a los países avanzados ya que, moralmente, no podría aplicarse a los países emergentes y pobres.  Así, el estudio del Lancet antes citado concluye que: "la mitigación que cumpla con lo establecido en París en los países de altos ingresos requerirá estrategias post-crecimiento de reducción de la demanda, además de esfuerzos tecnológicos de descarbonización." [xvi]

Dicho de otra manera, el desarrollo verde (Green growth) que permitiría seguir con el crecimiento económico y a la vez eliminar las emisiones de GEI en el 2050, no sería posible.

Esto contradice la opinión de la totalidad de los países que considera al no crecimiento y, peor aún, al decrecimiento económico como dos caminos opuestos a la búsqueda de la prosperidad en sociedades de consumo.

Sin embargo, a largo plazo no se podrá sostener un crecimiento ilimitado (ilimitado en el uso de los recursos renovables y no renovables, ilimitado en la creación de necesidades –y de los productos superfluos-, ilimitado en la producción de vertidos, y entonces en la emisión de residuos y de la contaminación (del aire, de la tierra y del agua), en un mundo finito[xvii].

Además, de no plantearse una reducción del PIB, de manera voluntaria y controlada, es probable (lo vimos) que no se logre mitigar las emisiones de GEI, y en este caso, sin lugar a duda, los daños causados por el cambio de temperaturas conducirán a una caída sufrida y catastrófica de la producción mundial a partir del 2050[xviii].

Cuánto, entonces, habría de reducir la producción económica, dependerá de cuánto avanzaremos en las políticas y programas de la transición energética.

Lo anterior nos lleva a hacernos las siguientes preguntas: ¿cuáles problemas tendremos que resolver para avanzar más rápida y efectivamente en la transición energética?;  pero también, ¿cómo abordar la cuestión delicada del decrecimiento económico?, ¿cómo sería una prosperidad sin crecimiento[xix]? o, como lo plantean en el estudio del Lancet, ¿cuáles serían las estrategias  post-crecimiento de reducción de la demanda? Trataremos estas preguntas en próximos artículos.[xx]

[i] https://www.un.org/es/climatechange/paris-agreement

[ii] https://jancovici.com/changement-climatique/economie/quest-ce-que-lequation-de-kaya/

[iii] El modelo de Kaya tiene sus bondades, p.ej. pueden agregarse otras variables, pero tiene también sus límites: no toma en cuenta el efecto de rebote en caso de reducción de la intensidad energética; se basa en proyecciones y no en previsiones; las variables pueden ser diferentes según los países, regiones o continentes, haciendo difícil su aplicación a nivel global.

[iv] https://unfccc.int/ndc-synthesis-report-2023#Projected-GHG-Emission-levels

[v] El NZE se logra cuando las emisiones de GEI no superan la capacidad del planeta para absorber naturalmente estas emisiones (10  GT eq. CO2 en 2050).

[vi] https://jancovici.com/en/climate-change/economy/what-is-kayas-equation/

[vii] Proyección a partir de la tendencia en la evolución de la tasa de crecimiento del PIB: https://datos.bancomundial.org/indicador/NY.GDP.MKTP.KD.ZGB

[viii] https://www.un.org/es/global-issues/population

[ix] -1+((1-0,07)/((1-0,025)*(1+0,02)*(1+0,008)))= 1=0,072

[x] https://www.veblen-institute.org/Comment-financer-la-transition-ecologique-et-sociale.html#:~:text=L'AIE%20estime%20autour%20de,dans%20la%20d%C3%A9carbonation%20125000%20Mds%20%24

[xi] https://www.statistiques.developpement-durable.gouv.fr/edition-numerique/chiffres-cles-du-climat-2023/6-repartition-geographique-et-evolution-des#:~:text=Apr%C3%A8s%20la%20baisse%20de%202020,2019%20(%2B%200%2C5%20%25).

[xii] https://www.statistiques.developpement-durable.gouv.fr/edition-numerique/chiffres-cles-energie-2023/12-international#:~:text=Consommation%20mondiale%20d'%C3%A9nergie%20primaire%20par%20%C3%A9nergie&text=Les%20%C3%A9nergies%20fossiles%20dominent%20largement,avant%20une%20relative%20stabilit%C3%A9%20depuis.

[xiii] https://www.connaissancedesenergies.org/questions-et-reponses-energies/quest-ce-que-lintensite-energetique

[xiv] https://www.lesechos.fr/monde/enjeux-internationaux/transition-energetique-forte-hausse-des-investissements-mondiaux-en-2022-1902531

[xv] https://www.thelancet.com/pdfs/journals/lanplh/PIIS2542-5196(23)00174-2.pdf, Is green growth happening? An empirical analysis of achieved versus Paris-compliant CO2–GDP decoupling in high-income countries

[xvi] https://www.thelancet.com/pdfs/journals/lanplh/PIIS2542-5196(23)00174-2.pdf

[xvii] Latouche Serge, La Décroissance, Paris, Que sais-je ?,2019

[xviii] https://www.nature.com/articles/s41586-024-07219-0, The economic commitment of climate change

[xix] Tim Jakson, Prosperity without Growth, Routledge, 2017

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