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Reportaje Especial

El corazón de una madre con 95 hijos

Hace 40 años abrió su casa para ayudar a un niño, hoy 95 personas la llaman "mami"

13 de Ago. 2016 | 12:04 am

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Mamá no es la que da a luz sino la que ama y educa. Esa es la filosofía de doña Melba, quien ha sido la mamá de 95 personas. Esta es su historia

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Mucha gente me dice que esto es una locura, pero si tuviera la oportunidad, lo volvería hacer.

Melba Jiménez Hogar, casa de pan

Melba Jiménez junto a una de sus hijas que estudia medicina.

Esta historia comenzó hace 40 años cuando mi cuarta hija, Olga, sufrió de una enfermedad que los médicos diagnosticaron como incurable.

El doctor que atendía a mi hija me dijo: "Doña Melba, ¿usted podría hacerse cargo de un niño de ocho años que fue abandonado y tiene cáncer de páncreas? Él ya está en fase terminal, ¡por favor ayúdeme!". Lo pensé y no pude decirle que no.

Hablé con mi familia y juntos empezamos a vivir uno de los momentos más complicados. Eran dos niños sumamente enfermemos, que estaban en nuestra casa ubicada en Los Ángeles de Cartago.

Era terriblemente doloroso, pero el amor de Dios es grande. Yo le prometí que si ambos niños se sanaban, yo le entregaría mi vida y abriría las puertas de mi casa para ayudar a más niños. Tenía apenas 25 años cuando yo, Melba Jiménez, decidí fundar el Hogar Casa de Pan.

Desde entonces han pasado 480 meses y aquí sigo, guiando a niños que necesitan de mucho amor. Mis hijos se criaron con una mamá compartida toda la vida, pero aún para ellos esta ha sido una experiencia buena. Hoy, los grandes que ya han salido de la casa, se ven como hermanos.

Ya son más de 95 menores los que me han llamado "mami" y a los que les he entregado mi vida. Actualmente tenemos a 22 niños conviviendo con nosotros y seguimos luchando todos los días para que ellos puedan vivir en un ambiente de amor.dos pinos

Hay niños de carácter suave y otros con un carácter más difícil, pero yo he sido testigo de que si se hace con amor, todo es recibido de buena manera. La clave es esa, hacer las cosas con amor, más cuando se trata de niños.

Aquí han llegado menores muy lastimados, entonces yo le pido mucho a Dios para que puedan borrar esas heridas. Yo sé que no podrán olvidar muchas de esas marcas, pero con amor pueden salir adelante.

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¡Es que ser mamá es una de las cosas más lindas que podemos vivir las mujeres! Es una maravilla, por ejemplo aquí en la casa todos nos ayudamos. En realidad no es complicado, aquí tenemos un horario y todos colaboramos en las labores del hogar.

Hace 5 años nos vinimos a vivir a Tibás, recibimos un regalo de Dios, porque una familia nos donó la propiedad en la que estamos más cómodos y seguiremos con esta misión hasta que Dios quiera.

También han existido momentos difíciles, por ejemplo cuando los niños se enferman o se lesionan practicando algún deporte, pero son más los gratos momentos. Verlos salir adelante en sus estudios, graduarse como profesionales, tengo un chico que ha sido campeón nacional de atletismo y verlos triunfar da mucha satisfacción. También hay unos que tienen un coro lindísimo y verlos cantar es maravilloso…

En esos momentos, todos los sacrificios se olvidan y verlos sonreír es la paga más grande que puedo recibir en mi vida. Así que si lo pudiera hacer de nuevo, definitivamente lo haría.