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Reportaje Especial

“El corazón de Arturo hizo latir otros corazones”: bebé sigue luchando

Fue operado en EEUU para salvarle la vida.

Por Yaslin Cabezas | 12 de Mar. 2023 | 9:11 am

(CRHoy.com) Sin saberlo, lleno de inocencia y pocos días de nacido, Arturo Carvajal hizo latir muchos corazones, que se unieron para que el suyo pudiera seguir latiendo.

La historia de este pequeño conmovió a Costa Rica en noviembre anterior, cuando sus padres iniciaron una campaña de última hora, porque le diagnosticaron dos cardiopatías que le cobrarían la vida en cuestión de días si no se operaba en el exterior.

Don Jorge y su esposa, Catherine Castro se casaron hace seis años, con la ilusión de formar una familia. En el 2020 quedaron embarazados, pero tuvieron una pérdida a las pocas semanas.

La noticia de la llegada de Arturo los llenó de felicidad nuevamente y el embarazo fue perfecto, con total normalidad. Era un bebé esperado y amado por todos y en cada control prenatal, parecía que todo iba bien.

Fue a las pocas horas de nacido que un pediatra detectó una anomalía en su corazón y mandó a la pareja con un especialista, quien rápidamente se percató de los problemas del bebé.

"De momento, Arturo tiene que irse inmediatamente para la unidad intensivos del Hospital Nacional de Niños y tiene dos cardiopatías severas que le están comprometiendo su vida", fueron las palabras del médico.

Tras varios análisis, los doctores le dijeron a esta pareja que en Costa Rica no había nada que pudieran hacer por su bebé. Podían llevarlo a operar a Estados Unidos o dejarlo ir.

Con el corazón destrozado, pero agarrados de Dios, vieron una luz al final de túnel, con una póliza de seguros internacional que tenían. Fue así como su cardiólogo les ayudó a organizar todo y a contactar a médicos en el extranjero, porque el tiempo era oro.

La puedo catalogar como la peor semana de mi vida, con un dolor de cabeza que nunca se quitaba. Yo fui cesárea y no podía descansar, puesto que tenía que andar ayudando con los trámites, ir al hospital a visitarlo, expresó su mamá.

A Arturo solo le quedaban 7 días de vida y había que correr. No estaba ni siquiera inscrito en el Registro Civil, tenían que pedir un permiso especial para ingresarlo a Estados Unidos y tampoco contaban con los 750 mil dólares que costaba la cirugía, por lo tanto, dicho permiso no era tan fácil obtenerlo.

Con ángeles en el camino, en cuestión de 48 años todo se fue resolviendo y pudieron llevar a su bebé a Houston, donde fue intervenido por los mejores especialistas.

"Una vez que vimos las instalaciones del hospital entró en mí una paz que no puedo explicar, llena de confianza y tranquila, donde yo sabía que todo iba a estar bien. A partir de ese momento ha sido un proceso muy bonito, porque hemos podido como pareja disfrutar a Arturo al 100%, estando con él, todos los días y hasta ahora, que hemos ido viendo cómo ha ido creciendo día tras día", añadió la vecina de Tibás.

Don Jorge y su esposa agradecen muchísimo el apoyo médico que recibieron y el compromiso de muchos otros funcionarios que se unieron a la causa. Sin embargo, lamentan todo el proceso engorroso que hay que hacer en Costa Rica y lo obsoletos que están los equipos y el sistema.

Por supuesto que también agradecen toda la ayuda de las personas que, sin conocerlos donaron su granito de arena para poder operar al pequeño, pero que también doblaron rodillas por un milagro. 

Creemos firmemente que Dios hace milagros y los puede hacer con solo volver a ver. Nos agarramos a eso. La familia, papás, hermanos, primos han estado ahí, como nunca, todos cuidamos mucho a Arturo. ¡Es un regalo para todos! Arturo logró que el corazón de él hiciera latir otros corazones de una manera muy diferente y mucha gente -incluso dentro de la familia- empezara a ver la vida diferente, dijo su padre.

Arturito cumplirá 4 meses la próxima semana y está creciendo fuerte, descubriendo el mundo. Todos los meses es sometido a análisis porque en algún momento deberán operarlo otra vez y aunque no es fácil el proceso, los ha unido como familia.

Honestamente, a veces se me olvida que Arturo tiene una cardiopatía, porque es un niño tan hermoso, tan grande, tan lleno de vida, tan alegre y solo recuerdo la enfermedad cuando nos toca el día de la cita, que tenemos que monitorearlo. Me he sentido una madre muy bendecida, porque Diosito nos escogió a nosotros para tener a Arturo, porque Él sabía que nosotros íbamos a correr por su vida y muy bendecida de que Arturo nos escogiera como papás. Muy feliz de tener un hijo como él.

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