Viceministro de Hacienda: “Los eurobonos no son para endeudarnos más”

Los bonos de deuda externa, o eurobonos, se emiten en moneda extranjera, generalmente dólares. (CRH)
Una emisión de bonos de deuda externa, conocidos como eurobonos, permitiría al Gobierno obtener financiamiento de una manera diferente, pero no es una carta blanca para generar deuda en una magnitud mayor a la aprobada en el presupuesto del 2019.
Así lo explicó Nogui Acosta, viceministro de Hacienda, en conversación con CRHoy.com, quien explicó que los recursos de deuda externa servirían para liberar presión en el mercado local, evitando incrementos en la tasa de interés.
"Tal vez no hemos aclarado bien que no se trata de más endeudamiento. Cuando los diputados aprueban el presupuesto de la República, definen el monto máximo para endeudarnos. No nos podemos endeudar más allá de lo que aprobó la Asamblea legislativa. La emisión de eurobonos lo que hace es decirnos, de dónde tomamos esos recursos", comentó Acosta.
Según el funcionario, sin los eurobonos el Ministerio debe recurrir al mercado nacional, que es pequeño, limitado y de muy corto plazo. Entonces suben los intereses.
"En la última subasta a 10 años plazo en un título en colones, se colocó con u rendimiento del 12%. Eso es 10,7% más de la inflación del año pasado… eso es carísimo", manifestó.
Según estimaciones del Banco Central y el Ministerio de Hacienda, con endeudamiento internacional los títulos se podrían colocar con tasas entre el 7,50% y el 7,65%.
"Cuando nos salimos del mercado local, las tasas de interés bajan. Además, le permite al sector privado salir a conseguir recursos", agregó Acosta.
Liberaría recursos internos

En sus previsiones, el Banco Central contempló una eventual aprobación legislativa de los eurobonos (CRH)
Menor crecimiento económico, un aumento de la deuda interna y un incremento en los intereses al servicio de dicho endeudamiento serían 3 de las consecuencias que, en opinión del Banco Central, enfrentaría el país en caso de que no prospere el proyecto de Ley Autorización Emisión de Títulos Valores en el Mercado Internacional y Contratación de Líneas de Crédito (expediente 21.201).
La iniciativa busca el permiso de los diputados para obtener recursos del exterior por $6.000 millones, de los cuales $1.500 ingresarían en 2019 y una cantidad similar en 2020.
De acuerdo con la Autoridad Monetaria, el escenario económico más favorable para Costa Rica es con la colocación de bonos de deuda externa, pues le permitiría reestructurar endeudamiento y un crecimiento de los intereses menos acelerado.
Con el ingreso de los recursos, el promedio de la deuda total del Gobierno Central para el bienio 2019-2020 sería equivalente a un 59% del PIB; pero de no hacerlo, crecería a un 60,5%.
También sería menor el saldo de la deuda interna con respecto a la producción. Con los eurobonos equivaldría a un 45% del PIB, mientras que, sin ellos, sería del 49,3%.
La carga de los intereses también sería menor si se emite la deuda externa: 4% en el escenario base, versus un 5,1% de no hacerlo.
También habría un impacto sobre los recursos al sector privado, que se abaratarían: la diferencia entre aprobar o no el proyecto, impactaría en 0,7 puntos porcentuales el crédito al sector privado y hasta un punto porcentual en el promedio de crecimiento de la economía para el bienio.
Las estimaciones contempladas en el Programa Macroeconómico 2019-2020 contienen el supuesto de que el proyecto 21.201 sí es aprobado.
Freno a la deuda
En el texto del proyecto 21.201, Hacienda insiste en que la nueva emisión de eurobonos es una urgencia porque el nivel de riesgo de la deuda pública se incrementó en los últimos años.
Para el Ejecutivo, el instrumento le brindaría posibilidades adicionales como canjes o reestructuraciones de las emisiones de títulos circulan en el mercado nacional.
La última vez que el Poder Ejecutivo solicitó al Congreso una autorización para emitir bonos en el exterior fue durante el gobierno de Laura Chinchilla (2010-2014). En aquel momento los diputados autorizaron a Hacienda a endeudarse en el extranjero por un monto máximo de $4.000 millones.
Con base en dicha ley, Hacienda hizo 5 emisiones. La primera fue en el 2012 por un monto de $1.000 millones a un plazo de diez años y a una tasa de interés del 4,25%; la segunda fue en el 2013 por $500 millones a 12 años plazo con una tasa de un 4,38%.
En el 2013 hubo una tercera emisión por $500 millones a 30 años plazo y una tasa de interés del 5,63%.
En el gobierno de Luis Guillermo Solís (2014-2018), se hicieron las dos últimas emisiones: la primera por $1.000 millones, a 30 años y una tasa del 7%. La segunda en el 2015, también por $1.000 millones, pero a una tasa de 7,16%.
