¡Tocamos techo! Endeudamiento llega al tope y enciende alarmas
Elevadas tasas de interés dificultan mejorar la capacidad de financiamiento de los ciudadanos

(CRHoy.com) Los costarricenses tocamos techo en materia de endeudamiento. Las dificultades para acceder a préstamos se han vuelto cada vez más evidentes alentadas por la imposibilidad de encontrar tasas de interés más atractivas, con la inmediata consecuencia en la economía: un consumo ralentizado.
El diagnóstico elaborado por el Observatorio Económico y Social de la Universidad Nacional (UNA) es tajante: ya alcanzamos un techo en el endeudamiento y por eso es que el ritmo de crecimiento en este indicador es cada vez más corto.
Pero no es el único problema, desde el sector financiero nacional comparten la preocupación y le agregan otro ingrediente aún más peligroso. Si actualmente se dividiera la cartera de créditos total del país, a cada hogar le correspondería un promedio de ₡8,5 millones.
Este es un monto que ha venido creciendo de manera constante, pero a la par, el nivel de ingresos se mantiene con pocas variaciones. En otras palabras, cada vez hay menos capacidad de pagar por un monto cada vez mayor de deudas.
En momentos en que economistas, políticos y analistas pujan por promover la generación de créditos como un motor para echar a andar la alicaída economía costarricense esto representa un problema. Gustavo Fernández, gerente del Banco Nacional, llamó la atención sobre el estrujamiento en la capacidad de pago de la gente que representan estos indicadores.

El funcionario puso en perspectiva el llamado que realizan diversos sectores a reducir las tasas de interés, pues eso puede llevar a un crecimiento desmedido del crédito en áreas que no necesariamente pueden ser las más sanas para la economía, y más bien apostó a una adecuada educación financiera.
Si bien una reducción de tasas puede ayudar a mejorar el consumo – dijo- al final el beneficio será bajo porque las cuotas no se reducirán mucho.
Según la UNA las tasas de interés no han sufrido variaciones importantes en el último año, pese a las condiciones económicas existentes.

Roxana Morales, investigadora líder del informe sobre la situación actual del consumo elaborado por la Escuela de Economía de la UNA, apuntó más bien a que sí es necesario mejorar las tasas de interés activas, para que el beneficio en la reducción de cuotas sea no solo para clientes nuevos sino para los actuales.
La investigadora confirmó que la gente efectivamente ya está muy endeudada.
La ralentización en el otorgamiento de créditos así lo demuestra y estos son datos que ni siquiera toman en cuenta el endeudamiento informal de la gente: planes de teléfonos celulares, créditos para adquirir electrodomésticos, prestamistas, entre otros.

De capa caída
Dos son los principales sectores que a nivel económico preocupan debido a su nivel de desaceleración.
Según Murillo se trata de dos sectores en donde la caída cumple ya más de dos años y medio, lo cual hace sentir que se trata de un problema estructural que debe atenderse y no una situación coyuntural o pasajera.
El primer sector es el de consumo en donde para este año el nivel de crecimiento real es de apenas un 1,06%, cuando hace tres años superaba el 15%.
Este dato indica que la gente está pidiendo cada vez menos préstamos de consumo. Este tipo de endeudamiento tiene además una particularidad: representa 34 de cada 100 colones del total de la cartera crediticia del sistema financiero nacional.
Esta es una proporción que ha aumentado a lo largo del tiempo pues para 2012 su "peso" era de alrededor de un 28%.
Según Fernández esto implica un riesgo en la medida en que esos nuevos créditos de consumo se utilicen para refundir otras deudas pero a la vez el consumidor siga usando las tarjetas, creando una bola de nieve.
"Hay que tomar medidas estructurales además de bajar las tasas de interés, reformar el mercado para que se permita más competencia, la banca pública debe cambiar su forma de pensar pues una persona va por un crédito productivo y le dicen que no es sujeta de crédito, pero si es para consumo aunque no cumpla con muchos requisitos se lo dan, aunque tenga una tasa de interés elevada", señaló por su parte Morales.
Los créditos de consumo son los segundos más caros del mercado en cuanto a intereses, después de las tarjetas de crédito.

El segundo sector que se encuentra de capa caída es el de créditos para vivienda.
La variación real según la UNA llegó a 1,14% este 2019 después de cifras superiores al 10% hace dos años.
De acuerdo a la UNA, los créditos en este sector han perdido importancia al pasar de un 31% a un 28% en relación al total de préstamos otorgados por el sistema financiero.
Implica que la gente está invirtiendo menos y es una referencia al mal rato que está pasando el sector de la construcción en el país.

Tras conocer las cifras, este miércoles el presidente Carlos Alvarado dijo que a más tardar el viernes darán a conocer medidas integrales a este problema.
Hoy el Observatorio Económico y Social de la Universidad Nacional publicó un estudio de interés para todo el país. En la imagen marco en rojo una de sus conclusiones centrales. Como Gobierno vamos a actuar y presentar una solución integral y responsable este próximo viernes. pic.twitter.com/ZbBRU3B9dO
— Carlos Alvarado Quesada (@CarlosAlvQ) October 9, 2019