Recaudación de impuesto a combustibles disminuye por inflación negativa
El impuesto único a los combustibles registró tasas de crecimiento negativas durante 2025 y cerró ese año con una caída en su recaudación, debido principalmente a la inflación negativa.
Según un análisis del Observatorio Económico y Social (OES) de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (UNA), con base en datos del Ministerio de Hacienda, el crecimiento interanual de la recaudación de ese tributo cerró con una disminución del 0,51 %.
Este impuesto experimentó un repunte significativo en los primeros meses de 2024, pero posteriormente perdió dinamismo de forma sostenida, hasta cerrar ese año con un crecimiento del 7,6 %.
La recaudación del impuesto a los combustibles en los últimos tres años fue la siguiente:
- 2023: ₡576.174,9 millones
- 2024: ₡619.877,9 millones
- 2025: ₡616.706,0 millones
¿Por qué este impuesto es importante?
La particularidad de este impuesto radica en que un grupo reducido de bienes —todos ellos combustibles fósiles— genera una recaudación superior al 1 % del producto interno bruto (PIB) cada año, lo que lo convierte en la tercera fuente de ingresos tributarios de Costa Rica.
No obstante, estos ingresos podrían experimentar una reducción paulatina en la medida en que el transporte del país, tanto público como privado, avance en su proceso de electrificación, así como por la sustitución de combustibles fósiles por otras fuentes de energía en diversas actividades económicas.
Fernando Rodríguez, economista del OES-UNA, explicó que el impuesto a los tres principales tipos de combustible —gasolina regular, gasolina súper y diésel— se estableció originalmente como un monto fijo en colones por litro.
Este se ajusta trimestralmente con base en la inflación acumulada de los tres meses previos, con un límite máximo de variación del 3 % por trimestre.
¿Qué ha pasado?
Desde mediados de 2023, la economía costarricense ha experimentado episodios persistentes de inflación negativa, que se volvieron muy marcados en 2025.
Esto explica que los ajustes aplicados desde entonces han tendido a reducir el monto del impuesto único a los combustibles o a generar incrementos muy pequeños, que posteriormente han sido compensados por nuevas reducciones.
Como resultado, durante 2025 el monto del impuesto único aplicado al diésel, la gasolina súper y la gasolina regular —producto de la aplicación de la fórmula de ajuste— se redujo hasta alcanzar su nivel más bajo desde inicios de 2023, detalló Rodríguez.
Menor dinamismo en ventas
En cuanto al comportamiento reciente de las ventas de combustibles, se observan dinámicas diferenciadas entre la gasolina regular, la gasolina súper y el diésel.
Este comportamiento se estudió mediante la tasa de crecimiento interanual, calculada desde inicios de 2024 hasta diciembre de 2025.
Los resultados mostraron una pérdida de dinamismo en las ventas de los tres combustibles a inicios de 2025.
No obstante, únicamente la gasolina regular mantuvo esta tendencia durante el resto del año, profundizándose hacia el cierre de 2025.
En contraste, la gasolina súper experimentó una desaceleración menor en su tasa de crecimiento. De hecho, entre febrero y mayo de 2025 registró un crecimiento interanual cercano al 4 %. Posteriormente, su ritmo de expansión se aceleró hasta cerrar el año con una tasa de crecimiento interanual del 10,22 %.
En el caso del diésel, su comportamiento fue similar al de la gasolina súper, aunque con un crecimiento más moderado.
Entre febrero y mayo registró un crecimiento interanual cercano al 2 % y, al igual que la gasolina súper, mostró una recuperación a partir de junio. No obstante, su ritmo de crecimiento fue menor y cerró el año con una tasa interanual del 5,65 %.
Por su parte, las ventas de gasolina regular comenzaron a mostrar tasas de crecimiento interanual negativas a partir de marzo de 2025, tendencia que se mantuvo durante el resto del año, hasta cerrar con una caída del 5,25 % al finalizar el año pasado.
«A pesar de este comportamiento en la gasolina regular, la evolución de las ventas de combustibles no parece ser la principal explicación de la caída en la recaudación del impuesto único a los combustibles. Esto se debe a que la reducción en las ventas de gasolina regular es ampliamente compensada por el crecimiento en las ventas de gasolina súper y diésel, cuyos volúmenes de comercialización son mayores que los de la gasolina regular», señaló Rodríguez.
En conjunto
Si se considera conjuntamente el comportamiento del consumo de combustibles —medido a partir de la tasa de crecimiento del volumen vendido de los principales combustibles— y la evolución del impuesto cobrado por litro, se observa que la caída en la recaudación del impuesto único a los combustibles en 2025, equivalente al 0,51 %, se explica principalmente por el impacto de la inflación negativa sobre el monto del impuesto, debido a la metodología de ajuste de este tributo.
A este efecto se suma la reducción en las ventas de gasolina regular, la cual no logró ser completamente compensada por el crecimiento observado en las ventas de gasolina súper y diésel.
Dado que durante los primeros dos meses de 2026 se ha acumulado un nivel significativo de inflación negativa (-1,18 %), es de esperar que el ajuste del monto del impuesto continúe a la baja, al menos durante los primeros meses del año, estima el investigador.
