Datos demuestran que Presidente recurrió a inexactitudes para anunciar “austeridad”
Tal y como lo hizo en su discurso de rendición de cuentas, en mayo pasado, el presidente Luis Guillermo Solís volvió a recurrir a inexactitudes en materia económica para justificar el anuncio de mayor "austeridad" en su gestión.
En el mensaje -en el que no hizo mención a recortes del gasto- Solís habló de los riesgos que afronta el país pese a "un crecimiento de la producción" y resaltó el trabajo de su Administración en el manejo de la inflación y control de las tasas de interés.
No obstante, dos días antes el Banco Central publicó la Revisión del Programa Macroeconómico 2017-2018 en el que pronosticó un menor crecimiento en la actividad económica para ambos años.
Respecto al nivel de precios y control de las tasas de interés, el Presidente habría vuelto a omitir hacer referencia a la coyuntura internacional de bajos precios en los combustibles y bajas tasas de interés y más bien lo atribuyó a una gestión del gobierno.
En su discurso del lunes, Solís afirmó que "con franqueza y determinación" advirtió sobre la fragilidad que experimentan las finanzas públicas desde el 2010.
Desconoció así la insistencia con la que durante su primer año de Gobierno defendió que el déficit fiscal no era "el único ni el más grave problema del país". Además que evitó retomar el proceso de negociación que comenzó la expresidenta Laura Chinchilla, para finalmente presentar los proyectos de reforma fiscal hace 2 años.
Un acto de cinismo
Para el economista Eli Feinzaig las medidas anunciadas por el Mandatario son "cínicas" y evitan entrar al fondo del problema, que es un creciente gasto gubernamental.
"El anuncio que hizo el Presidente fue un acto de cinismo. Decir que ha venido advirtiendo del déficit, cuando en campaña fue irresponsable al decir que no le preocupaba el déficit fiscal (…) además habla de que el gasto crecería menos, pero no de recortes. Es una fiesta del gasto público, no hay paquete fiscal que vaya a alcanzar", señaló.
A este reclamo se sumó el candidato presidencial socialcristiano Rodolfo Piza, a quien no le sorprende la iliquidez del Gobierno cuando aumentó el gasto más de un 34% en 3 años, contra una inflación acumulada en el mismo período de solo 5%.
"Así no hay aumento en los ingresos que alcance, aunque ha sido del 28% en 3 años, y menos cuando ya había un alto déficit fiscal", dijo el abogado.
Edgardo Araya, candidato y actual diputado del Frente Amplio, opinó que el mayor error del Gobierno fue "no haberse metido los dos primeros años en esto".
Feinzaig agregó que la actitud de este gobierno nunca fue la de controlar el gasto y que resulta sospechoso que en julio haya recurrido a subastas de bonos en las que ofrecía tasas inferiores a las de referencia del mercado, lo cual lo llevó a una emergencia de iliquidez.
"Creyeron que los participantes del mercado bursátil son tontos y que no se iban a dar cuenta que el gobierno no iba a ajustar la tasa. No se colocaron los bonos y eso causó iliquidez", indicó.
Al respecto, el exministro de Hacienda Edgar Ayales, subrayó que esa estrategia ha llevafo al Gobierno a decir que el mercado de dinero tiene pocos recursos.
"La tesorera dice que el mercado está seco. Eso no existe, lo que pasa es que no quieren pagar lo que pide el mercado. No quieren subir las tasas de interés a la tasa que corresponde. No se quiere reconocer la nueva realidad de Costa Rica, que ahora es más riesgosa y debe reconocer una tasa mayor", añadió.
Más deuda externa y capital especulativo
Solís también anunció que buscará derogar la Ley para Desincentivar el Ingreso de Capitales para que más inversionistas extranjeros hagan inversiones en bonos del país y pediría la autorización lesgislativa para colocar deuda externa.
La última autorización para colocar deuda externa en forma de eurobonos se tramitó en el gobierno anterior por $4.000 millones. La cuarta de las emisiones se hizo en marzo del 2015.
Ayales ve con recelo las medidas que sugiere el mandatario en cuanto a dejar entrar recursos que a la larga podrían ser especulativos, o bien, relacionados con actividades al margen de la ley.
"Hay que tener mucho cuidado con flexibilizar esa ley porque el capital golondrina todavía existe y con mayor intensidad en lo que se refiere a lavado de dinero. La situación es desesperada en la Tesorería Nacional y estarían asumiendo muchos riesgos", aseveró.
En su opinión estas medidas no arreglan el problema y solo sirven para paliar el desequilibrio actual temporalmente.
"No hay medidas de corto plazo. El Presidente no debió hablar del presupuesto del 2018 sino de medidas que tengan impacto hoy, de manera inmediata, para dar señales al Congreso y que les aprueben las reformas", analizó.
Para el economista Luis Diego Herrera, de la firma Acobo, resulta preocupante la propuesta de incrementar el endeudamiento externo sin realmente proponer medidas de mediano y largo plazo para atacar la situación fiscal, pues esto traería consigo vulnerabilidades a la economía nacional.
"Se deben tener los incentivos adecuados para atraer inversiones de personas no domiciliadas en el país con el objetivo de que adquieran deuda en el mercado local. También se debe mejorar el mismo, pues un adecuado funcionamiento del mercado bursátil colaboraría con el financiamiento del gobierno", dijo.


