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Pandemia potencia desarrollo de biotecnología en el país

Desarrollo del equipamiento biomédico en colaboración entre la academia y el Gobierno ha sido un punto alto durante la crisis

Por Gerardo Ruiz | 8 de Ene. 2021 | 12:01 am

(CRHoy.com).- La Comisión Económica para América Latina (Cepal) de las Naciones Unidas confirmó en un estudio que la pandemia ha potenciado el desarrollo de la biotecnología, que ha superado barreras institucionales, normativas, financieras y culturales.

Mucho de ese nuevo panorama que enfrenta la biotecnología médica se debe a la reacción del sector de ciencia y tecnología ante la pandemia, específicamente la de la biotecnología médica que se ha materializado en protocolos de detección del COVID-19, en el desarrollo de tratamientos como el de plasma convaleciente y de anticuerpos a partir del plasma de caballos inmunizados y el desarrollo de respiradores mecánicos, entre otros.

La Cepal confirmó que durante la pandemia, uno de los puntos altos del aporte de la biotecnología para encontrar soluciones a la emergencia sanitaria, ha sido el desarrollo del equipamiento biomédico en colaboración entre la academia y el Gobierno.

Entre los proyectos que destaca el estudio están el desarrollo de un ventilador mecánico que trabaja por un principio neumático, que desarrolló el Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC); un respirador artificial portátil que nació en la Universidad de Costa Rica (UCR); una cámara de desinfección de mascarillas N95, proyecto del TEC y Plasma Innova; un respirador mecánico con dos vertientes, una mediante cilindro y otra tradicional, iniciativa de la Universidad Técnica Nacional (UTN); la producción de equipos de protección para el personal de salud que desarrollaron el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), Lead University, el TEC y la Cámara de Industrias; entre otras iniciativas.

"La respuesta al COVID-19 ha fomentado el trabajo interinstitucional e intersectorial (…) dejando de lado tradicionales barreras institucionales y normativas, dándole forma en muchos casos a alianzas público-privadas relevantes, más allá de la atención de la pandemia", concluyó el estudio de Cepal.

El aumento de la credibilidad de la ciencia entre el público en general; trabajo de equipo interinstitucional y en alianzas público-privadas; la superación del "no se puede" a través de la voluntad y las directrices para dar respuestas rápidas a la emergencia; la flexibilización de algunos trámites; la motivación personal y el sentimiento de solidaridad y la aceleración de la generación y posibilidades de acceso a información son algunas de las lecciones que el país y la industria biomédica han aprendido durante el lapso de la emergencia sanitaria, destacó Cepal.

Oportunidades

Entre las oportunidades que la Cepal ve para el desarrollo de la bioeconomía en Costa Rica está que el país ya tiene a todos los actores de un sistema de innovación, que son los pilares para producir bienes y servicios que respondan a la resolución inmediata ante situaciones generadas por la pandemia.

De acuerdo con el estudio, es deseable una mayor vinculación entre los actores y encadenamientos entre los sectores público y privado, que sería un potenciador de las habilidades y capacidades tecnológicas existentes.

La pandemia puso a prueba estos lazos y los resultados en el caso costarricense, según la Comisión, son promisorios.

"Tanto en los ámbitos académicos con empresas, como de empresas con el Gobierno, y el Gobierno apoyándose en el conocimiento científico de la academia y el sector privado. El aplicar esta dinamización del conjunto triple hélice con la misma disposición y resolutividad en otros ámbitos y proyectos hará que se multipliquen las oportunidades existentes", determinó el estudio.

Cepal advirtió de que si se unieran las fuerzas entre tecnologías convergentes y emergentes, como la biotecnología, nanotecnología y bioinformática, el país podría desarrollar soluciones de diagnóstico y monitoreo de enfermedades nuevas.

En el país, agregó la Comisión, la reacción en cadena ante la pandemia ha provocado la unión entre algunos actores que ha proveído soluciones inmediatas, lo cual, según el estudio, demuestra el potencial existente, aunque este aún no se explota lo suficiente.

De ahí que uno de los retos del país sea explorar aún más la convergencia de tecnologías digitales y biológicas.

"(…) Es un potencial aún por explorar en Costa Rica, aunque ya hay indicios claros de que es el camino para catapultar la investigación y desarrollo local con aplicaciones inmediatas. Algunos ejemplos de esto son el uso de la digitalización en la agroindustria, las plataformas comerciales para cadenas de valor en la producción de alimentos, la inteligencia artificial aplicada a la bioprospección, entre otros", destacó la Cepal.

Ya el país tiene camino recorrido en la potenciación de la biotecnología como herramienta para la reactivación económica, un ejemplo es el auge de la industria de fabricación de dispositivos médicos, que es el principal producto de exportación de Costa Rica y el segundo exportador latinoamericano de este tipo de productos.

Entre las barreras que la Cepal recomienda eliminar para que el país potencie aún más la biotecnología en el proceso de reactivación de la economía están las que impiden un mayor apoyo económico y de fuentes de financiamiento; estandarizar y agilizar los procesos de relación academia-industria; también recomienda una mayor vinculación entre las universidades, el Gobierno y las empresas; mayor formación de recurso humano con capacidades de investigación y biomedicina; invertir en infraestructura de laboratorios y centros de investigación; crear espacios de interacción academia-empresa; mejorar y revisar el marco legal existente como la Ley General de Salud; la Ley de Investigación Biomédica y la Ley de Bienestar Animal; relacionar la investigación con problemas de la industria; visibilizar las capacidades de laboratorios y centros de investigación; y aclarar y ordenar la política país en este ámbito, entre otras.

Problemática que hay que corregir

En el 2019 la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) realizó un diagnostico que identificó problemas que impiden un despegue más vigoroso de la biotecnología como herramienta para potenciar el desarrollo económico.

Según Cepal, la problemática que se refleja allí es la misma que se detectó años atrás, en el 2007, entre la cual persiste la baja inversión del país en investigación y desarrollo (I+D); la poca renovación del parque empresarial; las debilidades en la gestión de la propiedad intelectual; escaso recurso humano calificado para la I+D; poca y desconocida oferta de servicios para I+D y débil infraestructura; así como la consabida débil vinculación entre el gobierno la academia y la industria; entre otros factores.

"Muchos de los profesionales mejor capacitados trabajan fuera del país, tema que se viene analizando desde la década de los noventa, cuando se propuso un esquema de incentivos para los investigadores. Aunque muchos de dichos profesionales mantienen contactos con el país, a través de las universidades y centro de investigación en que se formaron, es importante desarrollar incentivos para que esa colaboración sea el producto de un esfuerzo público nacional y solo de relaciones personales (…)", señaló el estudio.

Costa Rica cuenta con la Estrategia Nacional de Bioeconomía 2020-2030, que desarrolló el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) entre los años 2017 y 2019. Esa estrategia se lanzó a principios de agosto del año pasado y tiene cinco ejes estratégicos: bioeconomía para el desarrollo rural; biodiversidad y desarrollo; biorrefinería de biomasa residual; bioeconomía avanzada; y bioeconomía urbana y ciudades verdes.

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