Operadoras, entidades y técnicos insisten en riesgos del retiro total o anticipado del ROP
Las operadoras de pensiones complementarias (OPC), entidades públicas y técnicos advirtieron este lunes sobre los riesgos que representa autorizar el retiro total o anticipado de los recursos del Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias (ROP).
Así lo señalaron representantes de la Asociación Costarricense de Operadoras de Pensiones (ACOP), del Banco Central de Costa Rica (BCCR), del Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif), de la Superintendencia de Pensiones (Supen) y de la Universidad de Costa Rica (UCR), durante una mesa de trabajo organizada por la Comisión de Asuntos Sociales de la Asamblea Legislativa, órgano que tramita cuatro proyectos de ley para reformar el ROP.
Por su parte, representantes de los movimientos que promueven la entrega total o anticipada del ROP aseguraron que los pensionados tienen derecho a retirar esos recursos.
Aunque reiteró que se deben buscar soluciones, Róger Porras, presidente de la ACOP, sostuvo que el retiro total o anticipado de las pensiones complementarias, como lo plantean las iniciativas de ley, sí afectaría negativamente a las personas en su vejez y al sistema de pensiones:
- Tendría un impacto en la tasa de reemplazo de las personas.
- Eliminaría ingresos complementarios para los pensionados.
- Disminuiría la acumulación del fondo entre un 20% y un 30%, lo que perjudicaría la tasa de rentabilidad, la cual se reduce hasta en un 2%.
- Debilitaría el sistema de pensiones e impactaría a nivel macroeconómico.
Mariano Segura, del BCCR, recordó que la junta directiva de la entidad monetaria ya emitió criterio negativo sobre dos de las cuatro propuestas, debido a que pueden afectar al sistema financiero nacional y desvirtuar el propósito del ROP: ser una pensión complementaria a las del régimen básico.
Preocupaciones
Daniel Sáenz, representante de la Supen, explicó que la principal preocupación de la Superintendencia radica en que, si se autoriza el retiro total o anticipado del ROP, se disminuirían las pensiones de los futuros jubilados.
"La pensión es una sola y así lo acordamos en el año 2000 en este país. En Costa Rica tenemos cerca de 57.000 personas cuya pensión básica del IVM (Invalidez, Vejez y Muerte) está cercana o por debajo de la línea de pobreza; de ellas, alrededor de 5.200 reciben pensión del ROP, y a esas personas el ROP les ayuda a salir de ese nivel de pobreza. El retiro total o acelerado reduce la previsibilidad de la pensión. Hay un hecho concreto: los regímenes básicos enfrentan un cambio demográfico muy importante y, por tanto, debemos ver la pensión como una sola. Dimensionemos bien las cosas y sepamos cuál es el impacto", sostuvo.
Esteban Bermúdez, de la UCR, mencionó que los cuatro proyectos de ley podrían generar riesgos para la suficiencia de las pensiones.
"Cuando hay procesos acelerados de retiros se puede poner en riesgo la suficiencia de la pensión, es decir, el monto que recibirá la persona cuando se jubile", indicó.
Recordó que en el año 2000 Costa Rica cambió su sistema de pensiones a uno multipilar: el IVM ya no otorga el 100% del monto, sino entre un 60% y un 70%. Por ello, el ROP funciona como una pensión complementaria.
"Al final podría generarse un costo social más alto, con mayor pobreza en la vejez y un aumento del riesgo de longevidad, es decir, si el sistema tiene o no la capacidad de pagar pensiones en el largo plazo", agregó.
Sin embargo, Walter Quesada, del movimiento que promueve la entrega del ROP, afirmó que no existen argumentos de peso para oponerse a las iniciativas de ley.
El economista Leiner Vargas, del mismo grupo, señaló que lo más importante es discutir la modalidad de retiro de los recursos para que tenga viabilidad política, y manifestó que la prioridad deben ser las personas que ya están pensionadas y quienes se jubilen en el año 2031.
