Inversión extranjera directa: ¿Qué ofrecen 5 candidatos y cómo se analiza?
A pesar de la importancia que posee la inversión extranjera directa (IED) en el crecimiento económico de Costa Rica, no todas las propuestas de los candidatos presidenciales ofrecen una estrategia detallada para fortalecerla.
Algunos planteamientos podrían compararse con cartas de intención; otros son más detallados y contienen puntos específicos, así como instrumentos concretos para fortalecer la IED.
La IED y los servicios modernos exportables constituyen el principal motor económico del país.
"Costa Rica no es una economía cerrada ni autosuficiente. Más del 50 % de sus exportaciones dependen de empresas de IED, y los servicios modernos explican una parte creciente del empleo calificado, de la productividad y de la resiliencia macroeconómica. Perder el foco, diluir la institucionalidad o improvisar la política de IED no es neutral: se paga con menos crecimiento, menos empleo de calidad y menor recaudación futura", advirtió el experto en la materia, Sandro Zolezzi, al ser consultado por las propuestas incluidas en los programas de gobierno de los cinco aspirantes a la Presidencia de la República con mayor intención de voto.
Ellos son Laura Fernández, del Partido Pueblo Soberano (PPSO); Álvaro Ramos, del Partido Liberación Nacional (PLN); Claudia Dobles, de la Coalición Agenda Ciudadana; Ariel Robles, del Frente Amplio (FA); y Juan Carlos Hidalgo, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).
Vacíos
Zolezzi, experto en inversión extranjera directa, recordó que prometer atraer inversión no es una estrategia.
"Una estrategia es tener sectores priorizados, instrumentos claros, agencias empoderadas y métricas exigibles. El próximo gobierno no partirá de cero, pero sí puede consolidar o erosionar el principal activo productivo del país", sostuvo.
En su programa de gobierno, Fernández, candidata postulada por el oficialismo, se limita a señalar que la actual administración logró aumentar los flujos de IED al país, a pesar de que expertos en la materia han refutado esos datos.
Posteriormente, hace planteamientos más discursivos: "Aspiramos a una Costa Rica amigable con la inversión extranjera e interna, así como con el ecosistema del emprendedurismo. Tendremos un país que fomente la creación de empresas, la generación de empleo y su formalización".
Ramos, del PLN, menciona la creación de un Gabinete de Transformación Productiva e I+D (investigación y desarrollo), con mesas por clúster, y el restablecimiento de la tríada Ministerio de Comercio Exterior (Comex)–Promotora de Comercio Exterior (Procomer)–Coalición de Iniciativas de Desarrollo (Cinde) para liderar la estrategia.
También se compromete a establecer incentivos para atraer inversión extranjera en I+D, facilitando trámites aduaneros y permisos para la importación de insumos científicos, e impulsar la creación y el escalamiento de startups tecnológicas y biotecnológicas con un Fondo Competitivo Regional de I+D.
Sin embargo, no va más allá.
Según un análisis hecho por Zolezzi, en ambos casos la estrategia sobre IED aparece de forma discursiva: clima de negocios, empleo, innovación y competitividad.
"Pero no aparece escrita como arquitectura ejecutable. No hay claridad sobre aftercare, account management, priorización sectorial ni gobernanza técnica. En IED, eso es un vacío serio".
Objetivos deseables
Dobles, de la Coalición Agenda Ciudadana, hace un planteamiento que incluye los siguientes objetivos:
- Diseñar y relanzar la propuesta de valor de Costa Rica para la atracción de IED, valorando el contexto internacional de disrupción tecnológica y los cambios en el orden del comercio internacional, fortaleciendo la resiliencia del país como locación para empresas extranjeras generadoras de empleo de calidad y robusteciendo su participación en las cadenas de valor de los sectores estratégicos.
- Mejorar la coordinación interinstitucional para la atención de los inversionistas. Retomar la coordinación entre entidades de comercio exterior y organismos del sector privado expertos en el tema de la IED, para mejorar la captación de nuevos proyectos de inversión, potenciar reinversiones en sectores estratégicos y desarrollar mejoras en elementos prioritarios del clima de negocios, tales como la formación de talento.
- Diversificar los orígenes de inversión. Intensificar las estrategias de posicionamiento de Costa Rica como sede de IED para compañías de regiones como Europa y Latinoamérica, que diversifiquen los socios de inversión del país.
- Zonas francas orientadas al impacto territorial y a los encadenamientos productivos. Mantener la competitividad del régimen, vinculando una fracción de los beneficios a resultados medibles en encadenamientos, talento y proyectos satélite regionales.
Por su parte, Robles, del FA, propone fomentar la existencia de encadenamientos productivos entre la inversión extranjera directa y las empresas locales.
Sumado a ello, ofrece estimular la permanencia de toda inversión extranjera directa que sea laboral, fiscal y ambientalmente responsable.
"Para cumplir con este objetivo, se orientará la política económica para favorecer las inversiones a largo plazo que contemplen la formación de capital humano y la existencia de encadenamientos productivos", señala.
Además, se compromete a fomentar las misiones de negocios e inversiones que permitan la promoción y colocación de productos nacionales en el exterior, así como el apoyo del cuerpo diplomático en la comercialización de productos y servicios nacionales.
Para el analista, Dobles y Robles reconocen la necesidad de encadenamientos productivos y de mayor valor agregado.
"El problema es que, en sus planes, la IED y los servicios modernos aparecen más como objetivos deseables que como máquinas operativas, con métricas, responsables e instrumentos claros".
Otra propuesta
Hidalgo, del PUSC, también ofrece fortalecer la propuesta de valor de Costa Rica para el comercio exterior y la atracción de inversiones.
Asimismo, se propone garantizar la estabilidad y expansión del régimen de zona franca con visión territorial, así como diversificar productos, mercados y el número de empresas exportadoras.
Además, plantea mejorar la institucionalidad de comercio exterior y de atracción de inversiones para la competitividad.
Otros planes que menciona son:
- Establecer una agenda de clústeres prioritarios en bioeconomía, manufactura avanzada, logística verde y servicios digitales, cuyo desarrollo y expansión se dará con el seguimiento del Consejo de Competitividad e Innovación a nivel del Consejo de Gobierno.
- Modernizar Comex y Procomer en función de los objetivos. En el caso de Procomer, plantea que asuma funciones de Agencia Nacional de Desarrollo Productivo, y para Comex, renovar la Dirección de Aplicación de Acuerdos Comerciales Internacionales.
- Modernizar el régimen de zona franca, premiando la sofisticación tecnológica, la investigación y el desarrollo, los encadenamientos productivos, las operaciones en zonas geográficas de interés y la formación de capital humano, así como fortalecer el ecosistema de atracción de inversiones, continuando con el modelo público-privado bajo el liderazgo de Comex y la ejecución de Procomer.
- Diversificar la IED por origen, régimen, sector y región.
Sobre esta propuesta, Zolezzi opina que se aproxima a una política de IED como sistema.
"Reconoce el rol de la institucionalidad (Comex-Procomer), moderniza el régimen de zonas francas con incentivos por sofisticación y entiende los servicios basados en conocimiento como un segundo motor exportador", afirmó.
