Informe proyecta estabilidad de bancos costarricenses durante 2026
El sistema bancario de Costa Rica mantendrá un perfil financiero estable durante este año, sustentado en adecuados niveles de suficiencia patrimonial y liquidez, así como en una sólida base de depósitos.
Así lo señala una investigación realizada por Moody's Local, un grupo de agencias de calificación locales presente en los principales mercados financieros de América Latina.
No obstante, el informe advierte que estas fortalezas contrastan con modestas mediciones de rentabilidad y crecimiento del crédito, además de balances altamente dolarizados.
El estudio indica que la colocación crediticia del sistema bancario se mantiene moderada y comparativamente inferior a la de sus pares regionales.
Al cierre de 2025, el incremento de la cartera crediticia bruta fue de 5,5 %, inferior al 8,1 % registrado en 2024 y por debajo del crecimiento del producto interno bruto (PIB) nominal, que alcanzó el 8 %.
Este desempeño se relaciona con una menor dinámica de la banca creada por ley especial y con el efecto cambiario sobre la conversión de saldos en moneda extranjera, que domina los balances de los bancos privados.
Solvencia
Asimismo, el informe señala que la solvencia del sistema bancario costarricense se mantiene en niveles adecuados, respaldada por políticas prudenciales en la asignación de créditos.
Las entidades financieras exhiben una inclinación sistemática a ubicarse en el nivel de suficiencia patrimonial de normalidad 1 establecido por la regulación.
Sin embargo, la rentabilidad consistentemente baja implica una generación orgánica de capital moderada, lo que, en algunos bancos, limita la capacidad de absorción de pérdidas.
Moody's Local prevé una adecuación de capital sistémica estable, con holgura respecto al umbral normativo del 10 %; no obstante, podrían surgir presiones moderadas en entidades de menor escala o con modelos de negocio concentrados.
Para 2026, la calificadora espera que la rentabilidad bancaria se estabilice en niveles ajustados.
La tendencia de los ingresos apunta a una transición hacia una mayor generación de comisiones, un fortalecimiento de la eficiencia administrativa impulsado por la digitalización y una mejor gestión de riesgos, que reduciría los gastos por provisiones.
Sin embargo, las mejoras en rentabilidad estarán condicionadas a una reducción gradual de las tasas de interés y a la obtención de mayores eficiencias operativas.
Liquidez
Además, el estudio detalla que la liquidez se mantendrá holgada durante este año, con un fondeo concentrado en el corto plazo.
El sistema bancario costarricense conserva un perfil de financiamiento sustentado en depósitos del público —que representan el 87 % del total de pasivos—, de los cuales un 60 % corresponde a plazos cortos.
Esta estructura favorece el costo financiero, aunque incrementa la importancia de la estabilidad de los depósitos y exige una gestión activa de los costos de fondeo.
En términos de liquidez, el sistema muestra una holgura sostenida frente a los requerimientos regulatorios, con niveles adecuados para atender compromisos de corto plazo, reflejados en una cobertura del 66 % en la relación entre activos líquidos y depósitos a la vista.
De cara al futuro previsible, Moody's Local estima que la liquidez será suficiente para cumplir con las obligaciones más inmediatas; sin embargo, la competencia por la captación de recursos mantendrá presionados los márgenes financieros.
