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Incertidumbre fiscal desvanece sed por los créditos

Esperanza es que vuelva la confianza a partir de 2019

Por Luis Valverde | 31 de Ago. 2018 | 12:01 am

Si hay una imagen que puede describir la situación actual de gran parte del sector financiero nacional es esta. Aunque el depósito está lleno de dinero y la llave para dar créditos permanece abierta, los recursos apenas salen a cuentagotas debido a un bajo interés de la gente de endeudarse.

El problema tiene números. Entre enero y junio pasado la variación interanual de la colocación crediticia mostró un retroceso o desaceleración de cerca de seis puntos porcentuales; es decir, el crecimiento en la colocación de préstamos ha sido cada vez menor.

En enero, solo en el sistema bancario nacional, la variación interanual de la cartera de crédito total era de un 9,25, y para junio había caído a un 3,08. Los datos son concordantes tanto en bancos públicos como privados y significa que aunque el dinero se sigue colocando entre la gente, no se hace con el mismo ímpetu o no existe la misma sed por acceder a estos recursos.

Ante este panorama analistas económicos y miembros de entidades financieras coinciden en algo: Este año será muy difícil revertir esta tendencia por lo que ya comienzan a ver más allá de 2018 y fijan sus esperanzas de una recuperación económica en 2019.

¿Qué pasó?

El origen del "estrujamiento" en el nivel crediticio colocado tiene varias razones, según explica Hernán Varela, gerente de Administración de Portafolios de grupo Lafise. La primera de ellas obedece a un temor que surgió a partir de alzas en el tipo de cambio ocurridas el año pasado. La gente comenzó a pasarse a colones, y entonces cuando esos ajustes se dan, conlleva una crecida en las tasas de interés para nivelar el mercado. El alza desincentiva nuevas solicitudes crediticias.

Un segundo factor es el "estrujamiento" que se produce hacia el sector privado. El gobierno necesita cada vez más recursos para financiarse a través de captaciones por parte del Ministerio de Hacienda y así intenta acceder a liquidez, eso deja menos al sector privado.

Otro factor es la incertidumbre. "Donde la gente ve que se discute un plan contra el déficit fiscal y no se sabe qué es lo que se verá afectado entonces posibles inversiones como comprar carro o casa se quedan para después. Eso también golpea el crecimiento en el crédito", dijo Varela al confesar que para lo que resta del segundo semestre del año esperan un "crecimiento muy marginal", con lo cual las esperanzas de una recuperación quedan fijadas para el próximo año.

Según el funcionario una eventual aprobación del plan fiscal es el escenario ideal para revertir la incertidumbre de las personas; sin embargo, sabe que sus efectos no serán inmediatos. "Las empresas se sentirían más cómodas, habría un poco más de ingresos para el gobierno y menos estrujamiento privado debido a una menor necesidad de captación", afirmó.

"El déficit fiscal nos afecta desde punto de vista de tener empleo, mantenerlo o encontrarlo, afecta el crecimiento del ingreso, afecta la producción, lo que gana un trabajador por cuenta propia… en los bancos se ve claramente el efecto, si comparamos el crecimiento del crédito con el año pasado y le quitamos inflación tenemos básicamente que el nivel de crédito no ha crecido, y esa es una de las cosas que refleja una economía bastante paralizada frente al problema fiscal", señaló por su parte el economista Ronulfo Jiménez.

En el sector cooperativo también son conscientes del complicado momento fiscal que atraviesa el país y algunos de sus representantes consideran que enfocándose en la asesoría financiera y ofreciendo algunas opciones que consideran estables para el público, pueden sobrellevar el difícil momento fiscal que atraviesa el país.

"Algunas personas se encuentran a la expectativa de la resolución del manejo de las finanzas públicas, para decidirse en muchos casos, en invertir en los proyectos que tienen pensado. Por nuestra parte, también hemos sido muy prudentes en el otorgamiento de los créditos, asesorando de la mejor manera posible a nuestros asociados y dando las mejores opciones de financiamiento según sus necesidades, afirmó Douglas Reynolds, Gerente de Productos de Coopenae.

En el Banco de Costa Rica a través de su oficina de Comunicación confirmaron que la estrategia para el resto del año es al menos detener el comportamiento negativo. En el último año la variación interanual en su caso ha sido de un -0,07%.

"Con el fin de impulsar el objetivo de crecer en colocaciones al cierre del año, se tiene en marcha dos campañas dirigidas a Banca de Personas.  Una de vivienda en condiciones especiales, tales como: plazo hasta 30 años, tasas fijas para los primeros años y tasas escalonadas según la conveniencia del cliente.  Además, para las primeras 300 soluciones, se exoneran los gastos de honorarios por la constitución de la escritura.  La segunda campaña está dirigida a consumo  y se denomina Consolidación de Deudas, donde el cliente brinda una garantía hipotecaria y tiene acceso a un financiamiento de hasta 20 años", informó la entidad.

Crédito y dinamismo

El comportamiento del crédito en el país está estrechamente ligado con el dinamismo de ciertos sectores.

A marzo pasado según cifras del Banco Central el principal captador de recursos era el sector consumo. Es decir, personas que obtienen su préstamo para razones personales que pueden ir desde viajes hasta por necesidad de mejorar el nivel de su liquidez.

 

 

Esto explica en gran medida el efecto sobre el dinamismo económico del país. Si la gente gasta menos en consumo, hay menos ventas en el comercio por ejemplo, y por ende eventuales reducciones de planillas.

El segundo rubro en importancia es precisamente vivienda, en donde ya el consumidor piensa en una inversión de mayor plazo.

Según Reynolds, la cooperativa que representa en donde el crédito de vivienda es lo más relevante ha tenido números todavía aceptables en relación al resto del mercado financiero; sin embargo no oculta que han tenido que ser "responsables" con los clientes sobre "hasta dónde un préstamo es una solución y cuándo puede ser un riesgo para su economía".

El tercer y cuarto lugar en colocación respectivamente son los servicios y el comercio, otras dos áreas muy susceptibles a la volatilidad e incertidumbre económica del momento.

La proyección del sector es que una vez superada la discusión en torno al plan fiscal la confianza del consumidor regrese, y con ello el acceso a más recursos.

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