Idea emprendedora logra certificación “libre de efectivo”
Fundador afirmó que no depender del efectivo en sus transacción otorga un valor agregado
(CRHoy.com).- El Centro de Innovación para el Trabajo (CIT), fundado por el ingeniero Orlando Hernández Soto, hace cinco años, recibió la Certificación L de parte del Banco Central de Costa Rica (BCCR), por ser una entidad libre de efectivo.
La institución, que se dedica a la capacitación para asistentes de ingenieros y supervisores de producción, tuvo que someterse a un minucioso proceso y cumplir con altos estándares solicitados por el ente emisor, que exige para entregar la certificación que la empresa que al menos un 90% de sus transacciones operativas sean 100% libres de efectivo y que el restante 10% también lo sea en al menos un 50%.
Hernández comentó que la idea de obtener la certificación surgió a principios de año y celebró que lograra la meta a pesar de las complejidades que la pandemia del COVID-19 le puso en el camino en los meses siguientes.
"Por la situación, el proceso duró un tiempo mientras ellos se acomodaban en la nueva normalidad, de manera virtual nos reunimos y logramos comprobar que nuestras transacciones electrónicas y facturación superaba el 95%, dos semanas después nos llegó la notificación de la certificación", relató el fundador y director del CIT.
Ahora el centro de capacitación ve la certificación como un valor agregado para sus clientes, a los que además les ofrece valores como la confianza y la seguridad.
"Ser libres de efectivo nos permite demostrar que somos transparentes sin ningún tipo de evasión fiscal, de igual forma evitamos que nuestros estudiantes y colaboradores administrativos tengan que cargar con efectivo, exponiéndonos a robos o asaltos, y en tiempos de COVID-19 el dinero no deja de ser un medio que puede transportar el virus, es un tema de salud que le suma importancia al proceso", agregó el emprendedor.
Por su parte, la coordinadora general del Programa Certificación L del BCCR, Cristina Arley, dijo que la entidad ve con positivismo que empresas de todo tipo adquieran la constancia de libre de efectivo, pues va adelante con las nuevas tendencias y destaca a las empresas por su calidad y búsqueda constante de la excelencia.
El CIT nació cuando Orlando Hernández sufría una crisis por desempleo. Él es ingeniero de profesión y aprovechó su experiencia como profesor del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) para emprender, pues se percató de que la carencia que había en términos de capacitación para asistentes de ingenieros.
"Con esta idea comenzamos a trabajar, tocamos la puerta del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) y logramos acreditar varios cursos, entre ellos, los de supervisor de producción, supervisor de calidad, supervisor de bodegas, inglés conversacional de 780 horas y el acompañamiento a otras pymes (pequeñas y medianas empresas). El proceso fue arduo y de muchos meses, pero cada paso ha valido la pena por ayudar a otras personas", dijo el fundador del centro certificado por el BCCR.
