Hacienda deberá esperar a diciembre para recuperar inversiones en Bancrédito
El ministerio de Hacienda deberá esperar hasta que se consolide el proceso de fusión entre el Banco de Costa Rica (BCR) y el Banco Crédito Agrícola de Cartago (Bancrédito) el 30 de noviembre próximo, para comenzar a recibir los recursos invertidos en el segundo.
Tras el proceso de intervención y debido a una "iliquidez extrema" el Gobierno quedó como el único acreedor al que no se le devolvieron sus recursos invertidos.
Esta situación, en caso de una liquidación, se hubiera traducido en una pérdida para el erario equivalente al 0,4% del PIB, lo que hubiera profundizado el déficit fiscal.
Empero, la fusión por absorción entre ambos bancos estatales habilitó la recuperación de los recursos en el último mes del año.
Douglas Soto, gerente interino del BCR, explicó que de tras la aprobación de la fusión, se ha comenzado a definir un cronograma de traslados de activos y pasivos entre bancos.
"Lo más complejo será el traslado de los fideicomisos y más de 9.000 operaciones de crédito. Eso sería lo más engorroso. Los indicadores del banco no se verán afectados", explicó.
Agregó que el 30 de noviembre se pasarían los últimos asientos contables y se determinará cuál es el monto que se debe entregar a Hacienda en forma de títulos valores.
"Habría una reunión con las autoridades para determinar los plazos y las tasas con las que se van a pagar", dijo.
El pago se hará con certificados a plazo que no están encajados ni pagan impuestos. Con el traslado, Hacienda eliminaría la cuenta por cobrar y haría un ajuste en la cuenta de inversiones con los títulos del banco.
El BCR, por su parte, se queda con un grupo de activos menos líquidos (difíciles de vender) pero que le resultan provechosos para expandir su operación en la provincia de Cartago y el resto del país.
Recibirá de Bancrédito los edificios de San José, Tres Ríos, Cartago, Turrialba y Los Ángeles.
También modernos softwares bancarios, de fideicomisos, capital humano y tarjetas.
Otros activos que le BCR considera valiosos son las sociedades de depósitos y almacén fiscal.
En total se trata de ¢175.000 millones en activos. Para el BCR era urgente la aprobación de la fusión a más tardar en setiembre, pues la cartera de crédito se estaba deteriorando aceleradamente.
