Gobierno descarta la venta de activos para sanear finanzas
Pese a que repetidamente advierte sobre el riesgo de iliquidez y grandes dificultades para encontrar financiamiento, el Gobierno se resiste a considerar la venta de activos como un mecanismo de saneamiento de las finanzas públicas.
Helio Fallas, vicepresidente de la República y ministro de Hacienda, cree que es momento de poner un freno al crecimiento en el déficit fiscal y llevar recursos frescos al erario, pero admite que no lo hará mediante la venta de alguna de las empresas del Estado, entre las que se cuentan bancos, una aseguradora, una compañía telefónica, empresas de electricidad, una refinadora, una empresa de radio y televisión, una editorial, puestos de bolsa y hasta una fábrica de licores, entre otros.
"En este momento no hemos pensado en vender activos. La venta de activos requiere mucho tiempo. Lo que necesitamos es algo de muy corto plazo, que es el proyecto que ya está en la Asamblea. Estamos estudiando otra acción, que daría los mismos resultados en términos de tener un mejor flujo de efectivo porque se podrían traer recursos, dependiendo de una interpretación que se haga", aseguró el ministro.
Líderes políticos más liberales en materia económica disienten con Fallas y consideran que es una opción que debería estar incluida dentro de las medidas correctivas, como una manera de cerrar la brecha fiscal, en lugar de solo reducirla.
"El Gobierno debe considerar como parte de una solución integral al desequilibrio de las finanzas públicas la condonación de deudas de Instituciones del Estado, la venta de activos para abonar a la deuda y los intereses. También la explotación de recursos naturales, como el gas natural, que puede generar ingresos adicionales y reducir drásticamente el gasto público y en especial recortar las transferencias", indicó Otto Guevara, candidato presidencial del Movimiento Libertario.
Una visión similar tiene el consultor Luis Loría, quien opinó que el Estado no debería participar en actividades productivas que puedan ser desarrolladas por medio de la iniciativa privada. Empero, dijo que los ingresos deberán ser utilizados de manera muy estratégica pues solo se recibirán una vez.
"Existe la necesidad de priorizar las reformas relacionadas con el recorte y contención del gasto público recurrente. Ningún conjunto de medidas que se concentre en llevar más recursos al Estado, ya sea por la vía de más impuestos o venta de activos y empresas, será suficiente si no se aprueban las reformas necesarias para frenar el gasto público", comentó Loría.
Venta daría resultados, pero no inmediatos
Para el economista Eli Feinzaig, presidente del Partido Liberal Progresista, la venta de activos es una medida que se puede ejecutar para sanear las finanzas, pero no va a rendir resultados de forma inmediata.
"Habría que empezar por inventariar los activos, valorarlos, y en muchos casos aprobar leyes para poder venderlos. Luego habría que hacer procesos de licitación pública internacional, que son muy tardados. Es por esto que la venta de activos, que es muy necesaria, no va a allegar recursos en el corto plazo. Más bien debería ser vista como una opción para disminuir la deuda pública, y para adelgazar el aparato estatal para hacer su operación más eficiente y menos onerosa", explicó.
En su opinión, medidas como congelar los salarios base del sector público, congelar la creación de nuevas plazas (excepto para maestros y policías), y eliminar las plazas que van quedando vacantes por renuncia o jubilación pueden tener un impacto de reducción en el déficit superior al 1% del PIB por año.
"Estas son medidas que no requieren de aprobación legislativa y las podría adoptar el gobierno sin mayor dilación. De hecho, las debió adoptar un par de años atrás, cuando la inflación rondaba el 0% y políticamente no hubiese sido tan complicado implementarlas. Lamentablemente el gobierno 'del cambio' prefirió continuar en las rutas de la alegría del gasto público dispendioso e irresponsable", sentenció Feinzaig.
Todas las alarmas encendidas
El lunes, durante la presentación del estado de las finanzas públicas, el ministro Fallas insistió en que todas las alarmas están encendidas y que la falta de decisión sobre las reformas a los impuestos de ventas y renta pondrán en aprietos al país en el corto plazo.
Asimismo, insistió en que las transferencias a instituciones públicas y el crecimiento en la deuda y los intereses son los gastos que ponen más presión al déficit fiscal.
Estas son algunas de las alertas emitidas por organismos internacionales e instituciones locales:







