Generación de empleo en el país se estancó desde septiembre
El empleo se redujo en febrero de 2025 con respecto a enero
El mercado laboral costarricense no genera nuevos puestos de trabajo desde septiembre de 2024 y, en febrero de 2025, el empleo disminuyó con respecto a enero.
Así lo señala un análisis realizado por el economista Ronulfo Jiménez, con base en datos de la Encuesta Continua de Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
El número de personas con empleo en el país en setiembre del año pasado era de 2.255.397, pero comenzó a descender en octubre hasta cerrar en 2.231.365 en diciembre de ese año.
En los tres primeros trimestres de 2024, el empleo aumentó, según los mismos datos del INEC.
Las cifras de la Encuesta Continua de Empleo también muestran que el empleo disminuyó en febrero de este año con respecto a lo observado en enero.
En enero de 2025, la fuerza de trabajo ocupada en Costa Rica era de 2.238.375, pero bajó a 2.214.407 en febrero.
¿A qué se debe?
Jiménez explicó que la economía costarricense ha crecido en términos generales en los últimos meses. Según el Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) del Banco Central de Costa Rica (BCCR), la producción creció un 4,4 % interanualmente en enero de este año.
Sin embargo, mencionó que algunas actividades económicas altamente generadoras de empleo se debilitaron en los últimos meses del año pasado y en los primeros de 2025.
"Hay dos sectores en particular. Uno es la agricultura, que tuvo un decrecimiento al mes de enero, y también están lo que el Banco Central llama actividades de alojamiento y servicios de comida, que incluye el turismo", sostuvo.
Además, hay sectores como el comercio que, aunque no presentó cifras negativas en enero, sí redujo su ritmo de crecimiento; lo mismo ocurrió con las actividades inmobiliarias.
En el caso de la actividad manufacturera, su crecimiento global se mantuvo positivo, pero si se desagrega, se nota que fue el empleo en las zonas francas el que mayormente aumentó. En cambio, la industria que produce para el mercado local y centroamericano mostró incrementos muy bajos.
"Hay un crecimiento global positivo en la producción, pero cuando se analiza la composición y las debilidades en sectores que son importantes generadores de empleo, se puede asociar a los malos resultados laborales que se observan en la Encuesta Continua de Empleo", agregó Jiménez.
Desempleo
Según la Encuesta Continua de Empleo, en el trimestre que concluyó en febrero de 2025, un total de 177.277 personas no tenían trabajo en Costa Rica. De ellas, 92.081 eran hombres y 85.196 mujeres.
En la medición que abarcó los meses de noviembre y diciembre de 2024 y enero de 2025, la cantidad de personas desempleadas era de 167.758. De ese total, 94.469 eran hombres y 73.289 mujeres.
La tasa de desempleo nacional se ubicó en 7,4 % en el trimestre que finalizó en febrero, y se alejó de las cifras de 6,6 % y 6,7 % registradas en agosto y septiembre de 2024, respectivamente, que motivaron los elogios del presidente Rodrigo Chaves hacia su gobierno.
El economista Luis Vargas, del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas (IICE) de la Universidad de Costa Rica (UCR), indicó que, aunque todavía no se puede asegurar que haya una aceleración del desempleo —porque la variación interanual no es estadísticamente significativa—, sí es notorio el aumento al comparar los datos de los primeros meses de 2025 con los del cierre del año anterior.
"Hay un aumento leve en el desempleo que genera una alerta sobre los potenciales efectos de la desaceleración de la economía, que tiene un componente cíclico habitual y otro asociado a los choques económicos que estamos afrontando", explicó.
Entre esos choques, mencionó las condiciones climáticas adversas que enfrentó Costa Rica en los últimos meses del año pasado, las cuales impactaron fuertemente al sector agropecuario, así como la incertidumbre económica mundial.
Las ocupaciones agropecuarias explican en gran medida el crecimiento en la tasa de desempleo, lo cual podría atribuirse a épocas de alta intensidad de lluvias que habrían acelerado la pérdida de empleos en ese sector.
Recientemente, la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA) calculó en $100 millones los daños ocasionados por la tormenta tropical Sara en el sector agropecuario.
Sin embargo, los productores también han advertido sobre la pérdida de competitividad y de empleos en el sector a causa de la política cambiaria impulsada por el Banco Central, que ha conducido a un tipo de cambio bajo.



