Entidades premian a empleados públicos con créditos a mejores tasas y plazos que a privados
Intereses son hasta 4 puntos porcentuales mayores en algunos créditos

(CRHoy.com) ¿Ha notado alguna vez que cuando le hacen una oferta para un préstamo en las condiciones por lo general aparece un monto máximo que le pueden prestar si es empleado privado, pero otro si pertenece al sector público?.
Esta es una diferencia que aplican algunas entidades financieras del país y que no solo tiene que ver con los montos, sino también con las garantías, requisitos e incluso las tasas de interés.
En general, las entidades financieras premian con mejores condiciones a los empleados del sector público, basados en una premisa hasta ahora cierta: el funcionario estatal tiene una menor movilidad laboral y cuesta mucho que pierda su trabajo dadas las excesiva permisividad que existe en la función pública, y por lo tanto, el banco o cooperativa tiene un menor riesgo de que no le paguen.
Esto finalmente se ha traducido en una desventaja para los asalariados del sector privado respecto al público en cuanto a acceso al crédito.
Veamos un ejemplo: La cooperativa Coocique ofrece un crédito sin fiador para los empleados del sector público que asciende hasta los ₡25 millones. Sin embargo, para un trabajador de una empresa privada el máximo a prestar en condiciones similares es de ₡15 millones.
Si el trabajador privado quisiera acceder al monto máximo que sí le ofrecen al empleado público, tendría que presentar requisitos adicionales, como por ejemplo uno o varios fiadores o alguna garantía fiduciaria o hipotecaria.
No es un tema solo de montos. También ocurre con las tasas de interés. CRHoy tomó algunos ejemplos a partir de la base de datos que posee el Banco Central en su herramienta comparadora de créditos y encontró diferencias de hasta cuatro puntos porcentuales para un mismo tipo de crédito.
Se tomaron solo ejemplos de préstamos de consumo personal sin fiador y comparables entre sí. En todos los casos, el trabajador privado debe pagar más por su préstamo.
Esto quiere decir que si dos personas – una del sector público y otra del privado- deciden pedir ₡1 millón prestados para pagarlos en un año, el empleado público pagaría solo en intereses entre ₡158 mil (para la opción más baja) y ₡208 mil (para la más alta); mientras que el trabajador de una empresa privada tendría que pagar entre ₡218 mil para la opción más baja y ₡228 mil para la más elevada.
Danilo Montero, director de la Oficina del Consumidor Financiero (OCF) afirmó que en los criterios de las entidades financieras -en promedio- tienden a estar asociados al historial crediticio y la capacidad de pago por eso los asalariados del sector público tienen "ventajas" además de que son personas "más permanentes".

Según Montero, en abril darán a conocer nuevos datos sobre el endeudamiento entre ambos segmentos que demostrarían que el sector público no está tan endeudado como se presumía.
De hecho, una primera encuesta dada a conocer este año por esa agrupación indicó que entre la gente que afirmó tener alguna dificultad financiera, el nivel de agobio o problemas para pagar es mucho menor entre empleados públicos que privados.

De acuerdo con los estudios realizados por esta organización cuando las personas no tienen trabajo remunerado, la fuente de crédito son familiares o amigos; pero crece la preferencia por el crédito de entes regulados (bancos, cooperativas o mutuales) para los trabajadores de sector privado y es el tipo de fuente que domina por mucho para quienes laboran en el sector público.
"Este comportamiento confirma que hay cierto grado de exclusión financiera, situación que amerita alguna política pública que cierre esa brecha", según la OFC.