Cuidado con las compras automáticas en las apps de sus hijos
Cada vez son más los dispositivos móviles y de juegos electrónicos que permiten la interconexión de sus usuarios con el internet a través de sus aplicaciones (apps).
Esta propiedad, sin embargo, puede traer consigo algunos dolores de cabeza para quienes son padres de familia, pues en manos de los niños las compras en línea "no tan pensadas" están a la orden del día.
Estos casos toman relevancia en momentos en que muchos menores de edad estrenan sus nuevos dispositivos, muchos de los cuales podrían estar vinculados a cuentas o tarjetas de crédito y débito de sus familiares.
Sin una supervisión adecuada o un filtro para estas compras, en cuestión de horas podría tener una factura importante, por varias decenas o centenas de dólares.
"Es bastante común. Hemos tenido varios casos en los que se ha dado esa situación", explicó la abogada María del Mar Herrera, especialista en Consumo del bufete EW Law.
Para estos casos, lo que procede es una solicitud al banco de un "contracargo", el cual se basa en el artículo 32 del Reglamento de tarjetas de Crédito y Débito.
El tarjetahabiente tiene un plazo de 60 días hábiles y no requiere una prueba adicional, es decir, basta con la explicación del error.
Herrera agregó que inclusive se puede solicitar una intervención de la Oficina del Consumidor Financiero, si la entidad bancaria pone obstáculos.
La clave es poner atención
La especialista explicó que muchas veces los consumidores no dan importancia a estos cargos en un inicio y cuando se da cuenta la cuenta sigue creciendo y el plazo para reclamos ya finalizó.
"Es muy importante que el consumidor revise los estados de cuenta en línea de sus tarjetas vinculadas a apps y dispositivos móviles. Así puede detectar cargos que no ha hecho de manera voluntaria. Es la mínima diligencia que debería tener comprador", agregó Herrera.
La abogada indicó que todos los casos que conoce se han resuelto favorablemente para el consumidor.
"Los emisores no han puesto 'peros'… sin embargo, si por alguna razón se da la prueba de negligencia, la empresa de tarjetas puede debatir el contracargo", comentó.
De ahí la insistencia en que se utilicen los mecanismos y herramientas para proteger al máximo las tarjetas.
Otro de los obstáculos que pueden surgir a futuro es que muchas de las empresas están domiciliadas en el extranjero y resolver el problema dependerá de la legislación.
"Como consumidores debemos tener cuidado a la hora de dar esos aparatos a un menor de edad. Si no se toman las medidas del caso, el menor podría tener inclusive acceso a contenido no apto", concluyó.
