Cuatro factores amenazan a las zonas francas y al empleo en Costa Rica
Cuatro fuerzas distintas amenazan al mismo tiempo a la competitividad de las empresas instaladas en zonas francas y al empleo que generan en Costa Rica, sin que exista una estrategia para contrarrestarlas.
Así lo detalla un análisis presentado este miércoles por Daniel Álvarez, CEO de Cushman & Wakefield | AB Advisory, firma de servicios inmobiliarios corporativos y comerciales en Centroamérica y el Caribe que opera como una extensión integrada y firma aliada de la multinacional Cushman & Wakefield.
Tres de esas fuerzas son de origen local:
1. Apreciación del colón frente al dólar. El tipo de cambio pasó de ₡696,76 a ₡452,92 desde junio de 2022. Esta caída impacta las planillas de las multinacionales y encarece sus costos de operación. Las casas matrices consideran que esta situación no es viable debido al impacto en los costos.
2. Talento especializado. Existe un rezago significativo en la calidad de la educación del país, mientras que otros países vecinos están acelerando sus esfuerzos y adoptando medidas más agresivas. La exposición a los efectos de la inteligencia artificial (IA) es mayor en este contexto.
3. Infraestructura y logística. La congestión vial y los tiempos logísticos, por ejemplo, restan eficiencia a las operaciones de estas empresas. Mientras las importaciones de vehículos crecen a doble dígito, la inversión en infraestructura sigue rezagada.
El cuarto factor es externo:
- Reconfiguración global. Las multinacionales priorizan la especialización y la productividad por encima del volumen de empleo.
En particular, el tipo de cambio y la inteligencia artificial constituyen dos de las fuerzas que más afectan a estas empresas.
En Costa Rica, el 38 % de los empleos podría verse afectado por la IA, uno de los porcentajes más altos de América Latina, según el análisis.
Señales
El análisis apunta a que la inversión extranjera directa (IED) y las exportaciones están perdiendo dinamismo en las zonas francas.
«Si veo la generación de empleos, si veo el ritmo al que venía creciendo como aporte del PIB, si veo el ritmo de las exportaciones, cualquiera de los indicadores desafortunadamente se ve con una clara tendencia negativa», advirtió Álvarez.
Cinco indicadores respaldan esta afirmación:
- Las zonas francas aportaron el 12,7 % del producto interno bruto (PIB) en 2025, según datos del Banco Central de Costa Rica (BCCR). La proyección para este año es que el aporte sea de un 4,6 %.
- La IED en zonas francas cayó un 10,5 % entre 2024 y 2025. Pasó de $3.797 millones en 2024 a $3.399 millones en 2025. En el segundo trimestre de 2026, disminuyó en $131 millones.
- Las exportaciones de las zonas francas a América del Norte crecieron un 14 % en el primer semestre de 2025, pero solo aumentaron un 4 % en el mismo período de 2026.
- El crecimiento de las zonas francas experimentó una drástica desaceleración. En julio del año pasado, fue del 17,2 %, mientras que en el mismo mes de este año se situó en el 2,9 %.
- En julio de este año, se registró la primera caída del empleo en zonas francas en siete años: 2.205 puestos de trabajo menos.
Sin estrategia clara
Aunque el experto destacó que Costa Rica ha sido un país líder en la atracción de IED, advirtió que está perdiendo competitividad aceleradamente y que no existe claridad sobre la estrategia económica que sigue el país para enfrentar esta situación.
«Pónganse un momento en la posición de la gerencia financiera de una de estas compañías que tiene 10.000 o 15.000 empleados en Costa Rica y lo llaman de la casa matriz y le preguntan qué va a pasar con el colón porque necesitan saber cuánto le va a costar la planilla en Costa Rica en los próximos 12 a 24 meses, y la respuesta es que no tiene idea», ejemplificó.
En otras palabras, la ausencia de una estrategia clara para estimar la evolución de la moneda local impide a estas compañías proyectar el costo real de sus operaciones en Costa Rica, mientras que en otras economías sí pueden hacerlo.
«La competencia ya no se gana solo con incentivos fiscales: hoy pesan productividad, talento y costos», sostuvo Álvarez.
Las zonas francas han sido uno de los motores más importantes de la economía costarricense.
El 66,4 % de la IED que recibe Costa Rica corresponde a inversiones en zonas francas. Las empresas acogidas a este régimen aportan el 15 % del PIB y generan casi 300.000 empleos directos e indirectos.
