Crédito privado sigue sin recuperarse pese a baja en tasas de interés
Se espera que tasas de interés no sufran fuertes variaciones este año

(CRHoy.com) A pesar de todos los esfuerzos realizados por las autoridades económicas por presionar a la baja las tasas de interés, el apetitito privado por el crédito sigue dormido.
Al cerrar 2020 la colocación de créditos en colones lograron apenas un tímido incremento a nivel interanual en relación con noviembre, pero el crecimiento sigue ubicándose dentro de una tendencia decreciente con relación a inicios de año y todavía más en relación a años anteriores.
Para este inicio de año la tendencia se mantuvo. La tasa de crecimiento en colones se registró en un 2,4%.
Mientras tanto, en dólares se observa una tendencia decreciente mucho más notoria, en donde el último dato disponible lo ubica en una tasa de crecimiento del -3,8% a nivel interanual.
"Hay ya un año y medio, casi dos años de estancamiento en el crédito al sector privado, pero con una conducta diferente en créditos en colones y dólares, donde la moneda nacional está creciendo a tasa positiva pero en la extranjera están contrayéndose. Eso significa que la desdolarización del crédito se ha mantenido, es un proceso que viene ya de varios años y ya estamos alcanzando un 36% de dolarización del crédito de tasas que excedían el 60%hace unos años", dijo Rodrigo Cubero, presidente del Banco Central.
Las cifras se producen a pesar de que el mercado ha presentado tasas de interés reales más bajas que antes.
Por ejemplo, para enero de 2019 los bancos privados ofrecían préstamos a una tasa promedio en colones del 16,9%. Para finales del año pasado el promedio era del 9,6%. En el mismo periodo en los bancos públicos la tasa promedio en colones pasó del 10,5% al 7,58%.
El resto del sistema financiero también mostraba tasas más bajas.
Esta baja en las tasas de interés ha estado empujada en especial por las políticas del Banco Central, que desde el año pasado viene reduciendo la tasa de política monetaria para tratar de empujar estos costos hacia abajo. Las condiciones en cuanto a intereses internacionales lo permiten, lo mismo que la baja inflación, incluso el mercado bancario ha respondido trasladando esa reducción a las tasas finales, pero la colocación sigue sin crecer.
José Luis Arce, director de FCS Análisis, explicó que existen dos razones que convergen para que esto ocurra.
"A pesar de esas reducciones en tasas en moneda local no hemos visto una recuperación significativa del crédito. Hubo un tímido aumento hacia finales del año pasado pero en general es un crédito que sigue muy estancado, en buena parte porque tenemos a un sector privado que está demandando poco crédito y porque los bancos han sido también quizás más conservadores en medio de la coyuntura", señaló Arce.
En diciembre, el Banco Central había aprobado ₡575.267 millones para repartir entre 22 planes bancarios a fin de otorgarlos en créditos en mejores condiciones. Posteriormente el monto disponible se incremento en ₡142 mil millones.
Según el Banco Central, Rodrigo Cubero, estos montos ayudarán a los sectores afectados por la crisis y eventualmente mejorar las cifras de colocación.
Para este 2021, algunas proyecciones establecen una ligera mejora del crédito al sector privado, pero sin ser todavía descollante.
En gran medida, esta mejora dependerá de cuánta confianza se inyecte en los consumidores sobre el ajuste en las finanzas así como de una mejora en la situación económica del país.
"Va a mejorar ligeramente en el 2021 y en el 2022, pero debemos ver si hay un proceso de ajuste en las finanzas y de más confianza en una recuperación de parte de la economía… deberíamos ver carburar un poco más el crédito y ver tasas cercanas al 5% para el 2022, pero todavía muy lejos del 11% (de crecimiento) que hubo en 2016)", dijo Arce.
Así, la firma proyecta un crecimiento del crédito total al sector privado cercano al 3,3% para este año y del 4,8% para el siguiente.
Para este 2021 las tasas de interés estarán sujetas a dos tipos de presiones, una alcista y otra a la baja.
La primera tiene que ver con el proceso de normalización o de traslado de depósitos a la vista. En 2020 hubo un fuerte flujo de recursos que se movieron del largo plazo hacia recursos a la vista como una contingencia de la gente para enfrentar la crisis y debido a la incertidumbre que se generó.
El eventual traslado de recursos al largo plazo implicará aumentos de costos y una presión adicional para que los bancos eleven las tasas.
Pero por otro lado debería haber una menor competencia del gobierno por el financiamiento en el sector financiero lo cual debería reflejarse en una presión a la baja. Esto se cumpliría siempre que Hacienda logre financiamiento por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de los mercados extranjeros.
Esta convergencia de fuerzas llevaría a las tasas de interés a no sufrir fuertes variaciones en el año.