Complicada ruta para Eurobonos: Riesgo de deuda tica se duplicó este año
País deberá recuperar confianza de calificadoras y para eso depende de un acuerdo con el FMI

(CRHoy.com) Las altas necesidades de financiamiento del país llevaron al gobierno a resucitar la idea de pedir permiso para una nueva colocación de eurobonos por un total de $4.500 millones de los cuales $1.500 serían para el próximo año.
Sin embargo estas nuevas colocaciones deben atravesar un camino muy complicado, debido a las condiciones fiscales del país.
Este año, en comparación con 2019, el riesgo de la deuda costarricense prácticamente se duplicó, lo que significa que el país debe pagar un interés más elevado para que los bonos capten el interés de los inversionistas.
El Indicador de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI por sus siglas en inglés) es un cálculo que publica la firma JP Morgan. Consiste en un "spread" o premio que mide la diferencia de tasa de interés que pagan los bonos denominados en dólares, emitidos por países subdesarrollados, respecto a los Bonos del Tesoro de Estados Unidos, que se consideran libres de riesgo.
El año pasado este spread promedió entre un 3,5% y un 5%. Es decir Costa Rica debía ofrecer ese porcentaje de "premio" en sus intereses para captar la atención de los inversionistas.
Pero este año, con las últimas rebajas en las calificaciones de riesgo por parte de entidades como Moody's, Standard & Poor's y Fitch's Ratings y la llegada de la crisis, ese spread se elevó hasta un 9% en promedio entre marzo y junio. Para julio se redujo a un promedio entre 7% y ,7,5%.
Esto quiere decir que si en este momento Costa Rica tuviera que acudir a los mercados internacionales, el costo de esa deuda sería mayor que el año pasado.
El spread para Costa Rica al 31 de julio para el país fue de prácticamente un 7%.
El problema es que el país no está solo y la mayoría de competidores en los mercados internacionales poseen menor riesgo (a excepción de El Salvador, Argentina y Ecuador).
La esperanza para Costa Rica es que las calificadoras internacionales restablezcan la confianza en el país. Aún y cuando funcionarios gubernamentales como el ministro de la Presidencia Marcelo Prieto, rehúyan de la importancia de estas calificaciones, lo cierto es que el país dependerá el próximo año de que esas empresas nos otorguen su voto de confianza.
Para que esto ocurra el gobierno cifrará todas sus esperanzas en la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para un acuerdo que significaría unos $1.750 millones, según confirmó este lunes el ministro de Hacienda Elian Villegas.
El acuerdo establecerá eventuales compromisos del país en materia fiscal y de endeudamiento, que servirían como una especie de "contrato" que las agencias calificadoras necesitan del país, como garantía para mejorar sus evaluaciones. Si el país no cumple con el cronograma, el Fondo no desembolsa los recursos.
"Definitivamente lo va a hacer (generar más confianza) porque ahí se le está diciendo al mundo: ‘me estoy embarcando en esto'. Cuando este organismo te dice ‘aquí está la plata' lo hace con sus condiciones", afirmó el economista Daniel Suchar.
"Amarrar con el Fondo sería bien visto por las calificadoras y se reflejaría en los mercados… llegar a un acuerdo es para ellos, sinónimo de que hay un camino que se está siguiendo, una buena ruta en materia económica y eso reduce el nivel de riesgo", agregó el economista.
El Gobierno ya había acudido a esta figura en 2019 cuando se dio la aprobación de $1.500 millones.
En esta ocasión Hacienda acudirá a esta figura debido a que prácticamente no hay alternativa. El Estado requiere de un financiamiento cercano a los $10 mil millones para todo el año, pero el FMI solo podría otorgar alrededor de $750 millones el primer año.
El resto del dinero provendría de otros contratos de préstamo con organismos internacionales y por una mayor colocación de deuda interna. Sin embargo, recurrir a esta última fuente generaría mayor presión sobre los mercados internos y las tasas de interés.
La idea, según Villegas, es poder acceder lo más posible a recursos con vencimientos de largo plazo.
"Los eurobonos son importantes porque el mercado interno no ofrece financiamiento profundo de largo plazo, los Eurobonos sí. En el mercado local cuesta mucho", indicó Villegas.
Para lo que resta de este 2020 el gobierno ya trazó la ruta de que llenará los faltantes presupuestarios con deuda interna. Los estimados de gastos para el próximo año están hechos con base en las afectaciones actuales de la pandemia, pero si la crisis se extiende, las cifras podrían cambiar.