Bancos muestran crecimiento en indicador que mide su solidez
Indicador para los privados pasó de 15,2% a 16,2% en un año
La suficiencia patrimonial de los bancos privados y comerciales del Estado mostró un crecimiento a octubre de este año, según datos de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).
En el caso de los bancos privados, el Índice de Suficiencia Patrimonial (ISP) subió de 15,2% a 16,2% entre octubre del año anterior y octubre de 2024.
Mientras, el indicador para los bancos comerciales del Estado incrementó de 13,9% a 15,2% en el mismo periodo.
Ese indicador es de suma importancia para medir la solidez del capital de las entidades financieras y su capacidad para enfrentar riesgos derivados de sus actividades.
La regulación dispone una relación mínima entre el patrimonio y los activos de la entidad, que se mide mediante el ISP.
En Costa Rica, esta relación establece que el capital base debe estar al menos en el 10% de los activos de riesgo de la entidad. Esto aplica para bancos, empresas financieras no bancarias, entidades autorizadas del Sistema Financiero Nacional de Vivienda (SFNV) y cooperativas de ahorro y crédito.
Es decir, el nivel mínimo prudencial que determina una calificación "normal" para la entidad es 10%.
La tabla de calificaciones, según el ISP, establecida por la Sugef es la siguiente:
- Normalidad 1: Igual o mayor al 14,00%.
- Normalidad 2: Menor al 14,00%, pero igual o mayor al 12,00%.
- Normalidad 3: Menor al 12,00%, pero igual o mayor al 10,00%.
- Irregularidad 1: Menor al 10,00%, pero mayor o igual al 9,00%.
- Irregularidad 2: Menor al 9,00%, pero mayor o igual al 8,00%.
- Irregularidad 3: Menor al 8,00%.
Así están
Según los datos de la Sugef publicados en octubre pasado, el indicador de suficiencia patrimonial para cada uno de los bancos privados y públicos es el siguiente:
- Banco BAC San José: 13,80%.
- Banco BCT: 17,04%.
- Banco Cathay: 13,46%.
- Banco CMB: 36,99%.
- Banco Davivienda: 15,86%.
- Banco de Costa Rica (BCR): 16,41%.
- Banco General: 30,49%.
- Banco Improsa: 18,06%.
- Banco Lafise: 14,34%.
- Banco Nacional: 14,39%.
- Banco Popular: 20,36%.
- Banco Promerica: 14,02%.
- Prival Bank: 47,54%.
- Scotiabank: 19,41%
- Banco Hipotecario de la Vivienda (Banhvi): 63,22%.
Solidez
La Superintendencia General de Entidades Financieras dio a conocer recientemente que a octubre pasado el sistema financiero en general se muestra sólido, con liquidez holgada y con un balance favorable en general.
A ese mes, el Índice de Suficiencia Patrimonial promedio casi duplicó el límite regulatorio de 10% y se ubicó en 19,32%, cifra aún más alta que hace un año, cuando ya había mostrado un incremento, lo cual ofrece resistencia al sistema financiero frente a pérdidas no esperadas.
La suficiencia patrimonial de las entidades es importante porque no debe perderse de vista que la actividad de la intermediación financiera consiste en la captación de recursos del público, mediante cuentas corrientes, cuentas de ahorro o certificados a plazo, los cuales son colocados mediante actividades de préstamo o inversión.
En ese negocio, en la medida en que el valor en libros de los activos financieros se ajusta a la baja, los recursos de los depositantes están mayormente expuestos a ser comprometidos por las pérdidas incurridas.
El patrimonio de las entidades es, entonces, un amortiguador para absorber esas pérdidas, sin que lleguen a comprometer los recursos captados por las mismas.
La fortaleza de las entidades, por su parte, contribuye con la estabilidad general del sistema financiero porque se reduce la probabilidad de contagio entre las entidades supervisadas, la afectación del adecuado funcionamiento de los sistemas de pago y, en general, sobre la continuidad del flujo de crédito hacia el sector productivo.
Se mitiga así la posibilidad de que las crisis financieras se conviertan en crisis sistémicas, con afectación en el sector real y a la economía en general.
El seguimiento de la suficiencia patrimonial es relevante en aspectos como:
- La capacidad de la entidad para absorber pérdidas y riesgos imprevistos, sin interrumpir la marcha del negocio y sin arriesgar los recursos captados.
- La cobertura que provee ante situaciones de estrés financiero y económico.
- La capacidad para apoyar el crecimiento sano de la entidad porque mayores riesgos acarrean mayores requerimientos de capital.
- Promover, mediante la regulación, incentivos adecuados hacia la toma de riesgos y la asignación del capital, tomando en consideración el requerimiento de capital con base en riesgos.


