Baja costo del Gobierno para financiarse: poco a poco regresa confianza de inversionistas
Sector privado e instituciones del Estado retoman participación en compras de títulos de deuda interna

(CRHoy.com) En mayo del año pasado colocar un título de deuda interna a tres años plazo le costaba al gobierno tener que pagar un interés cercano al 7%. Un año después, un título con ese mismo plazo de vencimiento le cuesta un pago de intereses del 4,7%, una reducción mayor a dos puntos porcentuales.
A nivel general, el costo de financiarse para el gobierno se ha reducido entre medio punto y hasta dos puntos porcentuales con relación a hace un año y dependiendo del plazo de los títulos, lo cual es reflejo de un momento de vacas un poco más gordas que las que atravesó el país especialmente en 2019.
En otras palabras, esto quiere decir que la deuda interna que el gobierno está colocando, le está saliendo menos cara que hace un año.
La mejora en los costos del financiamiento para el gobierno es especialmente perceptible este año, en el cual Hacienda no ha encontrado problemas para conseguir inversionistas.
De hecho, este martes el Ministerio de Hacienda informó de una nueva colocación realizada el lunes por ¢108.665 millones con lo cual se logró sobrepasar la meta de conseguir ¢1,8 billones para el primer semestre del año.
Vidal Villalobos, economista de Prival Bank señaló, por ejemplo, que desde inicios de este año a mayo los títulos con vencimiento a 2025 han presentado una reducción de 2,13%, los que vencen a 2013 un 1,19%, los del 2023 un 1,08% y los que vencen este año han caído un 0,12%.
Según el economista conforme la confianza ha retornado al mercado financiero también han comenzado a regresar inversionistas que durante el primer año de la pandemia se alejaron, ya sea golpeados por una menor liquidez o para resguardar su dinero.
Tal es el caso de algunas empresas estatales como la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) o el sector privado, en donde los bancos han incrementado su participación.
"Ha mejorado el costo, se ha reducido el costo en la medida en que la confianza ha hecho que regresen grandes inversionistas como operadoras de pensiones, instituciones como la Caja, el INS, bancos… también vemos mayor participación privada en las subastas", reforzó.
Datos recopilados por el Banco Central en su Informe Mensual de Coyuntura Económica de abril señalan que para febrero pasado (último dato) la CCSS había incrementado la tenencia de títulos de deuda interna en un 12%.
La entidad es la mayor compradora de bonos del gobierno entre las instituciones estatales, con un saldo que a febrero alcanzaba ¢2,6 billones.
Otra entidad que retomó su dinamismo con financista del Estado es Recope, que incrementó su saldo en un 69% en el mismo periodo.
En el caso de los bancos, los públicos han incrementado su participación en casi un 23%, mientras los privados lo han hecho en prácticamente un 43%.
¿Qué se puede esperar?
La llegada de un mayor nivel de confianza y más recursos a las arcas del Estado prácticamente han disipado el temor que en un momento existió de caer en un default o impago.
Esto no significa que los riesgos han desaparecido.
Gran parte de esa confianza está cimentada en dos pilares básicos: por un lado que el ajuste fiscal propuesto ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) se cumpla, y por otro lado que se sigan dando buenos resultados fiscales como los del mes pasado.
De acuerdo con Villalobos, el hecho de que ya se haya logrado amarrar todo el financiamiento que el gobierno necesitaba para el primer semestre le da una ventana a Hacienda de casi mes y medio para seguir colocando y adelantar lo que va a necesitar para el segundo semestre.
Pero además le permite llegar a la segunda mitad del año con mayor tranquilidad, sobre todo si se toma en cuenta que deberán entrar a las arcas del Estado los recursos del préstamo del FMI y de varios préstamos internacionales.
En la Asamblea Legislativa hacen fila dos créditos por $600 millones con organismos internacionales, los cuales se complementarán con otros $500 millones recientemente aprobados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Además, Hacienda había planteado en sus proyecciones empezar a gestionar una nueva colocación de Eurobonos hacia finales del año.
"El panorama fiscal cambia de manera importante sobre todo si nos acordamos de las penurias que pasamos donde no llegaba nada, se tenía que colocar a muy corto plazo… esa es la factura que estamos pagando ahora, la confianza es el lubricante de los mercados bursátiles", dijo Villalobos.