Alvarado deja papa caliente a nuevo gobierno: Gasto solo podrá crecer 1,82%

Crecimiento del gasto en 2022 será uno de los menores de últimos años, debido a regla fiscal

6 de Sep. 2021 | 9:14 am

(CRHoy.com).- El presidente de la República, Carlos Alvarado, le dejará al próximo gobierno el crecimiento del gasto público con un techo bajo.

Al presentar el Presupuesto Nacional para el 2022, el Gobierno anunció que la regla fiscal, incluida en la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, permitirá que el gasto público crezca un 1,96% con respecto al 2021.

Sin embargo, el Gobierno determinó que el porcentaje de crecimiento del gasto debe ser máximo de un 1,82%, excluyendo la amortización de la deuda pública.

Para este año, la regla fiscal permitió que el gasto público creciera hasta un 4,13% con respecto al 2020.

La regla fiscal es un límite al crecimiento del gasto corriente y total. Su aplicación es obligatoria; sin embargo, en situaciones de excepción, por ejemplo, si se declara el estado de emergencia nacional, el Gobierno puede aplicar la cláusula de escape para que el tope al crecimiento del gasto no se aplique a instituciones específicas.

El mecanismo cubre al sector público no financiero, al Gobierno Central, y a las empresas públicas no financieras.

Crítico panorama

Durante el 2022 el porcentaje de crecimiento del gasto respecto del 2021 será menor porque el endeudamiento público supera un 60% del producto interno bruto (PIB).

En ese escenario, el más gravoso de los cuatro que estipula la regla fiscal, el crecimiento del gasto total no podrá sobrepasar un 65% del promedio del crecimiento del PIB.

Para el 2022, el 71,4% (¢8,2 billones) del gasto en el Presupuesto Nacional será corriente, clasificación que engloba el pago de salarios, alquileres, servicios, intereses, becas y pensiones.

El gasto de capital, o de inversión, apenas llega a un 4,4% del presupuesto (¢501.397 millones). Ese tipo de erogación es la que se hace en la construcción de edificios, la compra de vehículos, la construcción de carreteras, puentes, la compra de equipos de cómputo y la construcción de escuelas, por ejemplo.

La regla fiscal le impone a ambos tipos de gasto un crecimiento máximo de un 1,96%, pero, como se mencionó, el Gobierno optó por un crecimiento menor.

El presupuesto ordinario del 2022 será el último que planteará la administración de Carlos Alvarado. Como el cambio de mando ocurrirá en mayo entrante, a quien gane las elecciones presidenciales del 6 de febrero le corresponderá gobernar con ese mismo presupuesto, por lo que heredará el plan de gasto con el crecimiento más reducido de los últimos años.

A finales de agosto pasado, el presidente Carlos Alvarado advirtió en declaraciones a la prensa que el próximo gobierno enfrentará una complicada situación fiscal, pues las finanzas públicas "están ajustadas".

Para solventar esa situación, el presidente urgió a las fracciones legislativas a agilizar el trámite y votación de los proyectos de ley que complementan el acuerdo que su gobierno alcanzó con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener un crédito de apoyo presupuestario por $1.778 millones.

La mayoría de esos proyectos pretenden aumentar la carga tributaria para mejorar los ingresos del Poder Ejecutivo. Alvarado, además, emplazó a los candidatos a la Presidencia de la República para que le digan al país, desde ya, cómo harán para obtener recursos para financiar sus promesas de campaña durante el próximo cuatrienio.

El Presupuesto Nacional para el 2022 ascenderá a ¢11,5 billones.