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Detectan segundo deslizamiento en zona propensa a colapso total en la ruta 27

Anomalía está situada a unos 100 metros del hundimiento en kilómetro 44

Por Pablo Rojas | 24 de Sep. 2022 | 1:02 pm

(CRHoy.com). Una inspección visual efectuada por el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) de la Universidad de Costa Rica (UCR) detectó un segundo punto de deslizamiento en el kilómetro 44 de la ruta 27, entre San José y Caldera.

El hallazgo se efectuó el pasado 22 de setiembre, durante una inspección rutinaria para preparar el informe anual sobre el estado de la ruta.

Gustavo Badilla, ingeniero del Programa de Ingeniería Geotécnica de Lanamme, explicó que este segundo deslizamiento se sitúa a unos 100 metros del que se detectó desde 2011 en el kilómetro 44+500. En este último sitio hay hundimiento que mantiene un riesgo latente de colapso total en el corredor vial hacia el Pacífico.

"En este punto del kilómetro 44 ya desde el informe que hizo la Unidad de Gestión de la Red Vial del Programa de Infraestructura de Transporte (PITRA) de Lanamme, en el año 2020, hizo un recorrido de este punto y se hizo una demarcación de la grieta que existía en aquel momento. Si uno va a ese punto, existe ese hundimiento (el detectado en 2011), con una reducción importante de la velocidad de los vehículos, pero a los escasos 100 metros se ve otra parte que está con otro tipo de intervención," apuntó Badilla.

El experto indicó que esta segunda anomalía en la carretera fue generada por la misma falla que produjo el primer deslizamiento, ubicado casi desde el comienzo operativo de la ruta en 2010.

"Hicimos una inspección visual de este tramo (kilómetro 44+500). Es parte de las tareas que hacemos y corresponde a las labores que hacemos en este proyecto (ruta 27). Fuimos a ver este punto específico y el otro deslizamiento, que recientemente se presentó en el último fin de semana. Básicamente, lo que vamos a ver es cómo se está dando la evolución de los deterioros que se han estado registrando desde 2011 en este sector, particularmente", detalló el ingeniero, en entrevista sostenida este 23 de setiembre.

En reiteradas ocasiones, el laboratorio advirtió en que las soluciones planteadas por Globalvía, como concesionario de la autopista, para atender adecuadamente la problemática, fueron insuficientes.

Actualmente, se plantea la construcción de un viaducto (cuyo costo rondaría los $15 millones) que requiere varios trámites expropiatorios para ser desarrollado como solución al primer hundimiento.

"Lo que nos preocupa en este punto que es una sección que desde 2011 fue identificada y que ya comenzaba a presentar problemas de inestabilidad. Lo que nos preocupa es que, generalmente, cuando tenemos este tipo de deslizamientos, es un proceso que es gradual y que comienza lentamente. Pero, en este caso, cada mes y cada año que pasa, ese proceso se puede ir acelerando. Y, si no es contenido en forma adecuada, el proceso se acelera y se puede dar un deslizamiento de grandes proporciones", expuso Badilla.

El infame kilómetro 44+500

El deslizamiento fue descubierto en 2011 por ese ente. Es decir, 1 año después de la puesta en funcionamiento de la carretera. Entre 2019 y 2020, hubo un incremento en el deterioro a causa de las estaciones lluviosas de los últimos años.

Según la evaluación anual sobre las condiciones de la ruta hecha por el Lanamme, correspondiente a 2021, si se analizan la extensión y la magnitud de los daños en las estructuras geotécnicas y el pavimento, existe un riesgo potencial "alto" de que un colapso interrumpa totalmente la circulación vehicular.

Tras hundimientos reportados en 2017 y 2018 por las condiciones lluviosas en esos años, Globalvía construyó un muro anclado y una pantalla de pilotes al pie del terraplén como acciones de contingencia. Pese a ello, el movimiento del terreno ha continuado.

"Las grietas en el pavimento y los hundimientos se continúan presentando de forma recurrente hasta la fecha de emisión de este informe. Frecuentemente, el concesionario debe colocar nuevas capas de asfalto para permitir que este tramo sea transitable. El muro anclado y la viga de amarre de la pantalla de pilotes (al pie del muro anclado) presentan varios sectores con grietas y desplazamientos importantes", detalló el informe divulgado en noviembre de 2021.

Al tomar en cuenta que el objetivo de estas intervenciones era estabilizar el terreno que da soporte a la carretera para darle transitabilidad, se determina un riesgo potencial "alto" de que ocurra un colapso de tal magnitud que el tránsito vehicular se vea interrumpido, "afectando significativamente el servicio que la ruta debe brindar a los usuarios".

"Por las observaciones realizadas durante las evaluaciones de este año, es evidente que este objetivo de estabilización no se ha cumplido, sin que se haya resuelto el problema del hundimiento en la calzada y así se evidenció en los informes de 2019 y 2020 en el que se muestran los resultados del monitoreo geotécnico. Se observa la condición del muro anclado, y la condición de la viga de amarre de la pantalla de pilotes", detalló el laboratorio.

De momento, producto del cierre en la Interamericana Norte, a la altura de Cambronero, tras el deslizamiento mortal del 17 de setiembre, las únicas 2 vías habilitadas para viajar al Pacífico son la 27 (San José-Caldera) y la ruta nacional 3 (Cambronero). Esta última no es apta para vehículos pesados.

Ambas rutas alternas a la Interamericana Norte enfrentaron en días recientes un congestionamiento inusual.

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