“Tuve que dejar el ego de lado”, reconoce Daniel Vargas tras su experiencia en el Everest

El reconocido chef todavía se encuentra en Katmandú, capital de Nepal

25 de May. 2024 | 5:02 am

Daniel Vargas todavía está en Katmandú, la capital de Nepal, donde ya se encuentra prácticamente recuperado en un 100% luego de sufrir un edema cerebral en su intento de llegar a la cima del monte Everest (8.848 metros sobre el nivel del mar).

El sábado 18 de mayo, el reconocido chef informó por medio de las redes sociales sobre el problema de salud que sufrió, y le impidió seguir con la expedición. 

Vargas reconoció que tomar la decisión de renunciar a su sueño de conquistar la cumbre más alta del mundo fue muy difícil para él, tanto que hasta tuvo que dejar atrás el ego. 

Pero al final, entre lágrimas, empezó el camino del descenso cuando estaba a punto de llegar al campo base 2 (6.750 metros).

Casi una semana después de todo eso, Vargas habló vía telefónica con CRHoy.com sobre lo que vivió durante casi 2 meses.

¿Cómo fue esta experiencia?

"Ha sido de las experiencias más increíbles de mi vida, no solo por lo difícil, también por muchas cosas que sacrifiqué para poder estar aquí casi 2 meses.

Pero llegué a conocerme a mí mismo en una manera más profunda. Me di cuenta, no solo que soy más fuerte de lo que creía, sino más importante aún, que tengo la capacidad de dejar el ego a un lado y tomar decisiones racionales. Ha sido una experiencia muy enriquecedora y una oportunidad de crecimiento como persona bastante importante".

¿Qué fue lo más difícil de todo lo experimentado durante este tiempo?

"Estar lejos de mi familia, mi hija, mi pareja y mi núcleo cercano. La diferencia de horarios y a veces la comunicación se complicaba por distintas razones".

¿Cómo es estar en el campo base del Everest (5.364 metros) y cómo se vive el día a día allá?

"Es bastante difícil, no hay mucho qué hacer, las noches son bastante frías, la mayoría de las noches las temperaturas llegan incluso a -16. No hay ningún tipo de calefacción. Durante las noches se debe orinar en botella de agua para no salir de la tienda. Hay que ahorrar los datos de internet porque la tarjeta es sumamente cara. La comida no es la que uno acostumbra comer, lo que hace que eso también sea complicado. A pesar de haber ducha, bañarse es muy difícil, pasé hasta 8 días sin bañarme, lo cual afecta bastante.

Y lo más difícil, a esa altura el cuerpo cada vez se va debilitando más y más. Debido a los constantes cambios de fecha para el ataque a cumbre, yo me quedé ahí sin opción de bajar a Katmandú. Mi rotación de campos fue el 29 de abril (consiste en ir del campo base al campo base 3, ubicado a más de 7 mil metros, y devolverse), la cual fue un éxito total. Luego tuve que esperar en campamento base hasta el 18 de mayo, por esa misma razón me dio la infección viral el 14 de mayo, y no me dio tiempo de recuperarme, menos si seguía en esa altura".

¿Qué tal difícil fue tomar la decisión de volver cuando ya estaba empezando el ataque a la cumbre?

Fue una decisión sumamente difícil y frustrante. Físicamente, estoy muy preparado, en la rotación de campos llegué a 7.000 m sin ningún problema y llevando un ritmo de ascenso excelente, incluso el sherpa me decía que era un superhumano (se ríe). Entonces, cuando ya tocó el ataque, tener que abortar la expedición debido a la infección y la fiebre fue muy frustrante. En media montaña fue un momento muy emotivo porque el sherpa y yo llorábamos juntos. Tuve que armarme de coraje y dejar el ego de lado para poder tomar una decisión racional.

¿De lo que llevaba planeado, cambiaría algo?

"Sí, definitivamente no me quedaría en campamento base tantos días después de la rotación de campos. Y negociaría con la empresa que cuando se tenga la fecha exacta de ataque dos días antes volvería al campamento. De esta manera evito cualquier problema de salud".

¿Y de la preparación que tuvo antes de irte, quedó satisfecho o cambiaría algo?

La preparación fue perfecta y no cambiaría nada.

¿Volverá a intentarlo?

Esa es una decisión que tendría que tomar junto a mi pareja. Cuando llegue el momento hablaremos del tema.

¿Pero le queda la espinita?

Sí claro, más que sé perfectamente que si no hubiera sido por la infección, esta expedición hubiera sido un éxito.

¿De todo lo que vivió, con qué se queda?

"Llegar a 7.000 metros fue un gran logro para mí. Y más si son 7.000 m en una de las montañas más peligrosas. Así que eso me hace sentir muy orgulloso. Sin embargo, si tengo que escoger lo más lindo de esta experiencia, fue lograr unir a tanta gente por medio de redes sociales, esa interacción, los buenos deseos, mensajes tan positivos, muestras de cariño, videos de grupos de niños en las escuelas, apodos de superhéroe que me pusieron niños, familias que se unían para ver mis historias, etc. Sentir que logré unir a tantas almas tan lindas hizo que todo esto valiera mil veces más la pena, y eso me hace realmente feliz".

Mundial FIFA 2026
Comentarios
5 comentarios