Saprissa despide un 2025 en blanco que lo dejó hasta sin presidente
El 2025 no será un año que los morados recuerden con agrado, ya que los éxitos y las glorias estuvieron ausentes de principio a fin.
Los títulos no llegaron, las alegrías fueron escasas, la estabilidad en el banquillo brilló por su ausencia e incluso el club se quedó sin presidente.
Sin embargo, para repasar el año del Saprissa, lo más adecuado es hacerlo de forma cronológica, con hechos que marcaron a la institución.
Un sueño de 180 minutos
El primer gran reto para los morados se presentó en el plano internacional, con la disputa de la Liga de Campeones de la Concacaf.
Saprissa siempre sueña con repetir las hazañas del pasado y volver a un Mundial de Clubes, pero en esta ocasión esa ilusión apenas duró 180 minutos.
Enfrentaron al Vancouver Whitecaps de Canadá y, en el primer mano a mano, quedaron eliminados.
Esto ocurrió en el mes de febrero, cuando el conjunto norteamericano dejó fuera a los tibaseños con un marcador global de 3-2.
Primer cambio en el banquillo
Esta eliminación, sumada a los malos resultados en el campeonato local, provocó que la dirigencia tomara decisiones drásticas.
No pasó mucho tiempo y, para marzo, José Giacone fue despedido, un técnico que se marchó de la institución con más pena que gloria.
En su lugar llegó Paulo César Wanchope, quien para ese entonces se desempeñaba como asistente técnico de Miguel "Piojo" Herrera en la Selección Nacional.
Wanchope no dudó en aceptar la propuesta morada para vivir una nueva experiencia en los banquillos.
Adiós a un nuevo título
Ya con Wanchope al mando, Saprissa perdió su primer torneo nacional del año, el Clausura 2025.
Pese a mostrar regularidad, no fue suficiente y terminó viendo cómo otro de los llamados "grandes" levantaba el cetro.
Saprissa cayó eliminado en la final de la segunda ronda a manos de Alajuelense, que posteriormente perdió la gran final ante un Herediano que se proclamó campeón.
Fracaso centroamericano
Cuando parecía que la mala racha podía cortarse, llegó lo que quizá fue el peor fracaso del semestre.
Se trató de la tempranera eliminación en la Copa Centroamericana.
Un golpe deportivo, económico y de orgullo, que dejó en evidencia una deficiente gestión en distintos ámbitos de la institución.
Este resultado incluso provocó un nuevo cambio en la dirección técnica, con la salida de Wanchope y el regreso de un hombre de la casa, Vladimir Quesada.
Adiós a Juan Carlos Rojas y el inicio de una nueva era
Todos estos golpes trajeron consigo uno más, esta vez a nivel administrativo, ya que en noviembre estalló una verdadera "bomba" en La Cueva.
Tras 14 años de gestión, Juan Carlos Rojas dejó la presidencia del Deportivo Saprissa luego de vender finalmente sus acciones.
Una salida que, como era de esperar, no estuvo exenta de polémica.
No obstante, rápidamente se pasó página y, en los primeros días de diciembre, se anunció la llegada de dos nuevos dirigentes: Roberto Artavia Loría y Francis Durman Esquivel.
Aunque todavía no es oficial, Artavia sería el nuevo presidente; sin embargo, esto se confirmará hasta enero, una vez que sus nombramientos sean ratificados por la Asamblea de Socios.
Todo menos broche de oro
Y para cerrar un año para el olvido, el desenlace no podía ser distinto a otro fracaso deportivo.
El último golpe llegó en el Torneo Apertura, donde los morados, pese a tener un certamen bastante regular, cayeron derrotados en la final de la segunda ronda.
El verdugo fue nuevamente Liga Deportiva Alajuelense (LDA), rival al que tuvieron que ver celebrar el título de campeón.


