Por él y su valiente esposa: la historia de un atleta que sabe lo que es perseverancia
En abril del próximo año correrá la Maratón de Boston
(CRHoy.com) Disciplina, coraje y mucho amor por su familia, son algunas de las cualidades que definen a Eduardo Ramírez, un hombre de 62 años que hoy es el protagonista de una linda historia de superación.
Vive en Oreamuno de Cartago y devora el asfalto desde hace 36 años cuando decidió incursionar en las carreras de atletismo. Esto gracias a que el experimentado Rónald Lanzoni lo impulsó a hacer deporte.
Don Eduardo trabajaba como policía en el Ministerio de Seguridad en el gobierno de Rodrigo Carazo, luego fue escolta del Presidente Luis Alberto Monge. Fue en esos años donde nació la espinita de correr. "Estaba muy gordo", dijo Ramírez entre risas.
A partir de ese momento empezó a correr distancias cortas e intermedias. Luego entró a las maratones, las pruebas que más le gustan. Lleva 22 en este momento; la que más destaca la de San Francisco, California, donde obtuvo el primer lugar en la categoría 60-64 años en julio pasado.
Fue por eso que hablamos con don Eduardo, para que nos contara su historia. Detrás de esa pasión por correr, hay también una motivación que le ha ayudado a superar las pruebas más difíciles de su vida: como el cáncer de seno de su esposa, María Lorena Siles, en 2 ocasiones.
"A lo largo de los últimos años me ha tocado manejar una situación con mi esposa. Es sobreviviente de cáncer de mama. En momentos críticos de este proceso, el atletismo me ha servido mucho porque siempre me he mantenido activo y además uno se rodea con personas que le extienden la mano", contó don Eduardo.
"Hace 3 años le volvieron a detectar cáncer en el otro seno y vivimos una etapa bastante crítica como familia. Pero lo hemos sabido sobrellevar gracias a Dios y al deporte, porque el deporte le da liberación a uno", añadió el corredor.
Además, don Eduardo ha tenido que hacerle frente a dificultades personales como la fractura de su pierna derecha; producto de un accidente de tránsito. Pensó que no volvería a correr, pero la determinación y la fortaleza mental pudieron más. Se levantó y siguió adelante superando metas.
Don Eduardo tiene 6 hijos y 4 nietas. Su perseverancia, pero sobre todo, estar al pie de cañón como se dice comúnmente, es un ejemplo para toda su familia. Lo han visto hacerle frente a cualquier trabajo y combinar sus responsabilidades como cabeza de un hogar, con los entrenamientos a las 3:30 a.m. cuando el sol aún no ha salido.
En Oreamuno solo lo conocen por "Ramírez". Es todo un personaje en el cantón brumoso. Ha corrido eventos importantes en el país como la Clásica San Juan, Maratón La Paz, San José, Corre Caminos, San Silvestre, entre otras. Hoy, se prepara para una nueva prueba de fuego. Pero que lo ilusiona mucho.
Boston lo espera. Una de las maratones más prestigiosas del mundo tendrá a Eduardo Ramírez quien obtuvo su boleto gracias al tiempo de 3 horas, 21 minutos y 58 segundos que hizo en San Francisco el pasado 28 de julio. "Fue una sorpresa para mí", afirmó.
¿Hasta dónde le dará a Eduardo Ramírez? El atleta nacional no se pone límites. Él quiere más. En abril cuando diga presente en Boston, no solo correrá por una satisfacción personal, también lo hará por su familia y por su cómplice de vida, María Lorena, la valiente luchadora de cáncer.










