Paté desafía y sortea una temida estadística en Costa Rica
Cuando el descenso acechaba a San Carlos y el frío sótano de la tabla hacía que se encendieran las luces de alarma, Walter Centeno se mantuvo firme en el cargo y respaldado por la dirigencia.
El popular "Paté" logró eludir y sortear (de momento, con éxito) una temida estadística que persigue a los técnicos en nuestro país y que, históricamente, ha terminado por devorar procesos incluso antes de consolidarse.
Y es que, según un estudio del Observatorio de Fútbol CIES, en el que se comparó un total de 65 ligas alrededor del mundo, se concluyó que Costa Rica es el país donde menos duran los entrenadores en sus cargos.
Dicho informe revela que, en promedio, un técnico en nuestro país permanece en el banquillo durante 116 días; es decir, poco menos de cuatro meses. Se trata de una cifra que refleja la alta rotación y la poca paciencia que suelen tener los clubes ante rachas negativas.
La liga costarricense encabeza un apartado que no llena de orgullo a nadie y que evidencia la fragilidad de los proyectos deportivos, muchas veces condicionados por la presión de los resultados inmediatos y el entorno.
Walter Centeno ya vivió esta dura realidad cuando estuvo al frente del Club Sport Herediano (CSH) hace algunos años.
Aunque fue anunciado con bombos y platillos, su estancia al frente del "Team" duró apenas 48 días, tiempo que prácticamente no le permitió implementar su idea de juego ni consolidar un grupo.
Los resultados no lo acompañaron y rápidamente llegó el temido mensaje de "gracias", que los equipos suelen publicar en sus redes sociales cuando anuncian la salida de un entrenador.
Sin embargo, lejos de desanimarse, ese episodio se convirtió en un punto de inflexión en su carrera. Ahora, con los Toros del Norte, Centeno resistió un vendaval de críticas y malos resultados al inicio del torneo.
Una vez superada esa etapa y con el respaldo de la directiva, el técnico ya suma más de 170 días en el cargo, una cifra que contrasta con la tendencia nacional.
Si bien los resultados tardaron en llegar, en este primer semestre del año tiene al equipo peleando incluso en zona de clasificación, lo que refuerza la tesis de que la estabilidad puede convertirse en un aliado estratégico en el fútbol costarricense.
