Novak Djokovic estaría hospedado en el llamado “hotel de los gusanos” en Australia

(AFP) Novak Djokovic es el número uno del tenis mundial, con millones de dólares en premios, pero este año, a la espera de que se resuelva su entrada en Australia, puede tener que alojarse en Melbourne en un hotel conocido por alojar a migrantes detenidos y por comida llena de gusanos.

Los agentes de la aduana retiraron su visa de entrada al nueve veces campeón del Abierto de Australia por no haber aportado pruebas suficientes de que está totalmente vacunado contra el COVID-19 o de que tiene una exención médica válida.

Esta foto de comida, presuntamente con gusanos circuló en diciembre. Foto de 9NEWS

Esta foto de comida, presuntamente con gusanos circuló en diciembre. Foto de 9NEWS

Mientras emprende una batalla legal para anular la decisión y poder defender su título en un torneo para el que faltan apenas 10 días, el serbio de 34 años está muy probablemente alojado en el Park Hotel de Melbourne, aunque las autoridades se han negado a confirmarlo.

El edificio de ladrillo y hormigón de color marrón oscuro dista mucho de la residencia que Djokovic disfrutó el año pasado, cuando las restricciones por el COVID-19 obligaron a los jugadores a entrenarse en sus habitaciones de hotel y en los balcones mientras estaban en cuarentena.

Entonces, Djokovic habría enviado una carta a las autoridades del tenis australiano quejándose de ese hotel de lujo y exigiendo residencias privadas con pistas de tenis y mejor comida.

Este año, en cambio, todo apunta a que está en un hotel que alberga a unos 32 migrantes detenidos, del que nadie puede entrar ni salir, salvo al personal.

El Park Hotel se dio a conoce en diciembre, cuando un incendio en el edificio obligó a evacuar a los refugiados y solicitantes de asilo. Una persona fue hospitalizada por inhalación de humo, aunque no hubo víctimas mortales.

Una semana después, los solicitantes de asilo publicaron en las redes imágenes en las que se veía la comida que les habían servido, supuestamente llena de gusanos, junto a trozos de pan mohosos.

En octubre, 21 hombres habrían contraído covid-19 en el lugar, objeto de protestas recurrentes.