Multipropiedad en el fútbol: lejos de erradicarse, crece
Por primera vez la Fedefútol usó ese término en el fútbol nacional
(CRHoy.com) La multipropiedad en el fútbol mundial lejos de erradicarse, sigue en crecimiento y ahora toca las puertas de Costa Rica.
Pero, ¿de qué trata, en qué consiste? Se le llama multipropiedad cuando sociedades, personas o empresas son propietarias de varios clubes para que su beneficio sea, la mayoría de las veces, mayor y mejor.
Así por estos días el término tomó relevancia en el fútbol costarricense al escucharse por primera vez. La Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol) informó que está analizando "el caso de la eventual multipropiedad" entre Herediano y Grecia, y que la FIFA pidió información sobre el caso. La Unafut también estableció una comisión para investigar.
El fin de semana pasado trascendió que el 50% de las acciones que vendió Cristian González de Grecia fueron pagadas por Jafet Soto, ligado a Herediano, con un cheque de una sociedad que preside el exjugador.
Debido a eso los ojos de la FIFA ya se encuentran sobre Costa Rica.
Crecimiento
Sin embargo, la multipropiedad no es nueva en el fútbol y lejos de erradicarse parece ir en aumento, apoyada por la lucha bastante "light" que realiza la propia FIFA.
Los estatutos del máximo ente del balompié son claros sobre este tema, pero los dirigentes del fútbol no han encontrado o no han querido acabar con estos "negocios".
El artículo 18 del estatuto de FIFA cita: "Cada miembro deberá garantizar que sus clubes afiliados pueden tomar las decisiones que implican su afiliación al miembro con independencia de cualquier entidad externa. Esta obligación será válida independientemente de la forma jurídica del club. En todo caso, el miembro deberá garantizar que ninguna persona física o jurídica (compañías y sus filiales incluidas) controla más de un club si esto crea el riesgo de atentar contra la integridad del juego o de una competición".
La regla es simple y entendible, no obstante parece no tener vigencia porque ejemplos de ligas donde existe la multipropiedad, y con el visto bueno autoridades del fútbl, sobran.
Casos
Para encontrar ejemplos sobre la multipropiedad no se tiene que ir muy lejos. Con solo mirar hacia el fútbol mexicano se encuentra con que esto es una práctica muy común en esa liga, y que viene de años atrás.
El torneo Clausura 2020 de México, en enero pasado, comenzó con la expansión de la multipropiedad luego de que Grupo Caliente compró la franquicia de Querétaro. La empresa de la familia Hank Rhon también es dueña del plantel de Xolos, así como de Dorados, del Ascenso MX.
Grupo Orlegi, de Alejandro Irarragorri, es propietario de Santos y del conjunto de ascenso Tampico Madero, también creció en el torneo pasado al adquirir los derechos de Atlas.
El Grupo Pachuca, de Jesús Martínez, es el más añejo como multipropietario al tener los clubes de Tuzos y León.
El presidente de la Federación Mexicana de Fúbol (FMF), Yon de Luisa, aseguró en una comparecencia de prensa en febrero pasado que la multipropiedad "es una solución a la situación actual, no lo veo como un mal necesario".
La liga mexicana se planteó para 2018 acabar con este tipo de situaciones. Sin embargo, estuvo lejos de lograrlo.
En una entrevista con David Faitelson de ESPN en diciembre de 2019, De Luisa aseguró que la FIFA autorizó estos hechos.
"En algún momento se hizo la solicitud hace muchos años ante FIFA, en la época del presidente (Joseph Blatter), se le explicó el tema de la multipropiedad en México y se decidió no sancionar", afirmó.
El presidente de la Federación dijo que a él le gustaría que cada equipo tuviera un dueño diferente. Siendo ese, desde su punto de vista, el ideal al que debe mover el fútbol.
Sin embargo, también excusó el panorama actual. "Para poder tener proyectos sustentables y que la competencia sea de un muy buen nivel se ha necesitado tener, estos grupos donde hasta un mismo grupo tiene hasta dos equipos en Liga MX y uno en Ascenso. Pero curiosamente que los proyectos son sustentables y que ha funcionado muy bien", indicó.
En Europa
El fútbol europeo tampoco está exento de conflictos por equipos que tienen los mismos dueños.
Un ejemplo se concreta en Austria. La compañía de bebidas energéticas Red Bull ha formado un imperio del deporte. Está presente en la Fórmula 1, el motociclismo y, por supuesto, en el fútbol.
Actualmente pone nombre y apellidos a tres equipos y, sus jugadores viajan de cesión en cesión. Estos conjuntos son el RB Leipzig en la Bundesliga alemana, el Red Bull Salzburg en la Bundesliga austriaca y el New York Red Bulls en la Major League Soccer (MLS).
Y aunque están en países diferentes, el destino terminó juntando a dos de estos equipos.
El sorteo de la fase de grupos de la UEFA Europa League en 2018 deparó un enfrentamiento familiar. En el grupo B quedaron emparejadas las dos franquicias europeas de Red Bull.
Según la normativa de la UEFA, "ningún individuo o entidad legal puede tener control o influencia en más de un club participante en una competición de clubes de la UEFA".
Pero la UEFA obvió las reglas, en un alarde de indiferencia, y permitió que ambos equipos quedaran encuadrados en el mismo grupo.
Desventaja
La multipropiedad es calificada como una desventaja por los equipos que tienen un solo dueño o que hasta pertenecen a socios.
En México, el dueño de Chivas levantó la voz por este tema pidiendo normas más fuertes a la liga.
"Tiene que haber una regla muy clara de cuántos jugadores (pueden intercambiar), o en el caso extremo que no se puedan pasar jugadores de un equipo a otro, porque ya es una desventaja deportiva", mencionó Amaury Vergara, propietario de Chivas.
Sin embargo, este es un hecho menor y otros apuntan a situaciones más complejas como el conflicto de intereses y hasta las apuestas.
"El tema de la multipropiedad es necesario erradicarlo, pues me preocupa mucho porque de alguna manera al amparo del mundo del fútbol siempre crece el mundo de la apuesta", dijo Miguel Ángel Gil, consejero delegado del Atlético de Madrid, equipo que actualmente es dueño del Atlético San Luis en México.
Así es como la multipropiedad ha irrumpido con fuerza en el fútbol con el deseo de quedarse, en especial porque ese balón está del lado de la FIFA pero todo hace parecer que no tiene la intención de ponerlo en juego.


