Los “kids” de Klopp tiran del Liverpool
(AFP) El Liverpool, afectado por una plaga de lesiones, ganó el pasado domingo la Copa de la Liga gracias a la aportación de sus "kids", chicos que apenas son mayores de edad, tutelados por Jürgen Klopp y que el técnico germano dejará como legado de su paso por Anfield, más allá de los títulos conseguidos.
A mal tiempo, buena cara. El entrenador alemán, forzado por la avalancha de bajas (Alisson, Alexander-Arnold, Thiago Alcantara, Jota, Salah, Núñez…), no solo no se ha quejado de su mala suerte, sino que ha buscado jóvenes de la academia del Liverpool para darles protagonismo en esta fase decisiva de la temporada.
"Sí, hemos tenido que adaptarnos, pero francamente, ha sido más divertido que problemático", aseguró Klopp tras ganar la final de la Copa de la Liga al Chelsea con un solitario gol en la prórroga de un partido en el que sus "kids" (chicos), como él les llama, se vistieron de protagonistas y rompieron la dinámica favorable al Chelsea a medida que avanzaba el duelo.
En efecto, la frescura y confianza de Bobby Clark, James McConnell (ambos de 19 años) y de Jayden Danns (18 años y 40 días) marcaron la diferencia y provocaron la admiración en Inglaterra, a veces hasta el exceso.
"En la prórroga, fueron los ‘kids de Klopp' contra los ‘bottle jobs' (expresión en argot que se usa para calificar a los deportistas que no rinden a su nivel cuando están bajo presión) de los 1.000 millones", declaró el exjugador de Manchester United y ahora comentarista Gary Neville, en referencia al monto en fichajes gastado por el Chelsea desde 2022.
"Los entrenadores especiales hacen cosas especiales. Es un entrenador monstruoso", añadió el exinternacional, una opinión compartida por muchos.
"Entorno" protector
El propio Klopp se encargó de dar épica "a un grupo de muchachos de la academia que entrando en juego frente a un equipo de alto nivel como el Chelsea" con el gol de la victoria a apenas unos segundos de la tanda de penales, una historia "increíble".
Realmente, el entrenador de los ‘Reds' no tenía mucha más opciones, necesitaba "sangre fresca", pero el convencimiento y la confianza despositada desde hace días en este grupo de jóvenes promesas ha creado un "entorno" protector, según sus propias palabras, en el que se sienten a gusto.
Con palabras y actos, Klopp preparó a sus pupilos para que estuvieran listos en caso de tener que jugar en Wembley, el templo del fútbol inglés, ante 90.000 espectadores.
"Los chicos están preparados y no lo hubiera hecho si no lo hubieran estado", explicó tras dar entrada a Clark, McConnell y Danns, el miércoles pasado en la victoria 4-1 contra el Luton en Anfield, un partido decisivo en la pelea por el título de la Premier League adelantado a mitad de semana por la final contra el chelsea. "Confiamos absolutamente en ellos para que hagan lo que saben hacer".
Klopp repitió el escenario contra el Chelsea, cuatro días más tarde, la magia volvió a operar.

