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Leo Chacón abre su corazón y cuenta el día que su felicidad se apagó

Aún no sana esa herida que se abrió con el adiós al deporte de alto rendimiento

Por Adrián Mendoza | 9 de Nov. 2023 | 5:11 am

Hace prácticamente 8 años, sobre la arena de Copacabana y en compañía de su papá y esposa, Leonardo Chacón vivió uno de los días más duros de su vida.

Un día antes había culminado su participación en los Juegos Olímpicos de Río y fue ahí mismo donde una de sus mayores fuentes de felicidad se apagó con el retiro.

Para recordar ese momento, Leo compartió una imagen en sus redes sociales, donde se le observa una sonrisa de oreja a oreja, pero que tiene un trasfondo.

"Una simple sonrisa que luchaba, lucha y luchará por siempre, para disimular que duele de verdad. Una vida entera dedicada a crear un calendario único, dar solidez a un sistema de vida lejos de roles que la sociedad normaliza y un ambiente asociado al alto rendimiento; que ese día acabó".

En entrevista con CRHoy, Chacón afirmó que el dolor de ese día no desaparece y que aún recuerda como si fuera ayer la última vez que tomó la línea de partida y compitió con los mejores del mundo.

"No es algo que se apague y se pueda hacer un cambio de página, ya que eso queda por toda la vida. Había llegado a lo más alto de mi nivel y sin importar lo que pasara iba a estar contento por toda una vida asociada al alto rendimiento".

Último baile

Luego de lo ocurrido en Londres 2012, Leo quería su revancha y por eso se entregó a más no poder en la preparación para llegar en óptimas condiciones a Río.

"Londres fue atropellado, por momento no sabía si seguir, pero quedó esa chispa de llegar a una Olimpiada y saber en qué posición podía quedar sin accidentes y Río de Janeiro fue así, llegué sabiendo que ese sería mi último baile.

Luego de esa prueba tomé la decisión de no volver a entrenar al máximo en búsqueda de clasificaciones a Copas del Mundo, ya que sabía que había cumplido mi ciclo".

Pese a eso, sigue asociado al deporte, aún ve competencias y es imposible no sentir ese "gusanito" de competir.

"Es duro, no hay nada que lo apacigüe o cambie, pero es algo con lo que hay que lidiar y los momentos de paz ahora los encuentro con el grupo de entrenamiento de Momia Coaching, así como con la franquicia de Xterra, misma con la que volveremos en el 2024".

Sin cura pero feliz

Chacón hace una última reflexión y aseguró que aunque siente que no hay cura para sanar esa herida que dejó el tener que decirle adiós al deporte de alto rendimiento, aún se llena con los recuerdos.

"Los años pasan y no hay cura; puede que no exista porque cuando has amado tanto algo, tu espíritu siempre se resistirá a olvidarlo. Hoy, quizá, los únicos momentos de placer se encuentran entrenando en soledad, recordando que solo uno es capaz de convertirse en el actor principal de una historia.

Vivir el ahogo de una sesión aunque vayas más lento, sprintear desde salida en una competencia aunque te falte el 90% de la misma, suena un poco ilógico; pero hacerlo de esa manera me trae alivio y, aunque pasajero, un chispazo de aquel espíritu que me llevo hasta donde soñé; pues sigue vivo y reconforta por momentos".

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