La triste realidad del torneo femenino: desde las amenazas por abandonar a la descalificación
Los problemas han estado a la orden del día en el campeonato nacional
El fútbol femenino costarricense está viviendo toda una montaña rusa, que no puede ocultar la crisis en que se encuentra actualmente.
Desde que inició el torneo de Clausura 2024, el pasado 11 de agosto, se han presentado muchas controversias y problemas.
Los inconvenientes iniciaron el pasado 18 de setiembre, cuando cinco de los ocho equipos que disputan el certamen amenazaron con dejar la competición.
Saprissa, Dimas Escazú, Tsunami Azul, Pococí y Pérez Zeledón estuvieron a punto de no continuar en el torneo por falta de recursos económicos. Sin embargo, dos días después se llegó a acuerdo y el certamen pudo continuar sin inconvenientes.
Después de eso, el torneo tuvo unos días de calma, hasta que surgieron nuevos inconvenientes. Ahora Unión Femenina de Fútbol (Uniffut) informó sobre la descalificación de dos clubes: Pérez Zeledón y Tsunami Azul.
En el caso de las generaleñas, la decisión se dio luego de que únicamente cinco jugadoras se presentaron al último partido, por lo que no pudo jugarse.
Mientras tanto, a Tsunami Azul se le señaló por no pagar las sanciones y también por no presentarse al partido ante Puerto Viejo.
Desde el conjunto guanacasteco afirman que apelarán, ya que no están de acuerdo.
Sin embargo, con estas últimas decisiones de Uniffut, el torneo nacional quedaría únicamente con seis equipos para la última fecha de la etapa regular.
Es decir, la jornada 14 de este fin de semana, solo la disputarían Alajuelense, Sporting, Saprissa, Dimas Escazú, Pococí y Puerto Viejo.
Todo esto debilita aún más un torneo, que ya los propios equipos revelaron que está perdiendo interés en la afición y cada día genera menos ingresos desde el sector privado.






