Futbolista Christian Eriksen recibe el alta y abandona hospital
"La operación ha ido bien y estoy bien bajo estas circunstancias", afirmó el jugador en un comunicado

(CRHoy.com) El futbolista Christian Eriksen recibió el alta este viernes y pudo abandonar el hospital de Copenhague, 6 días después de su dramático paro cardíaco en pleno partido de la Eurocopa.
El jugador, de 29 años, fue operado el jueves para implementarle un desfibrilador que le permita regular su ritmo cardíaco (marcapasos automático).
Por medio de un comunicado de prensa publicado por la Selección de Dinamarca, Eriksen envió un mensaje: "Gracias por el gran número de felicitaciones, ha sido increíble verlo y sentirlo. La operación ha ido bien y estoy bien bajo estas circunstancias. Es realmente fantástico ver el gran partido que jugaron los chicos anoche. No es necesario decir que les estaré animando el próximo lunes contra Rusia".
Eriksen perdió el conocimiento durante el duelo ante Finlandia y tuvo que ser reanimado en el propio césped en una situación dramática que pudo terminar de forma feliz.
Futuro incierto
Con este desfibrilador Eriksen podría hacer vida normal e incluso seguir jugando al fútbol.
Este aparato interno lo usan otros jugadores como Daley Blind, el neerlandés que también está en la Eurocopa y que milita en el Ajax. Él también vivió un susto en un encuentro amistoso ante el Hertha, esa vez por un problema del propio desfibrilador interno.
Sin embargo, en el caso de Eriksen no podría seguir jugando en Italia, donde actualmente milita en el Inter de Milán.
Según han explicado los medios italiano, según el protocolo del Cocis (Comité Organizador de Cardiología para el Fitness Deportivo) aplicado en ese país y actualizado en 2017, está prohibido hacer deporte teniendo un implante como ese y más de manera profesional, pues cualquier contacto en la zona podría hacer que el aparato se viera afectado y pusiera en riesgo al deportista.
Este hecho abre un futuro incierto para Eriksen. En principio podría volver a jugar al fútbol pero no en su club, el Inter, lo que le forzaría a una salida del fútbol italiano casi de manera obligada.