Exbeisbolista nicaragüense con COVID-19 narra el calvario que vivió

5 de Jun. 2020 | 7:23 pm

(CRHoy.com).- El campeonato de béisbol en Nicaragua se suspendió el pasado 22 de mayo, después de la muerte (ocurrida un día antes) del entrenador del equipo San Fernando, Carlos Aranda, por COVID-19.

En el hospital donde se encontraba, lo vio fallecer su amigo y el gerente del club, Norman Cardoze.

Él junto a su hijo, del mismo nombre y conocido jonronero del país, también habían sido internados por tener los síntomas de la enfermedad.

"No es fácil ver a la gente asfixiándose y ahí mismo fallecer. Sólo en mi sala murieron como diez. Y desde ahí escuchábamos aquel martilleo… pam, pam, pam… eran los ataúdes que estaban clavando en la otra sala", dijo en una entrevista con The Associated Press, Cardoze, una de las estrellas del béisbol nicaragüense, Salón de la Fama de Nicaragua en 2019.

"Lo más triste fue el desvanecimiento y la falta de respiración. Ver a mi hijo tendido en una cama, darle de comer para que no muriera", añadió.

Los 3 –Cardoze, su hijo y Aranda– fueron internados luego de regresar de Masaya el 16 de mayo después de jugar un partido en Bonanza, un municipio minero del caribe norte.

Las pruebas confirmaron que tenían el nuevo coronavirus.

"Dicen que no mueren por el virus, pero nosotros a cada rato veíamos pasar a los enfermos en las camillas, ahogándose. Y después pasaban cajas y más cajas. Yo miré los cuerpos tendidos, cuando los envolvían en plástico, los amarraban con nudos en los pies y en la cabeza, y sellaban las cajas con clavos. ¿Qué otra cosa más puede ser?", dijo Cardoze.

El gerente del equipo, quien todavía está recuperándose de la enfermedad pero en su casa, aseguró en una entrevista con el diario La Prensa de su país, que actualmente hay 14 jugadores del equipo con síntomas de COVID-19.

La liga de béisbol de Nicaragua está suspendida hasta el 27 de junio.