Esposo de Ligia Madrigal: “Cada vez que llega un mensaje a mí se me para el corazón”
Desde Costa Rica, Federico Escalante sigue paso a paso el trayecto de Madrigal rumbo a cumplir su sueño
Desde Costa Rica, Federico Escalante sigue paso a paso, minuto a minuto, el trayecto de su esposa Ligia Madrigal en busca de la cima del Everest.
Para él y su hija han sido días sin dormir, pendientes de cada movimiento que ella da en busca de su sueño.
Escalante habló con CRHoy.com a solo horas de que Madrigal intente su último trayecto hacia esos 8.848 metros. La tica llegó al campo base 4 y tras un poco de descanso, este mismo miércoles empezó su trayecto final hasta la cima.
Federico Escalante contó el orgullo que siente, pero además cómo ha vivido todo este camino con Madrigal, cómo ha sido la comunicación y los demás detalles.
¿Cómo ha sido este nuevo proyecto de Ligia Madrigal rumbo al Everest?
R/ Esto del Everest ha sido su mayor proyecto, ya uno sabe con la camisa que se encuentra. Son proyectos grandes y complicados, ella siempre se va hasta las últimas instancias y el Everest lo veníamos conversando desde hace 5 años. Ha sido un proceso muy caro, son 5 años muy fuertes a nivel económico y físico.
El año pasado nos llevamos un balde de agua fría y cuando Ligia regresó a campo base me llamó muy afectada (se quedó a solo 800 metros de la cima) y yo le dije que no, que ‘mañana empezamos de nuevo hasta que usted lo logre' y es una meta que Ligia la quiere cumplir y de eso se trata, de tener el apoyo de familia, patrocinadores y de todo.
En este momento estamos en una posición muy buena, ella se siente bien de lo que hemos hablado. Aunque la comunicación es limitada, el clima está ayudando y las ventanas del tiempo. Este año cambiamos la empresa de expedición. Es una empresa más pequeña, más atención al detalle. Un sherpa mucho más joven, no voy a decir mejor, porque todos son muy buenos.
¿Qué sentimiento le genera ver a Ligia intentando llegar a la cima del Everest?
R/ Un orgullo tremendo, yo la verdad me siento muy orgulloso de ser el esposo de Ligia. Yo la conocí buscando estos retos y estas loqueras que le dan. Es mucho el orgullo y admiración que le tengo.
Detrás de eso existen miedos, dudas, temores, tristezas, pensamientos negativos, pero todo eso lo borra el orgullo, felicidad y admiración que le tengo a Ligia. Ya nosotros nos conocemos muy bien.
Viendo como ella actuó el año pasado, cuando estuvo tan cerca de la cima, ¿le dio tranquilidad para que lo volviera a intentar en 2024?
R/ Eso es un acuerdo familiar y es parte de la tranquilidad que tenemos. Confiamos en Ligia y esa toma de decisión, aunque esté a 20 metros de la cima, si se tiene que regresar lo va a hacer. Ninguna cima vale la vida y es parte de la tranquilidad.
Nos garantizamos que fuera con el mejor equipo, el mejor sherpa y la mejor condición física de su vida. Este año mejoramos.
Pero además de esto, sabemos mi hija y yo, que Ligia sabe decir hasta dónde llega.
¿Qué siente cuando logra comunicarse con ella?
R/ Bueno… Cada vez que llegan los mensajes que se mandan por Garmin (un aparato electrónico) y ella escribe en el teléfono y se conecta a este dispositivo, a mí se me para el corazón porque pueden ser buenas noticias o malas noticias. El año pasado fue un baldazo de agua fría porque no se esperaba. Había llegado a campo 4 y estaba a 800 metros y no se pudo.
Para esta vez ya me estoy acostumbrando porque ahora me manda 4 o 5 al día y todos muy positivos.
Sí está muy fatigada porque la montaña le pasa la factura, pero ella está decidida a subir y creo que si es la decisión de ella y no hay ningún inconveniente la vamos a tener en la cima.
¿Quedan 800 metros, pero aunque uno podría pensar que es poca distancia, claramente ahí está marcado por la dureza?
R/ Son los 800 metros más duros del planeta. Ya pasó una parte muy, muy complicada en trayectos anteriores, pero serán los 800 metros más duros de su vida, sin embargo, confiamos en ella y queremos verla en esa cima.

