El convulso año de la Sele: entre derrotas y actos de indisciplina
Se esperaba que el 2026 fuera un año para sanar heridas y recuperarse del duro golpe que representó no clasificar a la Copa del Mundo.
Sin embargo, estos primeros cinco meses han estado marcados no solo por cambios, sino también por derrotas y actos de indisciplina.
Uno de los primeros movimientos fue la llegada de Ronald González como director de selecciones nacionales.
Considerado por muchos como un hombre de la casa, asumió sobre sus hombros la responsabilidad de liderar la búsqueda del nuevo director técnico.
Incluso realizó entrevistas cara a cara antes de decantarse por Fernando Batista, a quien se le entregó la batuta de la Selección Nacional.
Inicio con goleada
El debut del "Bocha" llegó con poco tiempo de trabajo y en medio de una atropellada gira por Europa, donde Costa Rica empató ante Jordania y cayó frente a Irán.
Precisamente, ese compromiso terminó con un doloroso 5-0 y bajo la mirada de Gianni Infantino, presidente de la FIFA.
"Somos un equipo en construcción", afirmó Batista tras la derrota, consciente de que la única forma de mejorar es mediante el trabajo.
Pero cuando se esperaba un cambio de panorama, llegó un nuevo golpe, esta vez fuera de la cancha.
Actos de indisciplina
Fiestas, consumo de alcohol e incluso un incidente con disparos contra un vehículo han marcado este primer semestre para la Selección Nacional.
Una celebración que se salió de control terminó con tres futbolistas apartados de la Selección tras un lamentable acto de indisciplina ocurrido pocas horas antes del inicio de una concentración.
Debido a esta situación, Alejandro Bran, Kenneth Vargas y Warren Madrigal quedaron fuera del equipo.
"Primero, todo lo que sea interno queda en el grupo. He hablado con ellos y en la Selección no solo hay que ser talentoso, sino también tener disciplina y valores que no se negocian…", señaló Batista en su momento.
A esto se sumó la derrota 3-1 ante Colombia, en un partido en el que Costa Rica terminó siendo un invitado más en la fiesta de despedida de los cafeteros antes de la Copa del Mundo.
Nueva generación
Si bien hubo una mejoría en el funcionamiento colectivo, el resultado volvió a evidenciar que las derrotas se han convertido en una constante para la Tricolor.
"No tenemos que mirar más hacia atrás. Sabemos lo que no se pudo lograr, como clasificar al Mundial, pero debemos enfocarnos en el futuro. Este equipo está en construcción y ahora apuntamos a grandes cosas", afirmó el estratega argentino.
El próximo reto de esta nueva etapa llegará el martes 10 de junio, cuando Costa Rica enfrente a Inglaterra en otro fogueo ante una selección clasificada a la Copa del Mundo.
Una vez superada esa prueba, el margen de trabajo comenzará a reducirse, ya que en septiembre arrancará la Liga de Naciones y los resultados pasarán a tener un peso mucho mayor. En esa instancia, perder dejará de ser una opción.




