Dos detenidos por presuntas irregularidades en la Federación de Fútbol española quedan en libertad
(AFP) Dos detenidos por las supuestas irregularidades en contratos de la Federación Española de Fútbol (RFEF) fueron puestos en libertad por la jueza que investiga un supuesto caso de corrupción, informó este viernes un tribunal madrileño.
La magistrada ha dejado "en libertad sin medidas cautelares" al exasesor jurídico de la RFEF, Tomás González Cueto, y al empresario Ángel González Segura, según el comunicado de la justicia.
Los dos se han acogido a su derecho a no declarar ante la titular del juzgado de Majadahonda (Madrid), que investiga supuestos contratos irregulares de la RFEF, tras una denuncia presentada por el envío de la Supercopa de España a Arabia Saudita.
González Cueto está siendo investigado por los supuestos delitos de "tráfico de influencias, corrupción en los negocios y administración desleal".
La RFEF anunció el jueves haber rescindido su contrato externo con el despacho de Tomás González Cueto, considerado un hombre cercano al expresidente de la Federación, Luis Rubiales.
Según la prensa española, el despacho de González Cueto habría sido el encargado de redactar los contratos para el envío de la Supercopa de España a Arabia Saudí.
La jueza también ha dejado en libertad a Ángel González, al que investiga por supuestos delitos de "corrupción en los negocios, falsedad documental y administración desleal".
González es directivo de una empresa de construcción, que se encargó de obras en el estadio de La Cartuja de Sevilla, donde se celebraron partidos de la Eurocopa de 2020 y el 6 de abril se celebrará la final de la Copa del Rey.
Ángel González es hermano de Pedro González, cesado el jueves como director general de los Servicios Jurídicos de la RFEF, al igual que José Javier Giménez, ya exdirector de Recursos Humanos de la Federación.
Tomás González Cueto y Ángel González eran los dos últimos de los siete detenidos en el operativo llevado a cabo el miércoles, que permanecían retenidos después de que la guardia civil ya hubiera puesto en libertad a los otros cinco.

