Del primer llamado al último: Tricolor tiene un único sobreviviente
(Los Ángeles).-El 13 de mayo, Yeison Molina se enfundó por primera vez la camisa de entrenamiento de la Selección Nacional.
En ese momento, conformaba una pequeña lista de jugadores convocados para el primer microciclo de trabajos, con miras a la eliminatoria y Copa América.
El torneo de selección más antiguo del mundo se veía aún lejano para el oriundo de Pilas de Bejuco de Nandayure.
Sin embargo, por su cabeza solo pasaba dar el 100% en cada entrenamiento y así cumplir con las expectativas del entrenador Gustavo Alfaro.
Cada semana se entregaba una nueva lista y Yeison seguía apareciendo.
Jugadores iban y venían, pero cada domingo, Molina sabía que tendría una nueva semana para hacer realidad su sueño.
Hoy el jugador de Guanacasteca (único de un equipo no tradicional) se encuentra en los Estados Unidos y palpita como ningún otro el debut de la Copa América.
Clave del éxito
"Creo que es trabajo, el estar ahí, estar metiendo en cada entrenamiento tanto en la selección como en el club es lo que me ha ayudado".
Molina no olvida el sentimiento de verse en una primera lista y luego verse nuevamente en el grupo final
"Estar en todas estas listas desde la primera es increíble, me dio una motivación y un plus para seguir trabajando", sentenció.
Yeison portará el número 26 en su espalda y esta se convertirá en una camisa que guardará de por vida.

