Costa Rica gana y la ilusión renace de la mano de Bryan Ruiz

Carlos Mora
Costa Rica volvió a ganar, algo que hace apenas unos días parecía increíble, y nuevamente lo hizo de la mano de Bryan Ruiz desde el banquillo.
Este domingo, la Tricolor enfrentó a la mundialista Haití y terminó imponiéndose con marcador de 2-0, en una noche en la que recuperó la confianza y volvió a conectar con su afición.
La Sele se sintió cómoda en La Cueva. Desde muy temprano encontró la ventaja, pero esta vez no repitió los errores del pasado.
El equipo mantuvo la idea de juego durante los 90 minutos. Incluso cuando Haití logró quitarle el balón por algunos momentos, los jugadores no perdieron la cabeza ni se desordenaron.
Bryan Ruiz mantuvo al equipo ordenado, realizó los cambios oportunos y consiguió que las críticas y los silbidos de jornadas anteriores quedaran en el olvido.
Goles y triunfo
El cero en el marcador se rompió apenas al minuto 5. El encargado fue el hombre gol de esta Selección, Carlos Mora.
El delantero aprovechó un gran centro de Ronald Matarrita y, con un certero remate de cabeza, envió el balón al fondo de las redes para poner a Costa Rica rápidamente en ventaja.
La Tricolor, sin embargo, no se conformó.
Siguió presionando y aprovechó el impulso anímico para ampliar la diferencia. Esta vez, el encargado de marcar fue Andrey Soto, quien apareció dentro del área y sacó un potente remate imposible de detener para el guardameta haitiano.
Con el 2-0 en el marcador, Costa Rica pudo manejar el partido con mayor tranquilidad. El objetivo estaba cada vez más cerca y la Selección no perdió el control del encuentro.
La misión era clara: mantener la categoría en la Liga de Naciones y asegurar el boleto al repechaje de la Copa Oro. Y lo consiguió.
Ahora, con dos victorias consecutivas, una afición nuevamente entregada y un equipo que recuperó la confianza, la Tricolor parece comenzar una nueva etapa que vuelve a ilusionar de cara al 2030.
Solo falta una pieza para completar la historia: definir si Bryan Ruiz continuará al frente de la Selección.
Porque, de momento, el "10" no solo devolvió las victorias. También consiguió algo que parecía mucho más difícil: que Costa Rica volviera a creer.