Animales, envenenamiento y Mano de Dios: la loca historia de Inglaterra en cuartos
(AFP) Inglaterra vivirá el sábado contra Francia sus décimos cuartos de final mundialistas, una estancia a la que está acostumbrada y donde la ambición se desenfrena o se apaga definitivamente.
Triunfadores o derrotados, los ingleses han dejado en esta ronda algunas de las mayores anécdotas de su rica historia futbolística.
1954 y 1962, eliminación contra los vigentes campeones:
Ausentes en los Mundiales hasta 1950, Inglaterra cae en cuartos en 1954 y después en 1962 frente a los defensores del título, respectivamente Uruguay (4-2) y Brasil (3-1), que no pudo contar con el lesionado Pelé pero sí con un Garrincha que hizo dos tantos.
1966, hacia el título:
En camino hacia el único gran trofeo conquistado por Inglaterra, el acalorado encuentro de cuartos contra Argentina, marcado por la polémica expulsión del capitán Antonio Rattin (36) por protestar, sigue haciendo correr ríos de tinta.
"No hablo español, pero su mirada me dijo todo lo que necesitaba saber", declaró después del duelo el árbitro alemán Rudolf Kreitlein.
Después de 10 minutos de palabrería, el encuentro se reanudó y el cabezazo victorioso de Geoff Hurst (1-0, 77) no calmó los ánimos.
"Nuestro mejor fútbol vendrá con el tipo correcto de rival, un equipo que venga a jugar al fútbol, no a comportarse como animales", lanzó el seleccionador inglés, Alf Ramsey, después del partido.
1970, triste cerveza:
Cuatro años después de la polémica de la final en Wembley, sobre si el balón cruzó o no la línea en el tercer gol del triunfo inglés (4-2 con prórroga), los alemanes se toman la revancha en México (3-2 con prórroga).
Aun sin su legendario arquero Gordon Banks, convencido de que habían envenenado su cerveza el día anterior, el defensor del título domina 2-0 a la hora de partido.
"Nunca he jugado un partido internacional con tanto dominio", aseguró Alan Ball, centrocampista con 72 internacionalidades.
Todo cambia, sin embargo, con un disparo en principio inocuo de Franz Beckenbauer, que pasa por debajo de la tripa del guardameta suplente Peter Bonetti en el 69. Uwe Seeler iguala con un cabezazo en el 75 y Gerd Müller termina el trabajo en la prórroga.
1986, la mano de Dios:
16 años más tarde, vuelta a los cuartos de final en México, contra Argentina, en un contexto muy tenso por la guerra de las Malvinas, ocurrida cuatro años antes.
Cuatro palabras resumen este partido: la ‘Mano de Dios', como la llamó Diego Maradona, con la que superó a Peter Shilton y abrió el marcador (51).
Cuatro minutos más tarde, su eslalon con el balón pegado al pie, desde el centro del campo, sigue siendo uno de los mejores goles de la historia del fútbol (2-0, 55), antes de que un testarazo de Gary Lineker en el 81 (2-1) maquillara el marcador.
1990: Los ‘Three Lions' indomables
En un Mundial para olvidar, la hazaña camerunesa fue un cuento de hadas y los ingleses sus antagonistas al eliminar al cuadro africano, comandado por Roger Milla y compuesto por futbolistas casi aficionados, en la prórroga (3-2).
"Uno de mis mayores recuerdos es que llevamos a Inglaterra a siete minutos del final (del tiempo reglamentario", declaró Milla, entonces de 38 años y que en tres minutos provocó el penal para empatar (1-1, 62) y dio la asistencia del 2-1 (65).
"Pensaba que ya estábamos en el avión de vuelta (…) Nos salimos con la nuestra, no sé cómo", reconoció el seleccionador inglés, Bobby Robson, después de un doblete de penales salvador de Lineker (83, 105).
2002, el imparable Ronaldinho
Una internada magnífica antes de asistir a Rivaldo justo antes del descanso (1-1, 45+2), y una falta lejana y escorada lanzada con toda la intención que sorprendió a David Seaman (2-1, 50), fue todo lo que necesitó Ronaldinho para remontar el gol de Michael Owen (0-1, 23) y poner a Brasil en el camino para su 5ª y última Copa del Mundo.
2006, otra tanda de penales para Portugal
Partido cerrado y aburrido (0-0) marcado por la expulsión de Wayne Rooney al clavarse los tacos a Ricardo Carvalho (61), antes de una tanda de penales que ganó, como en los cuartos de final de la Eurocopa-2004, Portugal.
2018, la reafirmación
Enfrentada a Suecia, la Inglaterra de Gareth Southgate, a la que nadie esperaba, logra una convincente victoria (2-0) con dos goles de cabeza de Harry Maguire (30) y Dele Alli (59), acompañados de dos paradas espectaculares de Jordan Pickford (47, 62).
