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Reportaje Especial

Dejó su trabajo para cuidar a su hija y encontró su pasión haciendo queques

Dice que no tiene problema en enseñar a quienes están empezando en la pastelería.

Por Yaslin Cabezas | 15 de Ago. 2022 | 12:01 am

(CRHoy.com) Si hace 15 años alguien le hubiera dicho a Andrea Madriz que se convertiría en pastelera, no lo habría creído. La vida la llevó por ese camino y hoy está enamorada de lo que hace, verdaderas obras de arte con pasta australiana.

Esta mujer de 43 años, estudió algo muy diferente y decidió dejar su trabajo para dedicarse a su hija y verla crecer.

"Yo ejercí a mi carrera y me quitaba muchísimo tiempo y nació mi hija mayor Elena y pues casi no la veía, solamente como en la mañanita, al mediodía y en la noche. La estaba criando otra persona y yo me dije… ‘¿Pero qué es esto? Va a criar a mi hija otra persona y no la mamá', aparte que la carrera generaba mucho estrés", recordó.

Sin saber nada de queques y decoración, Madriz se interesó en ellos por un programa de televisión.

"Empecé averiguar un poquito, hice un cursito básico y me dediqué a buscar, investigar hasta que me lancé y empecé a vender los cheques no sabía absolutamente nada, pero nada. El primer cumpleaños de Elena fue un caos", recalcó.

El primer pastel no le quedó tan bonito como hubiera deseado, pero dedicó muchas horas en practicar y poco a poco le fue agarrando el gusto. Desde entonces han pasado 12 años con su negocio "El Jardín de Elena".

"Me encanta todo lo que es el arte, todo lo que es manual, entonces se me hizo muy fácil la parte manual para elaborar las figuritas. Yo soy muy exigente conmigo misma, soy muy perfeccionista y trato de esforzarme bastante y pues la familia y las amistades son los que le van diciendo a uno ‘¡Wow. Te quedó muy lindo!", expresó.

Su especialidad es el fondant y con él ha logrado crear todo tipo de figuras, desde suculentas y princesas, hasta una versión del Titanic. El trabajo nunca le ha faltado y más bien en pandemia se multiplicó.

"Para mi una satisfacción súper grande es ver la cara que pone el cliente cuando le entregas el trabajo. ¡Eso también no tiene precio! El cliente te da una idea a veces, sin una foto ni nada, y plasmar esa idea en un queque ¡Wow!", enfatizó.

En los últimos años, se ha diversificado el mercado y cada vez son más las personas que se dedican a la pastelería. Sin embargo, Andrea afirma que no le molesta y que, siempre que puede le tiende una mano a quienes están empezando.

"A mí acude mucha gente que está iniciando para pedirme consejos y yo de corazón, les doy todo lo que yo sé, todo el conocimiento. No me guardo absolutamente nada. Yo comparto todo lo que yo sé, porque quiero que también surjan. Más de una vez me ha pasado que alguien me dice ‘uy, tal persona le copió ese queque suyo y lo publicó'. Yo me siento más bien orgullosa, que un trabajo mío sea un ejemplo, entonces no tengo ningún problema con la competencia", manifestó.

Por semana, esta vecina de Belén hace alrededor de 4 queques, pues todos requieren mucho detalle y además, es una mamá 100% presente, que ama aprovechar el tiempo con sus hijas, Elena de 14 años y Paula, de 8 años.

Las estoy viendo crecer, comparto con ellas todo el día, las disfruto, cosa que no pueden muchas mamás por estar trabajando en una empresa o en otra actividad, no pueden compartir con sus hijos y el tiempo con ellos no tiene precio. No me arrepiento de haber tomado esa decisión.

Si usted desea contactarla, puede hacerlo a través del número de teléfono 6294-1374o en Facebook, haciendo clic aquí.

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