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Def Leppard: entrevista con Joe Elliott, de un fan que se hizo periodista

Antes de su primer concierto en Costa Rica, el cantante de Def Leppard conversa sobre las canciones que no pueden faltar, el incomprendido “Slang” y lo que viene para la banda. Del otro lado de la pantalla, un periodista que primero fue fan y todavía guarda su casete de “Hysteria”

Foto: Ross Halfin.

Foto: Ross Halfin.

Soy fan de Def Leppard desde mucho antes de ser periodista. Conviene que lo sepan de una vez, aunque el casete que le puse frente a la cámara a Joe Elliott al comenzar esta conversación me habría delatado de todos modos: una copia grabada de "Hysteria", con su portada fotocopiada y coloreada a mano. Todavía lo tengo. Hay cosas que uno no bota.

La entrevista viene más adelante. Ojalá la lean y les den ganas de ir al concierto. Aquí van de la mano el periodismo y la promoción de una visita que llevo esperando buena parte de mi vida, y todo bien con eso. Pero antes les pido una indulgencia: déjenme ser por un rato ese caso que los profesores de periodismo detestan, el reportero que admite ser fan de su fuente. A estas alturas de la vida, qué más da.

No tengo duda de que conversar con Joe fue mucho más significativo para mí que para él. Para el cantante era una entrevista más en las rondas de prensa previas al concierto de Def Leppard en Costa Rica. Para mí era hablar con la voz que salía de aquel casete, con uno de los responsables de que empezara a escuchar rock y de mucho de lo que vino después. Había que enseñarle la cinta y darle las gracias. Luego sí podíamos hablar del repertorio, de los discos y de todo lo demás.

En 1989 entré al Liceo de Curridabat con aquellos cinco ingleses bajo el brazo. Literalmente: había pegado en la portada del cuaderno de inglés una foto arrancada de alguna "Hit Parader" o "Circus". Rubios, británicos, de frondosas melenas, con todo el aspecto de ser una pésima influencia a ojos de cualquier adulto.

Mi profesor de inglés se llamaba Eduardo. Era fornido, calvo y se parecía al sargento de la serie policiaca "Hunter", de modo que así lo apodamos, discretamente. Fue él quien vio a los músicos en mi cuaderno y dictó sentencia: eran unas "momias".

Uno no olvida ciertas enseñanzas de sus profesores.

En junio del 2017 fui hasta Las Vegas para ver a esas momias en concierto. Había asumido que, si quería tener la experiencia Def Leppard en vivo, me tocaba ir a buscarlos. No imaginaba que casi diez años después serían ellos quienes devolverían la visita. El martes 27 de octubre, a las 6 p. m., tocarán por primera vez en Costa Rica, en Parque Viva. Claro que voy a estar ahí. Y claro que me voy a acordar de Eduardo.

Además, vienen con Extreme como banda invitada. Menudo lujo. Llamarlos teloneros apenas alcanza para describir el orden de salida: Extreme es funk, es rock del bueno, es solos de guitarra como pocos. Tener a Nuno Bettencourt tocando aquí merece su propia celebración. Si usted solo los ubica por "More Than Words", por favor, haga la tarea. La balada es excelente, pero hay mucho más en esa banda. Llegue temprano.

Con Joe hablamos de lo que significa tocar por primera vez ante un público que lleva décadas esperándolos y de la dificultad de escoger canciones cuando todos tenemos alguna que no puede faltar. También me di el gusto de preguntarle por "Slang", el disco de 1996 que sonó más alternativo de lo que muchos seguidores querían aceptar. A mí siempre me ha gustado; tenía al cantante enfrente y no iba a desperdiciar la oportunidad.

Así que sí, hay preguntas de periodista y preguntas de fan. Las hice con el mismo cariño con que he guardado aquel casete.

A Eduardo, mi viejo profesor de inglés, le dedico esta plática con una de sus momias. La momia mayor, de 67 años, que sigue cantando mientras aquel muchacho del cuaderno forrado ya casi cumple los 50 y todavía quiere escuchar una más.

—Joe, ¿cómo estás?

—Estoy bien, Víctor. ¿Cómo estás?

—Muy bien.

—Estoy en casa, pasando un tiempo estupendo con mi familia y grabando música nueva en el estudio, lo cual está muy bien.

—Antes de empezar, tengo que contar algo. Esto es difícil para mí porque soy periodista, pero, antes de ser periodista, soy fan de Def Leppard desde hace mucho tiempo. Ustedes fueron la primera banda de la que realmente me hice fan cuando empecé a escuchar rock. Fue cuando comencé el colegio, en 1989. Y el "Hysteria" fue el disco que se volvió fundamental para mí. De hecho, este es mi casete.

—¡Vaya!

—Así que, antes que nada, tengo que darte las gracias, porque ustedes fueron fundamentales para mí y para abrirle la puerta al rock en mi vida. 

—Me alegra que hayamos sido nosotros y nadie más. Es una gran noticia. Gracias.

—Por fin, Costa Rica. Después de tantos años, tantas giras y tantos conciertos, es increíble que todavía haya países donde Def Leppard nunca ha tocado. Aquí en Costa Rica hemos esperado mucho tiempo para verlos. Después de más de 40 años tocando en vivo, ¿cómo es presentarse por primera vez ante un público nuevo?

—Bueno, no lo sé, porque nunca lo hemos hecho… en Costa Rica. Pero estamos muy entusiasmados por ir, porque sabemos cómo es llegar por primera vez a un lugar cuando llevas tanto tiempo en esto. Hay una expectativa que no puedes inventarte. Es natural.

Es una experiencia auténtica estar en un entorno nuevo, en el que nunca has estado. Acabamos de tocar por primera vez en India, en marzo. Y no sabíamos qué esperar; eso era parte del encanto. Era como: "¿Les vamos a gustar? ¿Va a haber gente?". Porque hemos tocado decenas de veces en Chicago, Nueva York, Los Ángeles, Sheffield, Londres.

Conversación entre Joe Elliott, cantante de Def Leppard, y el periodista Víctor Fernández. Captura de pantalla.

Conversación entre Joe Elliott, cantante de Def Leppard, y el periodista Víctor Fernández. Captura de pantalla.

Pero nunca habíamos tocado en India y resultó absolutamente increíble. Así que lo único que podemos esperar es que sea una experiencia muy parecida. Será nuestro primer encuentro con la gente de allí y tenemos muchísimas ganas, porque estas primeras veces no necesariamente tienen que ser las únicas.

Si a los promotores les encanta, al público le encanta y a la banda le encanta toda la experiencia, eso simplemente significa que dentro de dos o tres años podemos repetirlo.

Ese es el plan. Aunque llevamos tanto tiempo de carrera, no tenemos intención de bajar el ritmo hasta el punto de no volver a tocar allí nunca más. Pero es bueno hacerlo por primera vez. Va a ser muy emocionante.

—Hablemos del repertorio, porque debe ser realmente difícil. Hay canciones que simplemente tienen que tocar y eso deja menos espacio para otras. En mi caso, me alegra que estén incluyendo "Promises" en esta gira, pero me hace falta "Two Steps Behind". ¿Cómo deciden qué canciones tocar? ¿Discuten dentro de la banda sobre cuáles incluir?

—Sí. Tenemos lo que supongo que los adultos llamarían reuniones de trabajo. Tenemos reuniones en el camerino para hablar de qué hacemos para cambiar el repertorio.

Este año lo estamos manteniendo bastante parecido al de Las Vegas. Y lo que hicimos en Las Vegas fue incorporar "White Lightning", que no tocábamos desde 1993. Pensamos que ya le tocaba volver a sonar en vivo.

Tenemos la canción nueva, "Rejoice". Tenemos otra canción nueva, "Just Like 73". Pero, como dices, algunas canciones tienen que salir. Aunque solo salen durante un año, o quizá dos, y después pueden volver. Ni siquiera estamos tocando "Foolin'" en esta gira, porque simplemente no podemos. No hay espacio suficiente.

Pero es como los Rolling Stones. Acabo de ver un concierto que hicieron en el 2023, y no estaban tocando algunos de sus enormes éxitos porque querían tocar material de "Hackney Diamonds".

Y con nosotros pasa lo mismo. Cuando salimos de gira en el 2023, tocábamos cuatro canciones del disco nuevo. Y, para meter esas cuatro canciones, otras cuatro tenían que salir. Así que el repertorio evoluciona constantemente, dependiendo de lo que estés haciendo.

Si la gira que hacemos para el disco nuevo durara tres años, realmente no cambiaríamos el repertorio hasta el cuarto año, porque queremos llevar las canciones nuevas a todas partes antes de retirarlas del repertorio. Eso es, más o menos, lo que terminas haciendo.

No puedes mantener, por ejemplo, "Fire It Up" y "Kick" en el repertorio y sacar "Pour Some Sugar on Me" y "Photograph". No va a funcionar. Así que las canciones nuevas que ya no son tan nuevas son las primeras en salir.

Y después siempre tenemos un par que van y vienen, como "Let It Go". Antes tocábamos "Gods of War"; quizá la recuperemos la próxima vez. Pero este año estamos tocando "White Lightning", estamos tocando "Slang", que está funcionando muy, muy bien.

Estamos tocando "Rock On" porque este espectáculo tiene mucho de teatral. No estamos simplemente dando un concierto: estamos montando un espectáculo.

Por eso, muchas de las canciones que elegimos se escogieron precisamente con ese propósito, para darle teatralidad, porque tenemos una producción completamente nueva, contenido nuevo, una pantalla enorme y unas luces estupendas. Es un festín visual y también sonoro.

Así que, en 2026, es así, pero será diferente en 2027.

—Una de las canciones que están tocando es "Personal Jesus", y eso me hizo pensar en finales de los ochenta. En aquel entonces, mis amigos que escuchaban Def Leppard no siempre eran los mismos que escuchaban Depeche Mode. Eran grupos muy diferentes: los seguidores del hard rock por un lado y los de la música alternativa…

—Siempre fuimos conscientes de eso, pero siempre nos gustó la música alternativa. Y lo curioso es que, cada vez que he conocido a esos músicos, siempre han sido personas estupendas.

Foto: Ross Halfin.

Foto: Ross Halfin.

Hace muchos, muchos años, solía pasar tiempo con Jim Kerr y Charlie Burchill, de Simple Minds, porque vivían a unas 600 yardas de donde yo vivía. Así que, por esa cercanía… Y, al mismo tiempo, era amigo de los chicos de Spandau Ballet, porque vivían cerca de nosotros, y de Frankie Goes to Hollywood.

Porque todos éramos ingleses en Irlanda. Era muy raro. Pero nos llevábamos muy bien. No tenía nada que ver con la música que tocábamos. Simplemente éramos músicos y había un vínculo.

Pero, a la hora de escuchar música que no era necesariamente del mismo tipo que la nuestra, resultaba refrescante porque no había competencia. Podíamos escuchar Depeche Mode sin preocuparnos por si sonábamos demasiado como ellos o ellos demasiado como nosotros.

En cambio, la gente siempre hacía comparaciones entre nosotros y Bon Jovi, o entre Bon Jovi y Poison, o entre nosotros y Poison, o Ratt. A todas esas bandas de los ochenta nos metían en la misma categoría y eso no nos gustaba.

Siempre pensamos que Bon Jovi era una gran banda, pero realmente no sonábamos tan parecidos. Un par de canciones, ya sabes: "Livin' on a Prayer", "You Give Love a Bad Name", "Photograph", "Rock of Ages". Eran de una época en la que ese tipo de canción era popular.

Pero al escuchar Depeche Mode, Kate Bush o Peter Gabriel, nunca sentí ninguna presión. Simplemente lo disfrutaba.

Y la razón por la que terminamos grabando "Personal Jesus" fue que estábamos haciendo una sesión para Spotify para promocionar la gira de 2018. Las reglas de esa colaboración con Spotify eran que tocaras un clásico tuyo y una versión de otro artista. Una sesión de solo dos canciones.

Y Vivian sugirió que hiciéramos "Personal Jesus" porque le gustaba el riff. Y todos dijimos: "Vaya, eso es interesante", porque no se parecía a nada de lo que habíamos hecho.

Así que la grabamos y después la incluimos como tema adicional en un disco de grandes éxitos llamado "The Story So Far".

Y entonces volvió a hacerse popular, así que decidimos tocarla en vivo. Es una gran canción para tocar en vivo y parece que ha tenido muy buena recepción entre el público de Def Leppard.

—Sí, es una gran versión. Antes mencionaste la canción Slang y quiero hablarte del disco, porque este año cumple 30 años. Sé que probablemente no es el primer álbum en el que piensa la gente cuando habla de Def Leppard, pero a mí siempre me ha encantado. Recuerdo que algunas personas no sabían qué pensar cuando salió. Era muy diferente de lo que esperaban de ustedes, pero yo lo disfruté mucho. De hecho, creo que "Work It Out" está entre mis cinco canciones favoritas de Def Leppard. Así que, 30 años después, ¿cómo te sientes con respecto a "Slang"? ¿Crees que la gente entiende mejor el disco ahora que en 1996?

—Creo que sí, de hecho. Creo que los seguidores más fieles de Def Leppard, los de toda la vida, finalmente el disco los alcanzó o ellos alcanzaron al disco.

En 1994 y 1995, cuando estábamos escribiendo esas canciones, sabíamos que no podíamos hacer otro álbum que sonara como "Pyromania", "Hysteria" o "Adrenalize".

Habíamos llegado a una especie de techo con ese tipo de canción. Necesitábamos ir a otro lugar. Había llegado el grunge. La industria musical había cambiado. El panorama de la composición había cambiado. Todo era muy Soundgarden, Alice in Chains, Nirvana.

"Work It Out" es una canción con un sonido muy mecánico, industrial, pero sigue teniendo unas melodías estupendas. Simplemente estoy cantando una octava más abajo.

Y después hay algunas baladas hermosas, como "Breathe a Sigh" y "All I Want Is Everything". Y también hay temas de rock como "Gift of Flesh", que creo que es una de las mejores canciones de rock que hemos escrito.

"Pearl of Euphoria" es una letra sobre un patrón de batería del tipo de "When the Levee Breaks" que tocó Rick, algo muy al estilo de Led Zeppelin. Y fue, más que nada, una improvisación.

Pero hacer ese disco fue un alivio para nosotros. De hecho, mientras lo grabábamos, bromeábamos con que deberíamos llamarlo "Suicidio comercial", porque prácticamente lo fue. Pero todos, todos nosotros, creemos firmemente que, si no hubiéramos hecho "Slang", ahora no seguiríamos juntos. Porque nos dio un punto de partida desde cero.

Tuvimos que sobrellevar la negatividad que rodeaba a esta banda en los noventa. Bueno, a mediados de los noventa. El principio de los noventa estuvo bien. "Adrenalize" vendió bien. Fue número uno en 23 países, estuvo cinco semanas en lo más alto de las listas de Billboard y mantuvo a Springsteen fuera del primer puesto.

—Y en un momento en que el grunge ya estaba…

—Todo el mundo seguía de luto por la muerte de Kurt Cobain. Las cosas estaban cambiando. Pero, al llegar 1999, todo empezó a volver hacia algo más positivo.

Tenías bandas como Sugar Ray, que eran alternativas, pero alegres. No eran esas cosas oscuras, grunge, de quedarse mirando los zapatos.

Soy el primero en reconocer que una canción como "Black Hole Sun", de Soundgarden, me parece una de las mejores canciones de rock de todos los tiempos. Pero es muy oscura.

Foto: Ross Halfin.

Foto: Ross Halfin.

Y nosotros no hacíamos cosas oscuras. En "Slang" sí hicimos un par de cosas, y en "Euphoria" hicimos "Paper Sun", que es realmente oscura. Porque escribimos esa canción viendo las imágenes de un noticiero, con el sonido apagado, sobre una bomba que había explotado en Irlanda del Norte.

Simplemente estábamos aprendiendo a escribir de otra manera. Pero también escribimos "Promises" en ese disco. Y "Back in Your Face", que eran canciones realmente animadas, de esas para grandes arenas.

Así que nos sentimos cómodos volviendo a ser lo que todos los demás pensaban que era Def Leppard, pero tuvimos que alejarnos de eso brevemente.

Era un poco como Robert De Niro. Hace todas esas películas como mafioso. Mafia, mafia, mafia. Después hace una comedia. Y luego vuelve a mafia, mafia, mafia.

Quieres tomarte un descanso y hacer algo nuevo. Y eso fue lo que hicimos con "Slang". Y creo que, cuanto más tiempo pasa, cuanto más envejece ese disco, más sentido tiene.

Así que fue algo que fue prendiendo poco a poco, mientras que todo lo demás que hicimos fue instantáneo. Y creo que esa es la gran diferencia.

Pero lo que aprendimos, la lección que aprendimos, fue que a una banda no se le permite dar un giro de 360 grados. A un solista sí. A David Bowie se le permite. A Peter Gabriel, Kate Bush, incluso Billy Idol, Sting: ellos pueden hacerlo. Una banda no.

Pero sobrevivimos, por poco. Y me alegra que hiciéramos ese disco. Lo hicimos en vivo, no lo hicimos por partes, pedazo a pedazo. Hicimos muchas cosas tocando en vivo.

Nos liberó, nos quitó las esposas y, como artistas, estábamos creciendo. Fue el primer disco que hicimos en el que los integrantes de la banda habíamos vivido experiencias como la muerte de un padre o una madre, el nacimiento de un hijo, un matrimonio o un divorcio.

Así que estábamos lidiando con la vida real. ¿Había sido todo lo demás una fantasía hasta entonces? Era el momento en que nos estábamos haciendo adultos.

Y creo que la gente no estaba necesariamente preparada para que fuéramos eso, pero nosotros sí. Y realmente no nos importaba lo que pensaran los demás. Si no te gusta, no lo escuches. Vete a otra parte…

—Es un gran disco.

—Estoy de acuerdo.

—Están trabajando en un disco nuevo ahora. ¿Lo están grabando? ¿Qué nos puedes contar del material nuevo en el que están trabajando?

—Nada. Nada. Solo que estamos haciendo un disco nuevo, que tendrá cierta cantidad de canciones y que es muy, muy bueno.

No tenemos fecha de lanzamiento, no tenemos título, no tenemos un disco terminado. Estamos trabajando a nuestro ritmo. No hay prisa, no hay una fecha límite. Estará terminado cuando sea lo suficientemente bueno. Cuando nosotros digamos que está listo.

Puede que nos falte una canción o que nos sobre una. Todavía no estamos muy seguros. Así que seguimos viendo cómo toma forma.

Estamos trabajando muy duro para lanzar música.

Def Leppard en Costa Rica

Banda invitada: Extreme
Fecha: Martes 27 de octubre del 2026
Hora: 6 p. m.
Lugar: Parque Viva, La Guácima de Alajuela
Venta de entradas: En eticket.cr