Por estos tres trabajos, Interferencia de Radios UCR ganó el Pío Víquez 2025
El Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez 2025 fue otorgado al equipo de Interferencia, de Radios de la Universidad de Costa Rica (UCR).
La mañana de este jueves se realizó la conferencia de prensa en la que se dio a conocer la lista completa de las personas y colectivos ganadores de los Premios Nacionales. En ese espacio se detalló que el reconocimiento al equipo de Interferencia responde a la cobertura e investigación periodística de alta rigurosidad en tres trabajos relacionados con denuncias de abuso sexual en distintos contextos sociales.
Tras conocer el veredicto final, los jurados destacaron tres producciones de la institución:
- Más allá de las medallas: Reconocidas figuras de la natación en Costa Rica denuncian a su exentrenador por agresiones, relacionado con las denuncias de las exnadadoras Claudia Poll y Marcela Cuesta, así como del exnadador Manuel Rojas, contra su entrenador Francisco Rivas.
- Fue usted, Pedro. Denuncias sobre agresiones sexuales en el Ballet Juvenil Costarricense, vinculado con los señalamientos de siete mujeres de esa institución.
- ¿Cómo "las bendiciones" de un cura a una Fiscalía se convirtieron en trabas para un joven que lo denunció por violación?, relacionado con el caso de Juan Bautista Alfaro.
Los jurados decidieron detallar, de manera adicional, los motivos por los cuales el equipo resultó ganador del premio. Entre ellos se enumeraron seis puntos.
En el primero se subraya que Interferencia, de Radios UCR, realizó una cobertura e investigación de alta rigurosidad, sustentada en reporteo de campo, entrevistas a víctimas, revisión de documentos oficiales, contraste de fuentes y seguimiento a procesos judiciales y administrativos.
En el segundo punto se indica que, dada la notoriedad de las personas señaladas por las víctimas, los reportajes derivaron en la apertura de investigaciones por parte de la Fiscalía General, así como en la imposición de sanciones dentro de organizaciones nacionales e internacionales.
El jurado también dejó claro que, desde ningún punto de vista, se justifica la violencia sexual, la agresión, el acoso ni los actos que atenten contra la integridad de las personas, y menos aún cuando son cometidos por quienes ostentan posiciones de poder frente a las víctimas.
Asimismo, se destacó que las denuncias recibieron un tratamiento periodístico adecuado y responsable, lo que permitió visibilizar realidades que los agresores intentan mantener en silencio. "Estos reportajes aportan a la sociedad herramientas para romper el miedo y promueven el conocimiento de la legislación vigente en materia del derecho al tiempo, la cual otorga a las víctimas un mayor plazo para presentar sus denuncias", se menciona en el documento.
También se resaltó que los trabajos defendieron la libertad de expresión, "tan venida a menos por cuatro años de amenazas, ataques, polarización y difusión sistemática de discursos de odio. La defensa de la libertad de expresión, como derecho humano esencial, constituye también la defensa de la vida y de la autonomía en las decisiones que adoptamos como sociedad", se cita.
Finalmente, se reconoció la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación para difundir y amplificar los mensajes. "El enfoque multiplataforma —mediante radio, textos escritos, pódcast, video y plataformas digitales— hizo posible llegar a públicos diversos y fortalecer el necesario debate social sobre temas sensibles", concluye el documento.
