Lucho Barahona: el artista que convirtió el teatro en identidad costarricense
Hay artistas que dejan huellas profundas, de esas que no se borran con el tiempo. Ese es el legado de Lucho Barahona, escritor y actor de teatro que, a lo largo de más de 50 años de trayectoria, se consolidó como uno de los grandes referentes del arte costarricense. El artista falleció el pasado domingo, dejando un profundo vacío en el ámbito cultural del país.
Aunque su fallecimiento llenó de dolor a decenas de artistas dentro y fuera de Costa Rica, también motivó a muchos a recordar el invaluable aporte que dejó a lo largo de los años y la forma en que asumió, desde lo más profundo, su identidad como artista costarricense, pese a no haber nacido en el país.
Su nombre real era Luis Alberto Barahona Rivera, aunque para el público siempre fue "Lucho Barahona". Nació el 2 de febrero de 1931 en Chile, país de origen de su familia. Creció junto a sus padres, Luis Barahona y Olga Rivera, y sus tres hermanos. Desde muy joven se vio obligado a trabajar debido a una situación económica compleja.
Sus primeros trabajos incluyeron la venta de radios de casa en casa. En una de esas jornadas, vencido por el cansancio, llegó hasta el Instituto Chileno-Británico. Movido por la curiosidad, ingresó al lugar y, mientras conversaba con la secretaria, escuchó gritos provenientes del interior. Ella le explicó que se trataba de una compañía de teatro que ensayaba en el recinto. Aquella experiencia despertó en él una fascinación inmediata por el teatro, marcando el inicio de su camino artístico.
Posteriormente ingresó a la Universidad de Chile, donde se formó profesionalmente y comenzó a forjar su trayectoria teatral. Tras graduarse, participó en diversas obras con importantes teatros chilenos.
En 1973, debido al golpe de Estado en Chile, se vio obligado a abandonar su país natal. Junto a Bélgica Castro, Alejandro Sieveking y Dionisio Echeverría, llegó a Costa Rica, donde inició una nueva etapa que resultaría clave para el desarrollo del teatro nacional.
Ya nacionalizado costarricense, Barahona se dedicó a formar a cientos de artistas, a quienes no solo instruyó en la actuación, sino que también transmitió valores y una profunda pasión por el teatro.
En Costa Rica desarrolló múltiples proyectos escénicos, primero en el Café del Teatro y, en 1975, fundó el Teatro El Ángel. Posteriormente surgió el Teatro Lucho Barahona, hoy uno de los más reconocidos del país. A lo largo de su carrera firmó cerca de 28 obras, escribió alrededor de 30 textos teatrales y dirigió aproximadamente 45 montajes.
Muchos costarricenses también lo recuerdan por su participación en el programa televisivo La lucha de Lucho, estrenado a finales de la década de 1980. No obstante, uno de los reconocimientos más significativos llegó en 2023, cuando la Asamblea Legislativa lo declaró Ciudadano de Honor, distinción reservada para personas con aportes excepcionales al país, reconocimiento que Barahona recibió por su invaluable contribución cultural.
Con el paso de los años se ganó el cariño y respeto de varias generaciones de artistas, quienes lo consideraron un referente indiscutible del teatro costarricense, no solo por su talento, sino también por su carisma y humanidad.
El fallecimiento de Lucho Barahona fue confirmado el domingo 4 de enero por la actriz y periodista Cecilia García, mediante una publicación en redes sociales. Horas después, el Ministerio de Cultura y Juventud expresó sus condolencias y dio a conocer la fecha y hora de la vela, a la que asistieron decenas de personas para darle el último adiós.
