Cuarentena por COVID-19 desnuda una realidad: “¡No soporto a mi pareja!”
Parejas ya no tienen "válvulas de escape".
(CRHoy.com) La poca comunicación, la falta de espacios y la rutina han provocado crisis en varias parejas que sienten que ya no se soportan, a raíz del coronavirus COVID-19 que las ha mantenido encerradas en sus casas.
Así lo relataron tres psicólogos especialistas en el tema, quienes han visto un aumento en el número de consultas durante los últimos días, debido al aislamiento social para evitar los contagios de la enfermedad. Cuando antes recibían 3 parejas por semana, ahora están atendiendo entre 8 y 10 aproximadamente, porque las medidas se han ido levantando y se está entrando a la "nueva normalidad".
Esteban Carvajal, psicólogo de la Clínica Bíblica, asegura que muchos hombres y mujeres han llegado buscando ayuda, porque sienten que "ya no soportan" a su cónyuge. Cosas que en algún momento parecían insignificantes, ahora se han vuelto molestas.
El manejo de la ira y los problemas económicos que han generado los despidos o reducciones de jornadas son también algunos de los detonantes.
"Con todas las medidas que han puesto las autoridades, obviamente la gente pasa en el hogar haciendo teletrabajo y han tenido que convivir más de la cuenta, empieza a notar cosas como el desorden, que pasa siempre con el teléfono, los regaños a los hijos, entre otras cosas", aseguró.
El psicólogo puso como ejemplo a una paciente, que llegó con su pareja por una situación de celos. Durante el tiempo en la casa se percató que él tenía más contacto con algunas personas por cuestiones de trabajo y eso provocó la molestia.
"La paciente vino conflictuada porque trabajan en la misma ‘oficina' que es el comedor de la casa. Están trabajando y ella ve que él está en la computadora y al ratito mensajeando. Ella le pregunta que con quién está hablando tanto y él se enoja, que no sea controladora, que está hablando con un amigo, la prima, o alguien. Puede ser que ella hasta ahora se percatara. Son cositas pequeñitas de cosas que no se habían dado cuenta cómo eran".
El experto Rodrigo Monestel habló también de las "válvulas de escape", que son las relaciones sociales que se tienen por el trabajo y que lo sacan de la rutina. Al haber un confinamiento, ese "desahogo" no se ha podido dar.
"En el horario normal, en el sitio de trabajo, algunas personas tienen válvulas de escape: salir a almorzar con compañeros, hablar sobre alguna situación. ¡Esto ahorita no lo tenemos. La válvula de escape está en casa y resulta que en casa, tenemos que sacar otros roles, de docentes, hay que atender la casa, quizá a un adulto mayor y combinar nuestro trabajo con todo el estrés que representa la vida rutinaria y eso supone una problemática adicional que puede llevar al traste con formas equivocadas de comunicarnos", enfatizó.
Según Monestel, tanto los esposos como las mujeres han externado sus reclamos por la cantidad de horas que sus parejas dedican al trabajo, pues aseguran que en la casa, es más difícil cumplir con los horarios.
"Están levantando la mano y pidiendo auxilio porque no se están respetando horarios. Están trabajando hasta altas horas de la noche, no están dando a su familia el espacio y tiempo que requieren porque esa es una de las situaciones que en el teletrabajo hay que controlar. Ese incumplimiento de horarios ha traído a las personas a terapia para poder encontrar un orden", mencionó.
Por su parte, Patricia Odio, psicóloga de pareja explicó que en muchos casos, esos problemas se venían arrastrando mucho tiempo atrás, pero la situación que vive el mundo, en medio del estrés, el temor y el aislamiento sacó a flote los sentimientos negativos.
"La cuarentena ha sido una prueba dura para muchas parejas. Creo que nunca antes las familias han tenido tanto tiempo para convivir como en este momento y ese es un factor que está afectando. Es normal que las discusiones afloren y cuando hay encierro hay más frustración y eso exacerba los ánimos. Afloran conflictos que siempre han estado ahí pero que se evidencian más, como los acuerdos de convivencia, los roles de lo que le toca a cada uno", afirmó.
De acuerdo con la psicóloga, los confinamientos suelen generar ansiedad, frustración y enojo y si además, ya hay problemas de convivencia, la bomba estalla.
La falta de sexo también ha sido un detonante. Al pasar tantas horas juntos cara a cara y en medio de discusiones, al final de la noche son pocos los que desean dar paso a la intimidad, según Odio.
"Es muy probable que el agotamiento influya en la vida íntima de la pareja. Eso va creando distanciamiento, porque están los hijos, están agotados y eso es un riesgo porque de alguna manera, la vida sexual ayuda a quitar el estrés y a bajar la tensión. Esos son algunos factores que podrían estar influyendo en los conflictos", indicó.
Una sana convivencia
Los expertos hablan de la necesidad de llegar a acuerdos, que las parejas busquen la manera de tener una buena comunicación y un buen manejo de sus emociones.
"Una de mis recomendaciones es lograr construir un contrato familiar y eso no quiere decir un montón de hojas. Son algunas circunstancias que nos están haciendo detonar. Por ejemplo, quién atiende a los niños mientras el otro está en una videoconferencia, establecer un horario y respetarlo. Es un llamado a la madurez de las personas, a comprometerse a cumplir ese contrato para llevar la fiesta en paz, para que se armonice ", dijo Monestel.
Carvajal también señaló la importancia de tener espacios como seres individuales, aunque estén en el mismo espacio. Es decir, tener el chance de leer un libro, escuchar música o incluso salir a correr.
Para Odio, el problema no es la crisis por el COVID-19 como tal, sino, cómo han gestionado las parejas los problemas a lo largo de la relación.
"La crisis tiene la capacidad de enseñarme que no lo estábamos manejando bien, que lo estábamos tapando con la cotidianidad. Eso que antes podía tolerar, ahora se hace insoportable. La pareja tiene que gestionar las emociones para que eso no genere un conflicto constante", finalizó.
Estos son algunos de los consejos de los especialistas:
